La extradición de Julian Assange y la deriva autoritaria del Reino Unido

Juanjo Andrés Cuervo · El Salto · 18 de mayo de 2022

Mani apoyo Julian Assange
Manifestación contra la extradición de Julian Assange el 23 de octubre de 2021 en Londres
Foto de Steve Eason

A partir de hoy, 18 de mayo, se decidirá si el fundador de WikiLeaks es extraditado a Estados Unidos. Hace menos de un mes, se aprobaron dos leyes para reprimir manifestaciones e impedir la llegada de inmigrantes en el Reino Unido. Son muestras de la degradación democrática, un terrible síntoma que se extiende a nivel global.

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Julian Assange: un secuestro a la democracia

Desde el surgimiento de WikiLeaks en 2006, miles de documentos relacionados con secretos de Estado de numerosos países han sido publicados a nivel global. Cuatro años más tarde, Julian Assange hizo una de las revelaciones más impactantes que puso en jaque al gobierno de Barack Obama. Se trató, primero, de la divulgación de 77.000 documentos militares y, meses más tarde, la publicación de 400.000 informes sobre la guerra en Irak. La gente de todo el mundo pudo ver imágenes de torturas y asesinatos deliberados de civiles por parte de los soldados norteamericanos.

El fundador de WikiLeaks, que fue nombrado en 2010 como hombre del año en la revista Time, declaró que esta organización internacional de noticias tenía una misión: “Traer a la luz las políticas de gobierno de conspiración y miedo”.

Bajo esta premisa, el 5 de abril de 2010 WikiLeaks publicó un vídeo a través del cual se podía observar cómo soldados estadounidenses asesinaron a civiles en Bagdad y a dos empleados de Reuters. Desde entonces, la imagen de Julian Assange comenzó a ocupar portadas de periódicos, y hoy en día es declarado como uno de los grandes enemigos de Estados Unidos.

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El castigo a Julian Assange por mostrar las atrocidades cometidas por Estados Unidos en Irak y Afganistán es un ejemplo de la hegemonía americana en Occidente. Es un país que no contempla cualquier desviación ideológica o pensamiento crítico que socave sus intereses nacionales. Esto fue reconocido por Duane Clarridge, antiguo jefe de la CIA en América Latina, a John Pilger en el documental War on Democracy acerca del golpe de Estado de 1973 en Chile contra Salvador Allende. No sorprende en absoluto que la CIA planease el asesinato de Julian Assange.

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Puedes leer el artículo completo aquí.

NO a la extradición de Julian Assange

Spain4Assange · 16 de mayo de 2022

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Barcelona, 16 de mayo de 2022

Este miércoles 18 de mayo se espera que la ministra de Interior del Reino Unido, Priti Patel, firme la orden de extradición de Julian Assange, periodista y editor de Wikileaks, a Estados Unidos. Assange se encuentra desde abril de 2019 en la prisión de máxima seguridad de Belmarsh (la «Guantánamo británica»), en estricto aislamiento y bajo sofisticados métodos de tortura psicológica, como denunció el relator de la ONU para la tortura Nils Melzer.

Pero la historia viene de lejos. Julian Assange lleva más de 11 años privado de libertad, desde diciembre de 2010: primero dos años en arresto domiciliario y después siete años en la Embajada de Ecuador en Londres, todo ello a consecuencia de una euroorden de arresto emitida por Suecia por un posible delito de violación. Sin embargo, a pesar de la gravedad de la acusación y de los numerosos y escandalosos atropellos del estado de derecho y de una campaña de difamación y desprestigio minuciosamente planificada, el caso se cerró como si no hubiese pasado nada en 2019 con una declaración de la fiscal sueca: «la situación probatoria se ha debilitado en tal grado que ya no hay razones para continuar la investigación». El objetivo nunca fue que esa investigación progresara.

Para entonces, el gobierno de Ecuador -violando todas las convenciones internacionales sobre el derecho de asilo- le había retirado al señor Assange la ciudadanía y el estatus de asilante concedidos en 2012 y lo entregó a las autoridades británicas, que acto seguido lo condenaron a 50 semanas de cárcel por haber violado la libertad condicional impuesta por un presunto delito fabricado por el que nunca nadie llegó a presentar ningún cargo contra Assange. De nuevo, una sucesión interminable de irregularidades judiciales y vulneración de derechos.

En los países conocidos como autoritarios nadie tiene la ilusión de vivir en libertad. Pero, ¿y nosotros?

