La carta de Günter Wallraff que insta a Merkel a confrontar a Biden por la extradición de Assange firmada por 120 políticos, periodistas y artistas alemanes

RT · 13 de julio de 2021

120 políticos, periodistas y artistas alemanes firman una carta instando a Merkel a confrontar a Biden por la extradición de Assange a EE.UU.

Más de un centenar de personalidades de la política, el periodismo y las artes en Alemania reclamaron la liberación del fundador del sitio digital WikiLeaks, el australiano Julian Assange, detenido en la cárcel de máxima seguridad de Belmarsh, en Reino Unido.

En una carta abierta, los 120 firmantes instaron a Angela Merkel a defender los derechos de Assange en la visita que la canciller alemana tiene previsto realizar al presidente estadounidense, Joe Biden, en Washington este mes.

En junio se cumplieron nueve años desde que Assange se refugió en la legación diplomática ecuatoriana en Londres para no ser extraditado, aunque en abril de 2019 el Gobierno de Ecuador le retiró la inmunidad y desde entonces el periodista está detenido en la prisión de Belmarsh, en Londres. Ahora Assange se encuentra a la espera de la decisión de su extradición a Estados Unidos, donde se enfrenta a 175 años de prisión por su trabajo periodístico, incluidas sus denuncias de los crímenes de guerra estadounidenses en Irak y Afganistán. 

«La persecución de Julian Assange es un ataque a la libertad de prensa y a la libertad de expresión, que debe ser rechazado con toda determinación», afirma la carta.

Los firmantes piden la liberación de Assange, que presenta graves problemas de salud. El cautiverio lo está sumiendo en una «profunda depresión y desesperación», según informó su compañera sentimental, Stella Moris, en una reciente visita a Belmarsh, después de que a ella y a sus dos hijos se les negara cualquier contacto directo con Assange durante ocho meses. El mal estado de salud también fue el principal argumento de la justicia británica en su sentencia del 4 de enero de 2021, que «prohibía la extradición a una custodia estadounidense imprevisiblemente larga».

Asimismo, le ruegan a Merkel que ayude a «tender puentes en el caso de Julian Assange» y que en sus conversaciones con el presidente estadounidense en Washington, «deje claro lo importante que es, en aras de la defensa de la libertad de prensa, retirar los cargos contra el fundador de WikiLeaks para que pueda recuperarse en libertad con su familia».

El Papa escribe a Julian Assange

RomeReports · 29 de marzo de 2021

Julian Assange, fundador de WikiLeaks, ha recibido un mensaje personal del Papa Francisco. Lo revela con este sorprendente tuit Stella Moris, compañera del activista australiano. 

Stella Moris no revela el contenido del mensaje del Papa pero agradece el apoyo de católicos y cristianos. 

Dice también que fue el capellán de la prisión de Belmarsh quien entregó el mensaje el domingo de ramos.

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No sería la primera vez que el Papa escribe a personajes de relieve público que están en prisión, como ocurrió por ejemplo con Lula da Silva. 

La carta de 24 organizaciones por la libertad de prensa, las libertades civiles y los derechos humanos al Departamento de Justicia de Estados Unidos

RSF · 11 de febrero de 2021

Departamento de Justicia de Estados Unidos
950 Pennsylvania Avenue, NW
Washington, DC 20530-0001
8 de febrero de 2021

Fiscal General interino Monty Wilkinson:

Las organizaciones internacionales de defensa de la libertad de prensa, las libertades civiles y los derechos humanos abajo firmantes le escribimos hoy para compartir nuestra profunda preocupación por los procedimientos penales y de extradición en curso relacionados con Julian Assange, fundador de Wikileaks, en virtud de la Ley de espionaje y la Ley de abuso y fraude informático. Si bien nuestras organizaciones tienen diferentes perspectivas sobre el señor Assange y su organización, compartimos la opinión de que la acusación del gobierno contra él representa una grave amenaza para la libertad de prensa tanto en Estados Unidos como en el extranjero. Le instamos a que retire la apelación de la decisión de la jueza Vanessa Baraitser del Tribunal de Magistrados de Westminster de rechazar la solicitud de extradición de la administración Trump. Así mismo, le instamos a que desestime la acusación subyacente.

