¿Qué pasará con Assange tras una década de persecución y con pruebas que se caen?

Ricardo Carnevali · Rebelion.org · 2 de julio de 2021

La veracidad de la información en la que se basa la acusación formal estadounidense contra Assange ha sido desmentida por el testigo principal.

Sigurdur Ingi Thordarson, testigo clave en el proceso del Departamento de Justicia de Estados Unidos contra Julian Assange, confesó en una entrevista concedida al periódico islandés Stumdin que mintió en sus declaraciones utilizadas por las autoridades de Washington para armar el caso contra el fundador de WikiLeaks. 

«Esto es el fin del caso contra Julian Assange», escribió el excontratista de la CIA y la Agencia de Seguridad Nacional de EEUU. (NSA) Edward Snowden en referencia a estas revelaciones.

Sigurdur Ingi Thordarson era un voluntario de WikiLeaks convertido en el primer informante conocido del FBI dentro de la organización a cambio de un puñado de cinco mil dólares e inmunidad de la persecución judicial. 

Ahora, ha admitido que su afirmación previa de que Assange le pidió que ‘hackeara’ los ordenadores de los parlamentarios para acceder a las grabaciones de sus conversaciones telefónicas privadas es falsa y que nunca lo solicitó. Y que, en realidad, recibió unos archivos de terceros que le dijeron que habían grabado a los parlamentarios y propuso compartirlos con Assange sin comprobar su contenido.

La Justicia del Reino Unido decidió no extraditar a Assange a EE.UU. por temor a que se suicide. En ese país afronta hasta 175 años de prisión por 18 cargos en su contra, a raíz de la publicación de documentos secretos en su portal WikiLeaks. Lo acusan de violar la Ley de Espionaje y conspirar para cometer una intromisión informática y acceder a ordenadores gubernamentales con información clasificada.

El gobierno estadounidense insiste en la muletilla de que Assange ha “conspirado” con su fuente, Chelsea Manning, para obtener y publicar millones de documentos secretos, entre los que se destacan archivos sobre las guerras de Irak y Afganistán, de la cárcel de Guantánamo, y las comunicaciones diplomáticas entre embajadas estadounidenses y los organismos de inteligencia de Washington.

La argumentación del equipo legal de EEUU incluyó la afirmación de que el acusado y su informador, Thordarson, trataron de descifrar juntos un archivo encriptado, supuestamente robado de un bancoislandés, que descubriría los motivos de la crisis financiera en ese país. Pero nada confirma que el archivo fuera robado y se presume que los propios empleados del banco lo hicieron público.

El entonces ministro del Interior de Islandia, Ogmundur Jonasson, opina que los estadounidenses trataban de utilizar las cosas en su país y sus ciudadanos «para tejer una red, una telaraña que atrapara a Julian Assange» y recordó el momento exacto cuando el FBI contactó con las autoridades islandesas por primera vez el 20 de junio de 2011 para advertirles de una inminente intrusión en las computadoras gubernamentales, ofreciendo su ayuda que fue aceptada.

En opinión de Jonasson, el objetivo que EE.UU. perseguía de verdad era atrapar a Assange y no ayudar a Islandia, y en aquel entonces sus agentes ya estaban sentando las bases para conseguir su propósito final. islandés sigue preguntándose desde aquel entonces es si todo empezó con la aceptación de la ayuda estadounidense y el establecimiento de cooperación «que podrían haber utilizado como pretexto para visitas posteriores«.

Diez años

Ya se cumplieron diez añosdesde que Julian Assange entró el 19 de junio de 2012 a la embajada de Ecuador en Londres pidiendo asilo político. Hoy permanece detenido en la prisión de Belmarsh, conocida como la Guantánamo del Reino Unido. Y casi ocho años después el fundador de Wikileaks fue arrestado en la misma Londres por dos razones muy diferentes, luego de que el gobierno ecuatoriano de Lenin Moreno le retirara el asilo que le concedió dos meses después de haber cruzado las puertas de su sede diplomática.

«Julian Assange (…) fue arrestado por agentes del servicio de Policía Metropolitana (…) bajo una orden emitida por la Corte de Magistrados de Westminster el 29 de junio de 2012, por no ponerse a disposición de la corte», fue lo primero que dijo Scotland Yard del arresto. El tribunal declaró al australiano culpable de haber violado los términos de la fianza que le había sido concedida mientras combatía una posible extradición a Suecia. Pero esa no era la verdadera  razón.