Nadie ha entendido mejor que Assange los cambios tecnológicos del siglo XXI y sus repercusiones en el ámbito de la información. Con Wikileaks ha puesto al servicio de toda la ciudadanía no solo sus conocimientos técnicos sino también su capacidad única de entender los entresijos del poder. Y el poder no perdona a los servidores públicos insobornables.

Si esta persecución política -en la mejor tradición estalinista- sigue adelante, cualquier persona de cualquier rincón del mundo podrá ser extraditada a Estados Unidos y juzgada bajo su legislación. Estados Unidos, en cambio, gozará de una impunidad global absoluta. Con un precedente así, ¿con qué autoridad podremos criticar a China o a Rusia cuando hagan lo mismo? En los países conocidos como autoritarios nadie tiene la ilusión de vivir en libertad. Pero, ¿y nosotros? Una de las cosas preocupantes que nos muestra el «caso Assange» es precisamente la soberanía cada vez más ficticia de nuestros gobiernos, empezando por los países insignia de la democracia occidental como Suecia, Gran Bretaña o Alemania. En este sentido, es revelador el testimonio del periodista alemán John Goetz en una de las audiencias del caso contra Assange (16 de septiembre de 2019), como también lo es el de Khaled al-Masri, ciudadano alemán secuestrado y torturado por la CIA en 2003 por error.

Por todo ello, defender a Assange es también defender a Europa, el verdadero legado europeo de la razón y la libertad, de la justicia y el derecho: los valores en los que se fundamenta(ba) nuestro «estilo de vida» y que creíamos intocables.

La víctima final de esta infame caza de brujas contra Wikileaks y Assange no será solo la libertad de expresión o la independencia de la prensa, sino también el entero espacio digital que se supone común.

Primero vinieron a por Assange y no hicimos nada porque… ¿Por qué?

En defensa de la verdad y de la justicia, exigimos:

A Priti Patel, ministra de Interior del Reino Unido: que respete la legislación de su propio país y, en particular, el artículo 4 del Tratado de Extradición entre Gran Bretaña y Estados Unidos, y que ordene la liberación inmediata de Julian Assange;

A la administración Biden: que acate el derecho internacional y la primera enmienda de la Constitución de los Estados Unidos, que retome la posición de la administración Obama, que retire todos los cargos contra Julian Assange y le compense los daños infligidos desde 2010; y que investigue a los verdaderos culpables, los que cometieron los crímenes revelados por Wikileaks;

A nuestros representantes políticos: que protejan la libertad de expresión y nuestro derecho a la información como elementos fundamentales de una sociedad democrática.

Apelamos a la prensa para que ejerza el periodismo con rigor e integridad profesional, revise el caso de Julian Assange y utilice todos los medios a su alcance para mostrar solidaridad con él y difundir la verdad.

Por Assange. Por su libertad que es la nuestra. Por la democracia.

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Condena mundial al fallo contra Julian Assange

Página 12 · 11 de diciembre de 2021

La manifestaciones en contra del fallo dieron la vuelta al mundo. (Fuente: AFP)

Repudio de Aministía Internacional, Reporteros sin Fronteras, la Federación Internacional de Periodistas, el gobierno de Rusia y la Internacional Progresista

Organizaciones civiles y gubernamentales, así como personalidades del mundo han rechazado el fallo de la Cámara de apelaciones británica en favor de la extradición a Estados Unidos del periodista Julian Assange.

La ONG Reporteros Sin Fronteras condenó la decisión de la justicia, de acuerdo con su secretario general, Christophe Deloire. “Defendemos este caso debido a sus implicaciones peligrosas para el futuro de la libertad de prensa en todo el mundo. Ha llegado la hora de poner fin a más de una década de persecución, de una vez y para siempre. Es la hora de poner en libertad a Assange”, agregó Deloire, quien señaló que el fundador de Wikileaks está siendo perseguido por su periodismo.

Un tribunal de Londres aceptó este viernes el recurso de Estados Unidos contra la decisión británica de no extraditar a ese país a Julian Assange, el fundador de WikiLeaks al que Washington quiere juzgar por la difusión de documentos clasificados.

«El tribunal admite el recurso», se limitó a decir el juez Timothy Holroyde ante una sala abarrotada por la fuerte expectación mediática del caso. Una magistrada de primera instancia consideró en enero que Assange corría riesgo de suicidio si era extraditado, pero ahora el caso deberá ser analizado de nuevo.