La acusación del señor Assange amenaza la libertad de prensa porque gran parte de la conducta descrita en dicha acusación es la conducta de muchos periodistas en su día a día, y la que deben adoptar para poder hacer el trabajo que el público necesita que hagan. Los periodistas de las principales cabeceras de noticias hablan regularmente con fuentes, piden aclaraciones o más documentación, y reciben y publican documentos que el gobierno considera secretos. En nuestra opinión, tal precedente en este caso podría criminalizar de manera eficaz estas prácticas periodísticas corrientes.

Además, algunos de los cargos incluidos en la acusación se basan completamente en la decisión del señor Assange de publicar información clasificada. Las agencias de noticias publican con frecuencia y necesariamente información clasificada para informar al público de asuntos de profunda importancia pública. Apreciamos que el gobierno tenga un interés legítimo en proteger los intereses de seguridad nacional auténticos, pero los procedimientos contra el señor Assange ponen en peligro el periodismo, crucial para la democracia.

La administración Trump se posicionó como antagonista de la institución de la prensa libre y sin restricciones de muchas maneras. El abuso de sus poderes acusatorios fue uno de lo más inquietantes. Estamos profundamente preocupados de que este precedente creado por el enjuiciamiento de Assange pueda aprovecharse, tal vez por una administración futura, contra editores y periodistas de todo tipo. Los principales medios de información comparten esta preocupación, motivo por el cual la declaración de los cargos contra el señor Assange, en mayo de 2019, fue recibido con una vehemente y casi universal condena de prácticamente todos los grandes medios de comunicación estadounidenses, a pesar de que muchos de esos medios han criticado a Assange en el pasado.

Tenemos entendido que los altos funcionarios de la administración Obama también compartieron esta preocupación. En 2013, el ex portavoz del Departamento de Justicia, Matthew Miller, dijo a The Washington Post que “el problema que el Departamento siempre ha tenido al investigar a Julian Assange es que no hay forma de procesarlo por publicar información sin que se aplique la misma teoría a los periodistas”. Supuestamente, fueron las implicaciones a la libertad de prensa en los juicios de Julian Assange las que llevaron al Departamento de Justicia del Fiscal General Eric Holder a decidir no acusarlo después de haber considerado lo contrario.

Desafortunadamente, la libertad de prensa está amenazada a nivel mundial. Ahora más que nunca, es crucial que protejamos a una prensa fuerte y discrepante – lo que el juez Murray Gurfein en el caso de los Papeles del Pentágono llamó memorablemente una “prensa cascarrabias, una prensa obstinada, una prensa ubicua” – en los Estados Unidos y en el extranjero. Con este fin en mente, le instamos respetuosamente a que renuncie a la apelación del fallo del juez Baraitser y que desestime la acusación contra el Sr. Assange.

Respetuosamente,

(por orden alfabético)

  • Access Now
  • American Civil Liberties Union
  • Amnesty International – USA
  • Center for Constitutional Rights
  • Committee to Protect Journalists
  • Defending Rights and Dissent
  • Demand Progress
  • Electronic Frontier Foundation
  • Fight for the Future
  • First Amendment Coalition
  • Free Press
  • Freedom of the Press Foundation
  • Human Rights Watch
  • Index on Censorship
  • Knight First Amendment Institute at Columbia University
  • National Coalition Against Censorship
  • Open The Government
    Partnership for Civil Justice Fund
  • PEN America
  • Project on Government Oversight
  • Reporters Without Borders
  • Roots Action
  • The Press Freedom Defense Fund of First Look Institute
  • Whistleblower & Source Protection Program (WHISPeR) at ExposeFacts

Más de veinte organizaciones de derechos humanos y por la libertad de prensa piden a la administración Biden que retire los cargos contra Assange

Intermedia Press · 9 de febrero de 2021

El Departamento de Justicia de la administración Biden debe retirar su enjuiciamiento y apelación de extradición del fundador de WikiLeaks, Julian Assange, según una petición organizada por la Freedom of the Press Foundation y a la que se unió una coalición de dos docenas de grupos internacionales de libertad de prensa, libertades civiles y derechos humanos.