En un segundo comunicado publicado dos horas después, Scotland Yard aclaró que «Julian Assange también fue arrestado por solicitud de la autoridades de Estados Unidos». Y la existencia de una solicitud de extradición por parte de EEUU. por «delitos informáticos» fue confirmada luego por un vocero del ministerio del Interior británico (Home Office) y por el propio departamento de Justicia de EE.UU.

La exanalista de la inteligencia del Ejército estadounidense, Chelsea Manning –quien nació como hombre y en 2015 fue diagnosticada con disforia de género- utilizó a WikiLeaks para publicar más de 700.000 documentos secretos, en una de los mayores filtraciones de información clasificada en la historia de Estados Unidos, lo que le valió una condena de 35 años de prisión, dictada en 2013. Fue perdonada en 2017 por Barack Obama justo antes de abandonar la Casa Blanca.

Assange siempre sostuvo que las acusaciones no eran sino parte de un plan para luego extraditarlo a EE.UU. por haberse atrevido a publicar documentos secretos estadounidenses. Según el Departamento de Justicia, Assange ayudó a Manning a descifrar la contraseña necesaria para entrar en computadoras del departamento de Defensa conectadas a SIPRNet, una red del gobierno utilizada para documentos y comunicaciones clasificadas. 

Las autoridades estadounidenses han dicho en numerosas ocasiones que las acciones de Assange y Manning comprometieron la seguridad de EE.UU. y pusieron en peligro la vida de sus soldados, agentes y colaboradores, pero en realidad dejaron al descubierto una serie de acciones ilegales, asesinatos y torturas –crímenes de guerra- practicadas por las fuerzas estadounidenses en sus intervenciones armadas en terceros países.

Joseph Farrell, investigador británico, amigo y colega de Assange, señaló a Página/12 de Argentina: “Lo que están haciendo con Julian es sentar un precedente para los gobiernos de todo el mundo, de que está bien perseguir a periodistas y editores”. “La única forma de que este caso termine, es que EE.UU. retire todos los cargos”, dijo. 

Ahora la veracidad de la información en la que se basa la acusación formal estadounidense ha sido desmentida por el testigo principal, cuyo testimonio había sido clave para montar la persecución de Assange. 

*Doctorando en Comunicación Estratégica, Investigador del Observatorio en Comunicación y Democracia, asociado al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, www.estrategia.la)

Abogada dice que la causa contra Julian Assange en EE.UU. se desmorona ante la retractación de un testigo clave que mintió para obtener inmunidad

Democracy Now · 28 de junio de 2021

Uno de los principales testigos en el juicio de extradición de Julian Assange admitió haber hecho afirmaciones falsas respecto de Assange a cambio de inmunidad judicial. Esta revelación explosiva podría tener un gran impacto en el destino del fundador de WikiLeaks. De ser extraditado, Assange enfrenta hasta 175 años de cárcel en EE.UU., donde se lo acusa de haber violado la Ley de Espionaje al publicar documentos clasificados que daban a conocer crímenes de guerra estadounidenses. Según un nuevo artículo publicado en el periódico islandés Stundin, el pirata informático condenado Sigurdur “Siggi” Thordarson adujo ser un destacado representante de WikiLeaks a quien Assange le había asignado tareas de piratería, pero en realidad solo participaba tangencialmente en la organización. El artículo sugiere que el Departamento de Justicia de EE.UU. trabajó con Thordarson para desarrollar la acusación contra Assange presentada ante los tribunales británicos. “Esta última revelación se suma a los argumentos por los que la causa en EE.UU. debe desestimarse”, dice Jennifer Robinson, abogada de derechos humanos que asesora a Assange y WikiLeaks desde 2010. “La base fáctica de la acusación se ha desmoronado por completo”.

Para ampliar esta información, vea (en inglés) la conversación que mantuvimos con Jennifer Robinson.

Snowden anuncia el «fin del caso contra Assange» tras la confesión de un testigo clave de que mintió

RT · 27 de junio de 2021

Sigurdur Ingi Thordarson hizo creer a las autoridades de EE.UU. que Assange le pidió que ‘hackeara’ ordenadores para acceder a las grabaciones de las conversaciones privadas de parlamentarios.



Un testigo clave en el proceso del Departamento de Justicia de Estados Unidos contra Julian Assange, Sigurdur Ingi Thordarson, ha confesado en una entrevista concedida al periódico islandés Stundin que mintió en sus declaraciones utilizadas por las autoridades norteamericanas para armar el caso contra el fundador de WikiLeaks. «Esto es el fin del caso contra Julian Assange», escribió el excontratista de la CIA y la Agencia de Seguridad Nacional de EE.UU. (NSA) Edward Snowden en referencia a estas revelaciones.