Aministía

La organización de derechos humanos Amnistía Internacional (AI) tildó de «parodia a la justicia» la decisión de la Alta Corte de Londres de autorizar la extradición a EEUU de Assange. «Es una parodia a la justicia… El tribunal decidió aceptar las garantías incorrectas de Estados Unidos de que Assange no sería sometido a confinamiento solitario en una cárcel con régimen penitenciario duro», declaró el director de AI para Europa, Nils Muiznieks.

La eventual extradición de Julian Assange a Estados Unidos pone en peligro los principios de la libertad de los medios de comunicación, declaró un portavoz de la Federación Internacional de Periodistas. “La extradición de Assange a Estados Unidos pondría en peligro no sólo su vida, sino también los principios fundamentales de la libertad de prensa. La asociación apoyará cualquier esfuerzo del equipo legal de Assange para impugnar este fallo judicial», dijo el vocero.

Zajarova

La vocera de la Cancillería rusa, María Zajárova criticó este viernes la decisión del Tribunal de Apelación de Reino Unido de aprobar la extradición a Estados Unidos del fundador de Wikileaks, Julian Assange. “Este vergonzoso veredicto en el marco de un caso político contra un periodista y activista social es otra manifestación de la mentalidad caníbal del dúo anglosajón”, precisó Zajárova en alusión a EE.UU. y Reino Unido.  “Occidente celebró de forma decente el Día Internacional de los Derechos Humanos y el fin de la Cumbre por la Democracia”, ironizó la funcionaria.

A su turno elexpresidente ecuatoriano Rafael Correa tuiteó: “Feliz día de los Derechos Humanos..! Como decían los jóvenes idealistas en Francia: “Paren el mundo, que yo me bajo. Pd: No olvidar que fue Lenin Moreno el que entregó a Assange.

La Internacional Progresista subió un video reciente en el que el expresidente brasileño Lula da Silva, exige la liberación del fundador de WikiLeaks ylo postulapara el premioNobel de la Paz. “Julian Assange no merece ser castigado, merece ser reconocido por el enorme servicio que le ha prestado ala humanidad al denunciar el genocidio de las guerras. Es un héroe dela democracia!”

Garzón

El abogado y exmagistrado español, Baltasar Garzón, criticó la sentencia del Tribunal de Apelación inglés, que acepta el recurso iniciado por Estados Unidos y da luz verde al proceso de extradición de Julian Assange. «Consuma la persecución política desencadenada por EEUU contra WikiLeaks y Julian Assange por haber denunciado hechos gravísimos que afectaban a la seguridad de todos», denuncia en un comunicado El también coordinador internacional de la defensa del periodista.

Por su parte, el canciller cubano, Bruno Rodríguez, afirmó que EEUU persigue y busca venganza contra Assange, por haber difundido sus «crímenes de guerra y prácticas injerencistas». «Con persecución versus Assange, EEUU busca venganza y castigo por revelaciones de sus crímenes de guerra y prácticas injerencistas», escribió el diplomático en su cuenta de Twitter.

Mientras tanto el excandidato presidencial colombiano Gustavo Petro señaló:  La extradición del peridista Assange hacia EEUU, equivale a la ley mordaza a la prensa colombiana, solo que a escala mundial.

A su vez la exembajadora argentina en Venezuela y Gran Bretaña y amiga personal de Assange,  Alicia Castro, declaró en el podcast «La García»:  «Estoy muy consternada. Nunca hubo un caso de una tortura física y psíquica tan prolongada como la que se ha sometido a Juliana Assange. ¿Cuál es el delito de haber revelado a todos los hombres y personas comunes de este mundo los secretos Estado que pertenecían al complejo industrial militar de los Estados Unidos? Él solo reveló que existe y por eso latinoamérica tiene una deuda con Assange. Los cables diplomáticos revelaron el grado profundo de la injerencia de los Estados Unidos en la región.»

Familia

La abogada Stella Moris, pareja de Assange y madre de dos de su hijos, también criticóduramente el fallo de la justicia británica y prometió continuar la lucha por la liberación del fundador de WikiLeaks. «¡Pelearemos! Todas las generaciones tienen una lucha épica en la que combatir y esta es la nuestra», señaló Moris. «Porque Julian representa los fundamentos de lo que significa vivir en una sociedad libre, de lo que significa tener libertad de expresión, de lo que significa para los periodistas hacer su trabajo sin tener miedo de pasar el resto de sus vidas en prisión». Moris dijo que el equipo de defensa apuntó que el fallo es un gran error. «Apelaremos esta decisión lo antes posible,” cerró.