ACLU, Amnistía Internacional, Human Rights Watch, el Instituto Knight de la Primera Enmienda, el Comité para la Protección de Periodistas y Reporteros sin Fronteras se encuentran entre los signatarios que transmitieron este mensaje unificado al Fiscal General en funciones.

Como dice la carta, “Si bien nuestras organizaciones tienen diferentes perspectivas sobre Assange y su organización, compartimos la opinión de que la acusación del gobierno contra él representa una grave amenaza para la libertad de prensa tanto en los Estados Unidos como en el extranjero”. Los expertos de la Primera Enmienda de todo el espectro han dicho durante mucho tiempo que la acusación de Assange amenaza los derechos básicos de libertad de prensa de innumerables periodistas en todo el país. El presidente Biden hizo campaña para restaurar los valores de la libertad de prensa en los Estados Unidos, y esta es una forma de importancia crítica para que el Departamento de Justicia cumpla con esa promesa.

La administración Trump presentó cargos ampliamente denunciados bajo la Ley de Espionaje y la Ley de Fraude y Abuso Informático en 2019, que culminó con un juicio de extradición en el Reino Unido que terminó el mes pasado con una decisión contra el gobierno de los Estados Unidos. Esa decisión se tomó con el argumento de que someter a Assange al sistema penitenciario de los Estados Unidos sería “opresivo”.

Los cargos, como hemos escrito anteriormente, se encuentran entre los problemas de libertad de prensa más desastrosos del país. El Departamento de Justicia de la administración Biden ahora tiene la oportunidad y la obligación de poner fin a esta peligrosa farsa. Como describimos en la carta, el camino apropiado a seguir es dejar de perseguir la apelación de la extradición y retirar los cargos (y el alarmante precedente que podrían establecer) por completo. Como argumenta nuestra carta de coalición:

La acusación contra Assange amenaza la libertad de prensa porque gran parte de la conducta descrita en la acusación es una conducta en la que los periodistas se involucran de manera rutinaria y en la que deben participar para hacer el trabajo que el público necesita que hagan. Los periodistas de las principales publicaciones de noticias hablan con regularidad con las fuentes, piden aclaraciones o más documentación y reciben y publican documentos que el gobierno considera secretos. En nuestra opinión, tal precedente en este caso podría efectivamente criminalizar estas prácticas periodísticas comunes.

El expresidente Obama asumió el cargo prometiendo la “administración más transparente de la historia”, pero su uso de la Ley de Espionaje contra fuentes periodísticas dejó una mancha oscura en su legado de libertad de prensa. Biden ha asumido el cargo con una retórica igualmente elevada sobre la importancia de la libertad de prensa y el papel de los periodistas. El enjuiciamiento continuo de Assange es quizás la primera prueba importante de esos ideales, y su Departamento de Justicia debería actuar en consecuencia.

Puedes leer la carta de la coalición (en inglés) y ver la lista completa de signatarios aquí.

La PDLI pedirá al embajador de Estados Unidos en España la retirada de todos los cargos contra Julian Assange

Plataforma en Defensa de la Libertad de Información · 9 de enero de 2021

La Plataforma en Defensa de la Libertad de Información (PDLI) se va a dirigir este lunes al embajador de Estados Unidos en España para pedir, al igual que han hecho otras organizaciones internacionales, la retirada de todos los cargos contra el fundador de Wikileaks, Julian Assange, después de que un tribunal británico decidiera denegar su extradición por razones de salud.

A pesar de que la resolución de la justicia británica dista mucho de amparar el derecho a la información y las filtraciones periodísticas, puede suponer un primer paso para la libertad definitiva de Assange.

Antes de conocer la decisión judicial, la PDLI (igual que ha venido haciendo en relación con este caso en los últimos años) remarcaba la trascendencia de la misma para la libertad de prensa y la seguridad de fuentes y periodistas que publican filtraciones: “Si Julian Assange hubiese sido extraditado por publicar información, ningún periodista estaría a salvo en Europa”, recordaba una vez más el director legal de la PDLI, Carlos Sánchez Almeida.

La presidenta de la PDLI, Virginia Pérez Alonso, también destacaba el alcance de este juicio: “La persecución al fundador de Wikileaks es un claro aviso a navegantes. La persecución de Assange es un aviso a navegantes. Los nueve años que lleva encerrado y la petición de extradición a EEUU buscan provocar un claro efecto disuasorio en otros periodistas. Y esto es devastador para la libertad de información”.

De haber sido extraditado, Assange se enfrentaría a una posible condena de más de 175 años de prisión por la aplicación de dos normas muy polémicas que no cuentan con las suficientes garantías: la Ley de Espionaje y la Ley de Fraude informático (Computer Fraud and Abuse Act) Act.

“Assange merece especial protección, ya sea en tanto que whistleblower o como periodista. La difusión por su parte de ciertos datos podría ser ciertamente problemática desde una perspectiva legal, pero ello no hubiese justificado la extradición”, puntualiza Joan Barata, jurista experto en estándares internacionales sobre libertad de expresión, y miembro de la PDLI.

Los cables españoles y la ‘Ley Sinde’

La PDLI también ha recordado el papel de Wikileaks en la defensa de la libertad de Internet, en el contexto de la aprobación en España de la contestada ‘Ley Sinde’:

“Wikileaks reveló los cables de la embajada estadounidense en España que demostraban la subordinación de nuestros poderes públicos a los intereses de la industria del entretenimiento”, recordaba el director legal de la PDLI, quien, además, aparece mencionado en los documentos revelados por la plataforma de Assange como ‘Surfer’s Lawyer’ por su actividad en redes sociales contra la norma de copyright.

Todas las violaciones del derecho internacional en la extradición de Assange

Carlos Enrique Bayo · Público · 3 de enero de 2021

La organización Juristas Por Assange, formada por observadores legales internacionales independientes de los procedimientos del caso del fundador de WikiLeaks, Julian Assange, han expresado sus «serias preocupaciones sobre las violaciones de los derechos fundamentales» que ha padecido y padece, en una carta abierta «al Primer Ministro del Reino Unido, Boris Johson, al Lord Canciller y Ministro de Justicia, Robert Buckland QC, y a la Ministra del Interior, Priti Patel», cuyos argumentos principales extractamos a continuación:

«Les solicitamos, como representantes del Gobierno Británico, que actúen en conformidad con el derecho nacional e internacional, con los derechos humanos y con el estado de derecho, poniendo fin a los procedimientos de extradición en curso y otorgándole al Sr. Assange su derecho a estar libre de tortura, de detención arbitraria y persecución política».

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Puedes leer el artículo completo aquí.

Entrevista con Serena Tinari, periodista de investigación

Carlos Enrique Bayo · Público · 2 de enero de 2021

Serena Tinari, periodista de investigación para la Swiss Broadcasting Corporation, cofundadora de la ONG de información sanitaria Re-Check e impulsora de la campaña #JournalistsSpeakUpForAssange.

Serena Tinari lleva trabajando en prensa escrita, online, radio y televisión desde 1994, especializada en periodismo de investigación sobre sanidad, derechos humanos y seguridad digital. De origen italiano pero establecida en la capital suiza, Berna, en 2015 fue cofundadora de Re-Check, una ONG suiza dedicada a destapar affaires sobre salud pública que produce publicaciones en múltiples idiomas, da apoyo a redacciones en todo el mundo y ofrece talleres de trabajo sobre cómo investigar en profundidad temas de medicina, sanidad y conflictos de interés.

Instructora de ética y estándares periodísticos, Tinari es portavoz y moderadora de la Global Investigative Journalism Network (Red Global de Periodismo de Investigación), miembro del Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ) y referente de documentales en la Swiss Broadcasting Corporation, la televisión pública de Suiza. Cuenta con varios galardones internacionales, incluido el Premio Daniel Pearl, concedido por el ICIJ por su investigación sobre el fármaco Tamiflu.