El periodista australiano está acusado de 17 cargos de espionaje y uno de intrusión informática, que podrían suponer hasta 175 años de cárcel. Entre 2010 y 2011, su plataforma, WikiLeaks, publicó cientos de miles de documentos militares y diplomáticos clasificados sobre, entre otros temas, las guerras de Irak y Afganistán.

Liberen a Julian Assange: Snowden, Varoufakis, Corbyn y Tariq Ali se pronuncian en vísperas de la audiencia de extradición

Democracy Now · 25 de octubre de 2021

El fundador de WikiLeaks Julian Assange, actualmente detenido en Gran Bretaña, tiene una audiencia de extradición en Londres el 27 de octubre. De cara a esta audiencia, el 22 de octubre se realizó un juicio popular en apoyo y solidaridad con el periodista, denominado Tribunal de Belmarsh en referencia a la cárcel de máxima seguridad donde Assange está detenido. Durante este juicio simbólico se destacaron las principales revelaciones que WikiLeaks hizo sobre los crímenes de guerra estadounidenses y se exigió la libertad de Assange. En Estados Unidos, Assange podría recibir hasta 175 años de cárcel conforme a la Ley de Espionaje, por haber publicado documentos clasificados que dan a conocer crímenes de guerra estadounidenses. Una jueza británica ya había rechazado la extradición en enero, pero Estados Unidos apeló la decisión.

Emitimos fragmentos de las intervenciones de algunos oradores del tribunal popular, entre ellos el escritor Tariq Ali, la activista política afgana Selay Ghaffar, el denunciante de la Agencia de Seguridad Nacional Edward Snowden, el exministro de Finanzas de Grecia Yanis Varoufakis y el ex líder del Partido Laborista Jeremy Corbyn. “Julian no solo no debería ser acusado; debería ser declarado héroe”, dijo Ali. “No debería haber estado preso por incumplir los términos de la fianza. Ni debería estar en la cárcel ahora, mientras espera un juicio de extradición. Debería ser liberado”. También escuchamos las intervenciones de Srećko Horvat, filósofo y presidente del Tribunal de Belmarsh; Ewen MacAskill, ex periodista de The Guardian; y Stella Morris, pareja de Julian Assange.

Para conocer más sobre este tema, vea (en inglés) fragmentos de las intervenciones de estos oradores.

Estados Unidos vuelve a insistir con la extradición de Julian Assange

Página 12 · 28 de octubre de 2021

La justicia británica está examinando la solicitud de Estados Unidos de revocar la decisión de una jueza de primera instancia de rechazar la extradición de Julian Assange para enfrentar cargos de espionaje. Washington lo acusa de 17 cargos de espionaje que suman una pena posible de 175 años de prisión. El fundador de WikiLeaks es señalado por divulgar cientos de miles de documentos confidenciales de militares y diplomáticos estadounidenses.

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La directora de campañas internacionales de Reporteros sin fronteras, Rebecca Vincent, aseguró que en el último año se intensificó la atención mundial sobre el caso, aunque se subestima la gravedad de la situación desde el punto de vista de la libertad de prensa, según consigna el diario británico The Guardian.

«El hecho de que se haya llegado tan lejos tiene un efecto escalofriante en la información sobre seguridad nacional en todo el mundo. Sigue habiendo una tendencia entre algunos a compartimentar esto, o a tomar una posición particular basada en opiniones personales sobre Julian Assange, pero si Estados Unidos tiene éxito en asegurar su extradición, entonces el precedente que podría establecer para cualquier organización de medios de comunicación no puede ser exagerado«.

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Aitor Martínez: La extradición permitiría a la Justicia de EEUU perseguir a periodistas críticos por todo el mundo

Público · 27 de octubre de 2021

Julian Assange, junto a su equipo de abogados: Aitor Martínez, Carlos Poveda, Stella  Morris y Jennifer Robinson

Julian Assange, junto a su equipo de abogados: Aitor Martínez, Carlos Poveda, Stella Moris y Jennifer Robinson. — Foto WL

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El abogado Aitor Martínez, en declaraciones a Público, asegura que el equipo que defiende a Julian Assange «confía plenamente en la justicia británica y en que la corte de Reino Unido será consciente del peligro que supone este precedente para el mundo». «El poder judicial de Reino Unido debe tener en cuenta que no se encuentra frente a un caso que afecte a una persona, Julian Assange, o a un medio, WikiLeaks, se trata de un caso que afecta a la libertad de prensa en el mundo», señala.