Tinari ha puesto en marcha la mayor movilización mundial de periodistas en defensa de Julian Assange, que ya reúne a 1.637 profesionales de un centenar de países decididos a alzar su voz para impedir la agresión contra la libertad de información que supone el proceso de extradición del creador de Wikileaks, por haber revelado crímenes de guerra cometidos por los mismos que ahora quieren condenarle a morir en la cárcel.

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Puedes leer la entrevista aquí.

Experto en derechos humanos pide a Trump que perdone a Julian Assange

ONU · 22 de diciembre de 2020

“Señor presidente, hoy le pido respetuosamente que perdone a Julian Assange”, reza una misiva abierta dirigida al presidente de Estados Unidos por el relator especial* sobre tortura y otros tratos o castigos crueles, inhumanos o degradantes, Nils Melzer.

En la carta a Donald Trump, fechada este martes, el experto en derechos humanos afirma que Assange ha estado privado de la libertad arbitrariamente durante los últimos diez años. “Este es el alto precio a pagar por tener el valor de publicar para el mundo información verdadera sobre los malos manejos del gobierno”, señala.

El indulto “rehabilitaría a un hombre valiente que ha sufrido injusticia, persecución y humillación durante más de una década simplemente por decir la verdad”, dice el relator especial.

El fundador del portal WikiLeaks se presentará el 4 de enero ante un tribunal británico que dictaminará si Assange será extraditado a Estados Unidos para someterse a un proceso penal que, de hallarlo culpable, podría condenarlo a 175 años de cárcel por la publicación de documentos secretos en su sitio web en 2010.

Antecedentes

El comunicador australiano se encuentra en la prisión de alta seguridad de Belmarsh, en Londres, desde que fuera arrestado por las autoridades británicas dentro de la Embajada de Ecuador en Londres en abril del año pasado.

Assange había estado asilado en la sede diplomática ecuatoriana desde junio de 2012, luego de que la Corte Suprema del Reino Unido rechazara una apelación para no ser extraditado a Suecia, desde donde se le podría extraditar más tarde a Estados Unidos.

Suecia basó su solicitud de extradición en presuntos cargos de agresión sexual. Esa orden de arresto contra el informador fue la segunda por ese tipo de delitos, la primera había sido desestimada en 2010 por falta de pruebas, pero esta vez dio lugar a su detención sin derecho a fianza más adelante ese mismo año. Suecia retiró las acusaciones contra Assange en mayo de 2017, mientras él seguía recluido en la embajada ecuatoriana en Londres.

Estado crítico de salud

La carta del relator a Donald Trump refiere haber visitado a Assange en el penal de Belmarsh junto con dos médicos independientes, y asevera que su salud se ha deteriorado al punto de colocar en peligro su vida.

“Assange sufre de una afección respiratoria documentada que lo hace extremadamente vulnerable al brote de COVID-19 que estalló recientemente en esa prisión”, advierte.

El experto sostiene que Julian Assange no es ni ha sido nunca un enemigo del pueblo estadounidense y, por ello, pide al mandatario de ese país que lo indulte.

Información veraz contra la corrupción

Melzer afirma que WikiLeaks combate el secreto y la corrupción en el mundo y que, por lo tanto, actúa en beneficio de los estadounidenses y de la humanidad en su conjunto.

Además, continúa la carta, Assange no ha publicado nunca información falsa y si se quiere encontrar mala conducta en alguna parte no es en él sino en los hechos que expuso en su portal.

Señala que el comunicador no hackeó ni robó la información que publicó sino que la obtuvo de documentos y fuentes auténticas, como corresponde a la labor periodística de investigación.

“Podemos o no estar de acuerdo con sus publicaciones, pero es claro que no se trata de ningún delito”, puntualiza el relator.

Matar al mensajero

Juzgar a Assange por revelar malos manejos en Estados Unidos o donde sea equivale a “matar al mensajero” en vez de corregir el problema expuesto en la publicación, lo que sería “incompatible con los valores fundamentales de la justicia, el estado de derecho y la libertad de prensa, estipulados en la Constitución estadounidense y los instrumentos internacionales de derechos humanos ratificados por el país”, dice Melzer.

Agrega que permitir que se procese a Assange querría decir que denunciar la corrupción y la mala praxis, que Trump había prometido erradicar, se convirtió en un crimen bajo su mandato y argumenta que perdonarlo enviaría un mensaje inequívoco de justicia, verdad y humanidad al pueblo estadounidense y al mundo.

El experto insta a Trump a permitir que Assange pueda regresar con sus dos hijos y mostrarles a los niños en general que decir la verdad es lo correcto para combatir la injusticia.

“Al margen de nuestra opinión y simpatía personales, creo que después de una década de persecución debe acabar el sufrimiento injusto de este hombre”, concluye el relator especial.

* Los relatores especiales forman parte de lo que se conoce como los Procedimientos Especiales del Consejo de Derechos Humanos. Los Procedimientos Especiales, el mayor órgano de expertos independientes del sistema de derechos humanos de la ONU, es el nombre general de los mecanismos independientes de investigación y supervisión del Consejo que se ocupan de situaciones de países específicos o de cuestiones temáticas en todas las partes del mundo. Los expertos de los Procedimientos Especiales trabajan de forma voluntaria; no son personal de la ONU y no reciben un salario por su trabajo. Son independientes de cualquier gobierno u organización y prestan servicios a título individual.

La ONU llama al Reino Unido a liberar a Julian Assange

Melisa Carrillo · Proceso · 8 de diciembre de 2020

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) pidió nuevamente al Reino Unido liberar inmediatamente a Julian Assange, quien se encuentra recluido en una prisión de máxima seguridad en espera de ser extraditado a los Estados Unidos.

El relator especial sobre torturas de la ONU, Nils Melzer, denunció que “durante más de una década, se han violado gravemente los derechos de Assange” e insistió al gobierno británico no extraditarlo, debido a “serias preocupaciones en materia de derechos humanos”.

El experto consideró que el confinamiento de Assange puede equivaler a tortura, tratos y castigos crueles y degradantes, no es proporcionado y no tiene base legal, ya que el fundador de Wikileaks no es un criminal convicto y no supone una amenaza para nadie.

El llamado del relator se da a unos días de que se decida si se extradita o no a Assange a el próximo 4 de enero a Estados Unidos. La justicia de ese país lo acusa de espionaje luego de que este diera a conocer crímenes de guerra y otras acciones del país en Iraq y Afganistán.

Declaración de Doctors for Assange

L’Hora · 26 de noviembre de 2020

22.11.2020

El domingo 22 de noviembre de 2020 se han cumplido 12 meses desde que médicos de todo el mundo escribieron al secretario del Interior del Reino Unido, Priti Patel, pidiendo el fin inmediato de la tortura y la desatención médica de Julian Assange.

Desde entonces, Doctors for Assange ha advertido en repetidas ocasiones que el abuso documentado de los derechos humanos del Sr. Assange, incluida su detención en la prisión londinense de Belmarsh, es perjudicial para su salud y supervivencia. Nuestras advertencias han tomado la forma de cartas a los gobiernos, difusión en los medios de comunicación, declaraciones públicas y entrevistas, y dos llamamientos en la principal revista médica, The Lancet. Han sido ampliamente referenciadas en los medios, por abogados y por políticos de conciencia.

Ahora, un año despues, la tortura y la desatención médica del Sr. Assange no sólo continúa sin disminuir, sino que se ha intensificado. Sigue siendo arbitrariamente privado de su libertad en la prisión de Belmarsh, según lo determinado por el Grupo de Trabajo de las Naciones Unidas sobre la Detención Arbitraria, encarcelado por la actividad periodística que era legal cuando y donde ocurrió, y sigue siéndolo. El relator especial de las Naciones Unidas sobre la Tortura ha determinado que corre el riesgo de morir y que es víctima de tortura psicológica.

El Ministerio del Interior de Priti Patel no ha respondido directamente a nuestra carta, sino que emitió una declaración a los medios de comunicación, informando el 25 de noviembre de 2019:

“Las alegaciones de que el Sr. Assange ha sido sometido a tortura son infundadas y totalmente falsas. El Reino Unido se ha comprometido a defender el estado de derecho y garantizar que nadie está nunca por encima de él”.