Para Aitor Martínez, letrado del bufete Iload que dirige el magistrado Baltasar Garzón, «Julian Assange es un periodista en ejercicio,   y simplemente realizó las labores intrínsecas a todo periodista: recibió información relativa a crímenes internacionales cometidos por el Ejército norteamericano; y publicó esa información». El abogado subraya que «es el deber y el derecho de todo periodista, en el marco de libertad de prensa, publicar información veraz proveniente de sus fuentes; y en este caso, además, una obligación mayor al tratarse de información que acreditaba la comisión de crímenes de guerra, que deben ser perseguidos imperativamente de acuerdo con el derecho internacional».

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Amnistía Internacional: “Retiren los cargos, detengan la extradición y pongan en libertad a Julian Assange”

Amnistía Internacional · 26 de octubre de 2021

Ante la vista del recurso contra la decisión de un tribunal británico de no conceder la extradición de Julian Assange a Estados Unidos, la secretaria general de Amnistía Internacional ha pedido a las autoridades estadounidenses que retiren los cargos contra él y que las autoridades británicas no lo extraditen, sino que lo dejen en libertad de inmediato.

Agnès Callamard hace este llamamiento tras una investigación de Yahoo News que revela que los servicios de seguridad de Estados Unidos consideraron la posibilidad de secuestrar o matar a Julian Assange cuando residía en la embajada de Ecuador en Londres. Esto debilita aún más las ya poco fiables garantías diplomáticas estadounidenses de que Assange no será puesto en condiciones que podrían constituir malos tratos si es extraditado.

“Las garantías del gobierno estadounidense de que Julian Assange no ingresará en un centro penitenciario de máxima seguridad ni será sometido a medidas administrativas especiales abusivas quedaron desacreditadas al admitir que se reserva el derecho a revocarlas. Ahora, las informaciones de que la CIA consideró la posibilidad de secuestrar o matar a Assange han arrojado aún más dudas sobre la fiabilidad de las promesas estadounidenses y han puesto más al descubierto la motivación política que subyace a este caso”, ha afirmado Agnès Callamard.

“Resulta grotesco que, casi 20 años después, prácticamente ninguna persona responsable de los presuntos crímenes de guerra cometidos por Estados Unidos durante las guerras de Afganistán e Irak haya rendido cuentas, y menos aún haya sido procesada, y sin embargo un editor que sacó a la luz dichos crímenes se enfrenta a una posible cadena perpetua.”

Se espera que en la vista del recurso, prevista para el 27 y el 28 de octubre, se examinen cinco motivos de apelación de Estados Unidos, entre ellos la fiabilidad de las garantías ofrecidas por el gobierno estadounidense después de que un tribunal británico inferior fallara en contra de la extradición de Assange en enero de 2021, y que Amnistía Internacional considera escasa.

Estados Unidos acusa a Assange de conspirar con un denunciante de irregularidades (la analista de inteligencia militar Chelsea Manning) para obtener ilegalmente información clasificada, y quiere que sea juzgado en Estados Unidos en aplicación de la Ley de Espionaje y la Ley de Abuso y Fraude Informático, lo cual podría acarrearle una pena de hasta 175 años de prisión.

El procesamiento iniciado por el gobierno estadounidense supone una grave amenaza para la libertad de prensa, tanto en Estados Unidos como en el extranjero, pues describe una conducta que incluye actividades profesionales que llevan a cabo diariamente editores y profesionales del periodismo de investigación. Autorizar la extradición de Julian Assange supondría criminalizar prácticas periodísticas habituales y permitir que Estados Unidos y probablemente otros países atacaran a editores y periodistas fuera de sus jurisdicciones por sacar a la luz actuaciones indebidas de los gobiernos.

“La implacable persecución de Julian Assange por el gobierno estadounidense deja ver a las claras que este procesamiento es una medida punitiva, pero además el caso presenta motivos de preocupación que van mucho más allá de la suerte de un hombre y ponen en peligro la libertad de prensa y la libertad de expresión”, ha dicho Agnès Callamard.

“Periodistas y editores son de importancia vital a la hora de someter a escrutinio a los gobiernos, sacar a la luz sus irregularidades y hacer rendir cuentas a quienes cometen violaciones de derechos humanos. Esta engañosa apelación debe ser desestimada, los cargos deben ser retirados y Julian Assange debe quedar en libertad.”

Información complementaria

La solicitud de extradición de Estados Unidos se basa en una serie de cargos directamente relacionados con la publicación de documentos clasificados filtrados como parte del trabajo de Julian Assange con Wikileaks. La publicación de información de interés público es una piedra angular de la libertad de prensa y del derecho de la ciudadanía a la información sobre las actuaciones indebidas de los gobiernos, está protegida por el derecho internacional de los derechos humanos y no debe ser criminalizada.

En caso de ser extraditado a Estados Unidos, Julian Assange podría ser juzgado por diversos delitos en aplicación de la Ley de Espionaje y de la Ley de Abuso y Fraude Informático. También correría un riesgo real de sufrir violaciones graves de derechos humanos a causa de unas condiciones de reclusión que podrían constituir tortura y otros malos tratos, entre ellas la reclusión prolongada en régimen de aislamiento. Julian Assange es el primer editor que se enfrenta a un enjuiciamiento en aplicación de la Ley de Espionaje.

Amnistía Internacional: Por qué la persecución de Julian Assange por parte de Estados Unidos distrae la atención de la impunidad por crímenes de guerra

Stefan Simanowitz · Amnesty International · 28 de octubre de 2021

En 1791, para intentar que no se publicara la obra seminal de Thomas Paine, Los derechos del hombre, el gobierno británico intentó comprar los derechos de autor.

El editor se negó a vendérselos.

Al año siguiente, tras publicarse la segunda parte de la obra, el gobierno probó con una táctica más directa: acusar a Paine de difamación sediciosa.

Indignado, Paine enumeró el contenido de su libro —la denuncia del fraude y de las guerras y la promoción de la paz universal—, y afirmó: “Si todo esto es difamatorio, que en mi epitafio ponga ‘difamador’”.

Más de 200 años después, en todo el mundo los gobiernos siguen tratando de suprimir información que los compromete y poniendo en el punto de mira a quienes la sacan a la luz.

Julian Assange habla en el balcón de la Embajada de Ecuador en Londres
Julian Assange habla en el balcón de la Embajada de Ecuador en Londres, el 5 de febrero de 2016. © AP Photo/Kirsty Wigglesworth

El gobierno estadounidense intenta que se revoque una sentencia por la que se rechaza la extradición de Assange. En la vista de apelación, que está previsto que dure dos días, se verá si el Tribunal Superior de Londres accede a la petición de Estados Unidos, que insiste en que el fundador de WikiLeaks debe ser extraditado a ese país.

En Estados Unidos, Assange sería juzgado por cargos de espionaje y, de ser declarado culpable, podría ser condenado a hasta 175 años de cárcel. Los fiscales estadounidenses afirman que conspiró con una denunciante de irregularidades (la analista de inteligencia militar Chelsea Manning) para obtener información clasificada, y que la publicación de estas pruebas supuso un peligro.

Las autoridades estadounidenses ofrecieron garantías de que Julian Assange no ingresará en un centro penitenciario de máxima seguridad ni será sometido a medidas administrativas especiales abusivas, como la reclusión en régimen de aislamiento, pero estas garantías perdieron credibilidad al reconocer que se reservaban el derecho a revocarlas.

Las recientes informaciones de impacto según las cuales la CIA consideró la posibilidad de secuestrar o matar a Assange mientras estaba refugiado en la embajada de Ecuador han arrojado aún más dudas sobre la fiabilidad de las promesas estadounidenses y han puesto más en evidencia la motivación política que subyace a este caso. Estas revelaciones se producen tras las pruebas presentadas en el tribunal —y no impugnadas por el gobierno estadounidense— de que personas que al parecer trabajaban para él realizaron actividades de espionaje en la embajada de Ecuador en Londres, siguieron a familiares y socios de Assange y robaron en las oficinas de su abogado.

El procesamiento iniciado por el gobierno estadounidense supone una grave amenaza para la libertad de prensa, tanto en Estados Unidos como en el extranjero. Gran parte de las conductas que se describen son actividades profesionales que llevan a cabo diariamente editores y profesionales del periodismo de investigación. Si se permite la extradición de Assange, se sentaría un precedente que supondría de hecho la criminalización de prácticas periodísticas habituales.

El posible efecto amedrentador sobre periodistas y otras personas que destapan actuaciones oficiales indebidas publicando información procedente de fuentes creíbles tendría un grave impacto sobre el derecho de la ciudadanía a saber qué hacen los gobiernos.

Manifestación contra la extradición de Julian Assange
Manifestación contra la extradición de Julian Assange, 23 de octubre de 2021. © AP Photo/Alberto Pezzali

De hecho, en un momento en que la libertad de prensa está sometida a un implacable ataque en todo el mundo, silenciar a Julian Assange tendría una amplia repercusión directa o indirecta sobre los periodistas, que temerían ser procesados.