Para que quede claro, cuando Doctors for Assange escribió al ministro del Interior, el Sr. Assange había sido evaluado como víctima de una tortura psicológica pasada y continua. No era simplemente el caso de que habia sido sometido a la tortura, sino que estaba siendo sometido a la tortura en curso, que continúa hasta hoy.

El Sr. Assange está detenido en la prisión de alta seguridad de Belmarsh por el gobierno del Reino Unido en respuesta a una solicitud de extradición del gobierno de los Estados Unidos basada en cargos políticos controvertidos y sin precedentes, en represalia por el periodismo de interés público premiado. Claramente, Julian Assange es un prisionero político de la “relación especial” entre el Reino Unido y Estados Unidos.

Y sin embargo, ninguna de las condiciones médicas y psicológicas detalladas en nuestra primera carta al gobierno del Reino Unido han sido tratadas o abordadas adecuadamente. Tampoco el gobierno australiano ha intervenido en nombre de su ciudadano a pesar de nuestros y otros llamamientos para que lo haga.

El Sr. Assange no solo permanece en confinamiento solitario, recientemente aumentado de 23 a 24 horas al día, sino que se encuentra en alto riesgo médico de Covid-19 dada una condición pulmonar crónica y probable inmunosupresión debido a la prolongada tortura psicológica. Cumple los criterios acordados internacionalmente para la liberación de prisioneros vulnerables a causa de la Covid-19. Sin embargo, la libertad bajo fianza de emergencia se ha denegado, y los presos positivos de Covid-19 se alojan en el ala de la prisión de Julian Assange a partir de noviembre de 2020. Su madre y su mujer, comprensiblemente han expresado sus temores por su vida.

Doctors for Assange comparte esos temores, por múltiples razones médicas, cuando se cumple un año desde nuestra primera carta con la renovación de nuestro llamamiento para que Julian Assange sea liberado de la cárcel, de inmediato.

Daño médico y psicológico previsible

Dada su continua tortura y negligencia médica, no es sorprendente que el tribunal de la audiencia de extradición de Julian Assange en el Old Bailey en septiembre de 2020 escuchara pruebas de un grave sufrimiento psicológico y médico, con un alto riesgo de suicidio. De hecho, los expertos médicos declararon que el Sr. Assange sufre muchos de los síntomas médicos, psicológicos y cognitivos sobre los que Médicos por Assange ha advertido durante los últimos 12 meses.

A la luz de los continuos abusos de los derechos humanos del Sr. Assange a la salud, a pesar de nuestras advertencias, era previsible que el tribunal oyera en septiembre de 2020 que Julian Assange sufre de depresión grave, traumatismos, riesgo de suicidio y deficiencias cognitivas que afectan a la concentración, la memoria y el habla.

En una carta abierta al gobierno australiano, ampliamente difundida en diciembre de 2019, Doctors for Assange escribió que el tratamiento de Julian Assange por parte de los gobiernos, el poder judicial y las autoridades penitenciarias (arbitrariedad, miedo constante, amenaza y trauma, y aislamiento prolongado):

– Se puede esperar que cause “extrema impotencia, desesperanza, desestabilización y desesperación, todos correlacionados con el suicidio”.

– Es tal que “la voluntad de vivir en sí misma puede ser fatalmente socavada”.

– “Puede causar un grave deterioro cognitivo, incluyendo déficits de memoria, atención y concentración”, afectando a “la capacidad de una persona para razonar, pensar y hablar”.

Riesgo de sufrir daños

El tribunal también ha oído que el Sr. Assange sufre de psicosis en forma de alucinaciones. Esta es una causa de grave preocupación. También debe preocupar a los individuos o las autoridades que tengan con el Sr. Assange un deber de cuidado, que las condiciones de su detención son conocidos precipitantes de la psicosis. Los miembros de Doctors for Assange han advertido en declaraciones públicas y entrevistas que el aislamiento prolongado, como el que se ha impuesto al Sr. Assange, puede causar alucinaciones y psicosis en personas vulnerables.