Al acusar de espionaje a una persona que no está obligada a no revelar información, no es ciudadana estadounidense y no está en Estados Unidos, el gobierno estadounidense se comporta como si tuviera jurisdicción en todo el mundo para perseguir a cualquiera que reciba y publique información de su actuaciones indebidas.

El tribunal británico decidió que, dado el frágil estado de su salud mental, Julian Assange, que ha pasado más de 18 meses recluido en la prisión de máxima seguridad de Belmarsh, podría suicidarse si ingresa en una cárcel estadounidense con condiciones penitenciarias deficientes.

La secretaria general de Amnistía Internacional, Agnès Callamard, ha pedido a las autoridades estadounidenses que retiren los cargos contra él, y a las autoridades británicas que no lo extraditen, sino que lo dejen en libertad de inmediato.

“Es grotesco que, casi 20 años después, prácticamente ninguna persona responsable de los presuntos crímenes de guerra cometidos por Estados Unidos durante las guerras de Afganistán e Irak haya rendido cuentas, y menos aún haya sido procesada y, sin embargo, un editor que sacó a la luz estos crímenes se esté enfrentando a una posible cadena perpetua”

Agnes Callamard, secretaria general de Amnistía Internacional

Resulta grotesco que, casi 20 años después, prácticamente ninguna persona responsable de los presuntos crímenes de guerra cometidos por Estados Unidos durante las guerras de Afganistán e Irak haya rendido cuentas, y menos aún haya sido procesada y, sin embargo, un editor que sacó a la luz estos crímenes se enfrenta a una posible cadena perpetua”, ha declarado Callamard.

La implacable persecución de Julian Assange por el gobierno estadounidense deja ver a las claras que este procesamiento es una medida punitiva, pero además el caso presenta motivos de preocupación que van mucho más allá de la suerte de un hombre y ponen en peligro la libertad de prensa y la libertad de expresión”, ha añadido.

Personas que denuncian irregularidades, editores y periodistas son fundamentales para someter a escrutinio a los gobiernos y hacer rendir cuentas a quienes cometen violaciones de derechos humanos. Los cargos contra Assange deben ser retirados inmediatamente, y él debe quedar en libertad.

La democracia a prueba en Londres: manifestaciones por refugiados, el Tribunal de Belmarsh y Julian Assange

El Salto · 19 de octubre de 2021

Los próximos días en Londres pueden ser fundamentales para el devenir de los acontecimientos a nivel global. El 20 de octubre tendrá lugar una manifestación a favor de los refugiados a consecuencia del proyecto de Ley propuesto por Priti Patel, Ministra del Interior del Reino Unido y miembro del Partido Conservador. Un par de días más tarde, se celebrará en Westminster el Tribunal de Belmarsh para someter a juicio la llamada “Guerra contra el Terrorismo” perpetrada por Estados Unidos. Emulando al tribunal popular Russell-Sartre celebrado en 1967 en Estocolmo y Copenhague, cuando se juzgó al país americano por sus acciones cometidas en Vietnam, en esta ocasión se denunciará al Gobierno estadounidense por su rol en Oriente Medio y las torturas de la Bahía de Guantánamo. En octubre de 2020 se celebró el Tribunal de Belmarsh de manera online y contó con la presencia de Yanis Varoufakis, Jennifer Robinson, Rafael Correa, Pamela Anderson, Tariq Ali, Jeremy Corbyn, Roger Waters y Slavoj Zyzek, entre otros activistas políticos. En esta ocasión, aunque se realice de manera presencial en Londres, se podrá acceder al Tribunal de Belmarsh a través de la página Progressive International.

Todo ello es un preludio del juicio de apelación que tendrá lugar los días 27 y 28 en el Tribunal Superior de Londres contra Julian Assange, quien fue juzgado el pasado 4 de enero en la capital británica.

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La CIA y los planes para asesinar a Julian Assange

De manera similar, el Tribunal de Belmarsh reunirá a figurares importantes de la política internacional para exponer los crímenes de Estados Unidos revelados por WikiLeaks. También se denunciará el rol del Reino Unido en su persecución contra Julian Assange, un periodista cuyo crimen fue ofrecer al mundo una demostración de las atrocidades cometidas por los americanos. Este evento llega en un momento especialmente delicado, ya que las recientes revelaciones sobre los planes de la CIA para asesinar a Julian Assange han demostrado la implacable persecución hacia el fundador de WikiLeaks.