El tribunal ha oído además que el Sr. Assange es vulnerable no sólo a las alucinaciones y al Covid-19, sino también a la depresión y al suicidio. Los expertos testificaron que Julian Assange sufre de una historia de depresion y alucinaciones, hay una historia familiar de suicidio, y tiene un diagnostico de Trastorno del Espectro de Autismo (TEA), especificamente el Sindrome de Asperger. Los expertos explicaron al Tribunal que el diagnostico de ASD del Sr. Assange estadisticamente lo coloca en un riesgo nueve veces mas elevado de pensamiento suicida.

Vulnerable al suicidio

Sobre la base de las pruebas médicas, Doctors for Assange coincide con los testigos expertos en que es probable que Julian Assange sucumba a los impulsos suicidas si la extradición a los Estados Unidos es inminente. Sin embargo, esto no significa que las condiciones actuales de la detención del Sr. Assange, que constituyen una “privación arbitraria de libertad” según el Grupo de Trabajo de las Naciones Unidas sobre la Detención Arbitraria, no supongan ya un riesgo sustancial.

Doctors for Assange desea agregar que la vulnerabilidad de Julian Assange al suicidio se ve exacerbada por la negligencia médica que hemos documentado y denunciado repetidamente. Se sabe que las enfermedades fisicas aumentan el riesgo de suicidio, en particular cuando se producen simultaneamente multiples dolencias fisicas. Prolongar el descuido médico de Julian Assange manteniéndolo en la prisión de Belmarsh, en lugar de liberarlo para que reciba la atención médica adecuada, constituye un riesgo adicional para su salud psicológica y mental, con consecuencias potencialmente fatales.

Vulnerable a los daños físicos

Doctors for Assange emitió una declaración en marzo de 2020 detallando las vulnerabilidades médicas del Sr. Assange a la Covid-19.

El Old Bailey oyó, además, que Julian Assange se rompió una costilla mientras se ataba un cordón del zapato, y que sufre de osteoporosis. Doctors for Assange han advertido anteriormente que Julian Assange probablemente sufriría problemas óseos como resultado de haberse visto obligado a solicitar asilo en la Embajada de Ecuador y de haber vivido durante muchos años sin luz solar, sin ejercicio adecuado y sin la atención médica apropiada.

Deber de cuidado

Dadas estas múltiples vulnerabilidades, las autoridades y los gobiernos responsables del bienestar de Julian Assange tienen el deber y la responsabilidad de prevenir acciones que puedan causar más daño a su salud física y psicológica. Doctors for Assange señala que un testigo de la fiscalía argumentó que, como los médicos tratantes no recomendaban el tratamiento hospitalario, los síntomas de Julian Assange no podían ser graves. Para ser claros, las pruebas disponibles públicamente indican que precisamente se hicieron esas recomendaciones, por ejemplo, en septiembre de 2015, enero de 2018 y junio de 2018. De hecho, esto fue documentado en nuestra carta al gobierno del Reino Unido en noviembre de 2019 y es una de las razones por las que nuestras cartas en The Lancet se refirieron a la tortura y la desatención médica de Julian Assange, los instrumentos del abuso y el sufrimiento del Sr. Assange y en los que los funcionarios son cómplices.

Nuestras recomendaciones médicas

A la luz de las pruebas médicas y del creciente registro público de la tortura psicológica y la negligencia médica sufrida por Julian Assange, incumbe a las autoridades gubernamentales del Reino Unido, incluidas las directamente responsables de la atención médica del Sr. Assange, abstenerse de ponerlo en mayor riesgo médico en una prisión de máxima seguridad, por tratarse de una persona no violenta en prisión preventiva, no acusada de nada en virtud de la legislación del Reino Unido y detenida únicamente por delitos políticos controvertidos en virtud de la arcaica y draconiana ley estadounidense, la Ley de Espionaje de 1917.

En consecuencia, Doctors for Assange se une a las principales organizaciones de derechos humanos y libertad de prensa del mundo para pedir la libertad de Julian Assange del encarcelamiento y la extradición por la actividad editorial. Como mínimo, Julian Assange debe ser puesto urgentemente en libertad domiciliaria por razones médicas, de conformidad con su derecho humano a la vida y a la salud, y con arreglo a la obligación médica inviolable de no hacer daño.

Doctors for Assange
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