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A través de la exposición de más de 400,000 documentos, la organización internacional fundada por Assange demostró que en Afganistán hubo más de 300 casos de torturas y abusos perpetrados de manera secreta por las fuerzas americanas, 130,000 muertes se mantuvieron en secreto, y se encarceló a 180,000 iraquíes.

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La CIA y el plan para secuestrar a Julian Assange

Periodistas en español · 27 de septiembre de 2021

La CIA (Central Intelligence Agency) ideó una trama para secuestrar y asesinar al periodista y fundador de Wikileaks, cuando estaba refugiado en la Embajada de Ecuador en Londres. Al menos, es lo que revela Yahoo news que cita como fuente a una treintena de funcionarios estadounidenses.

La CIA temía que Julian Assange huyera a Rusia cuando llevaba varios años en la embajada ecuatoriana en el Reino Unido.

La discusión de ese plan habría tenido lugar en 2017, durante la presidencia de Donald Trump. El promotor mayor de los planes contra Assange podría haber sido el Secretario de Estado, Mike Pompeo, exjefe de la CIA.

Algunos de los implicados en esos planes, siempre según Yahoo News, comparaban el operativo planeado con «una fuga desde una cárcel en una película». Parece que tenían previsto incluso un enfrentamiento a tiros con miembros de los servicios del Kremlin en las calles de Londres, tras chocar con el vehículo en el que estaría desplazándose Assange hacia el exterior.

La Federación Internacional de Periodistas (www.ifj.org) recuerda que sigue manteniendo la acreditación internacional de periodista de Assange, quien continúa encarcelado en la prisión de Belmarsh, situada en Thamesmead, distrito de Greenwich, en el sureste de la capital británica.

La FIP subraya en un comunicado que Julian Assange «sigue luchando contra la posibilidad de su extradición a los Estados Unidos, donde debería enfrentarse a acusaciones de piratería informática y de publicación de miles de cables y documentos sobre acciones ilegales y crímenes cometidos hace una década durante las guerras de Irak y Afganistán. En caso de ser considerado culpable, Assange podría ser condenado a 175 años de cárcel».

Hay que recordar que Julian Assange fue detenido en abril de 2019, tras decidirlo el presidente ecuatoriando, Lenin Moreno, quien anuló la protección oficial del fundador de Wikileaks tal como había sido ordenada por su predecesor, el anterior presidente ecuatoriano, Rafael Correa.

Antes, en Suecia, Assange fue acusado de dos presuntos delitos sexuales que él siempre negó. Está confirmado que ni las dos mujeres supuestamente afectadas, ni la policía, llegaron a confirmar legalmente los cargos contra él. La defensa de Assange consideró siempre que se trataba de un pretexto para que el territorio sueco pudiera convertirse en puente para su transferencia posterior a Estados Unidos.

A su vez, esa detención de Assange sucedió nueve años después de que Julian Assange compareciera en una rueda de prensa en la que reveló un vídeo en el que se veía a militares estadounidenses disparando desde un helicóptero Apache y asesinando a 18 personas en Irak. Entre esas víctimas mortales, había dos periodistas de la agencia Reuters.

En los meses siguientes, Wikileaks siguió haciendo públicos centenares de miles de documentos y cables diplomáticos clasificados como secretos y relativos a las guerras de Irak y Afganistán. Ese nivel de filtraciones de secretos militares era superior a lo sucedido durante la guerra de Vietnam y los llamados papeles del Pentágono.

Entonces, las autoridades acusaron a Assange de poner en peligro a numerosos colaboradores de los militares y de los servicios secretos.

Washington siguió intentando que Assange fuera extraditado durante las presidencias de Barak Obama y de Donald Trump.

El Secretario General de la FIP, Anthony Bellanger, ha dicho que si la información publicada por Yahoo News es cierta «se estaría proyectando una sombra contra el periodismo independiente y que toda posible extradición de Assange a Estados Unidos pondría su vida en peligro».

«Querían ver sangre» es la frase que ponen en la boca de alguno de los filtradores, que sugieren que los implicados en la operación parecían vivir fuera de la realidad. Otros funcionarios de la CIA, por el contrario, estaban tan preocupados que relataron esos planes a miembros del Congreso estadounidense y describieron el empeño personal de Pompeo, muy furioso, por «la mayor filtración de datos secretos de la historia».

La FIP, por medio de su Secretario General, Anthony Bellanger, ha pedido al gobierno británico una investigación completa y la liberación inmediata de Julian Assange.