Sigurdur Ingi Thordarson era un voluntario de WikiLeaks convertido en el primer informante conocido del FBI dentro de la organización a cambio de unos 5.000 dólares e inmunidad de la persecución judicial. Ahora, Thordarson ha admitido que su afirmación previa de que Assange le pidió que ‘hackeara’ los ordenadores de los parlamentarios para acceder a las grabaciones de sus conversaciones telefónicas privadas es falsa y que nunca lo solicitó.

El hombre ha explicado que, en realidad, recibió unos archivos de terceros que le dijeron que habían grabado a los parlamentarios y propuso compartirlos con Assange sin comprobar su contenido.

La Justicia británica decidió no extraditar a Assange a EE.UU. por temor a que se suicide, un país donde afronta hasta 175 años de prisión por 18 cargos en su contra, a raíz de la publicación de documentos secretos en su portal WikiLeaks. Lo acusan de violar la Ley de Espionaje y conspirar para cometer una intromisión informática y acceder a ordenadores gubernamentales con información clasificada.

Sin embargo, ahora la veracidad de la información en la que se basa la acusación formal estadounidense ha sido desmentida por el testigo principal, cuyo testimonio ha sido clave. Si bien la corte británica se guió por motivos humanitarios al fallar en contra de la extradición de Assange, la argumentación del equipo legal de EE.UU. incluyó la afirmación de que el acusado y su informador, Thordarson, trataron de descifrar juntos un archivo robado de un banco islandés.

Thordarson ha aclarado a Stundin que el incidente descrito fue bien conocido y el archivo encriptado fue filtrado del banco y compartido en Internet entre los entusiastas que trataron de descifrarlo por motivos de interés público en un intento de descubrir los motivos de la crisis financiera en Islandia, y que nada confirma que el archivo fuera «robado» en algún momento, ya que se presume que lo divulgaron los propios empleados del banco.

Otro punto expuesto en el mencionado proceso judicial fue que Assange «utilizó acceso no autorizado» otorgado por Thordarson «para acceder a un sitio web gubernamental» destinado a rastrear vehículos policiales. Entrevistado por Stundin, el informante ha precisado que los datos del ‘login’ eran sus propias identificaciones y no fueron obtenidos por medios ilícitos.

Edward Snowden reacciona a la muerte de John McAfee: «Assange podría ser el siguiente»

RT · 24 de junio de 2021

El fundador de la compañía de seguridad informática fue encontrado muerto en la jornada de ayer en la prisión española donde se hallaba recluido.

El excolaborador de la CIA Edward Snowden ha reaccionado este miércoles a la muerte del empresario británico-estadounidense John McAfee, fundador de la compañía de antivirus que lleva su nombre, que fue hallado muerto el miércoles en una prisión de Barcelona (España).

«Europa no debería extraditar [a EE.UU.] a los acusados de delitos no violentos a un sistema judicial tan injusto y a un sistema penitenciario tan brutal que los acusados nativos preferirían morir antes que someterse a él. Julian Assange podría ser el siguiente. Hasta que se reforme el sistema, la moratoria debe permanecer», defendió Snowden en su cuenta de Twitter.

Por su parte, la portavoz del Ministerio de Exteriores ruso, María Zajárova, compartió las preocupaciones por la seguridad del fundador de WikiLeaks, encarcelado actualmente en Reino Unido. «Estoy de acuerdo con Edward al 100%. Assange ha sido presionado, torturado, y ahora no tenemos ni idea de lo que le están haciendo. Luego, los anglosajones emitirán un comunicado de prensa», escribió la diplomática en su cuenta de Telegram.

La familia del fundador de WikiLeaks recorre EE.UU. para pedir su excarcelación

Democracy Now · 11 de junio de 2021

Gabriel y John Shipton

El Departamento de Estado de EE.UU. está presionando para lograr que se extradite al fundador de WikiLeaks, Julian Assange, desde Gran Bretaña, donde Biden se encuentra en este momento reunido con líderes mundiales en el marco de la cumbre del G7. Una jueza británica rechazó la extradición en enero por considerar que Assange sufre graves problemas de salud mental. De ser extraditado, Assange enfrenta hasta 175 años de cárcel en EE.UU., donde fue acusado de violar la Ley de Espionaje por la publicación de documentos clasificados que daban a conocer crímenes de guerra estadounidenses.

Hablamos con el padre y el medio hermano de Assange que están recorriendo Estados Unidos para abogar por su liberación. “A pesar de los valores en los que dice basarse la cumbre del G7, a pocos kilómetros de la sede del encuentro tienen a un destacado periodista en la cárcel”, dice John Shipton. Assange es víctima de “un proceso abusivo” destinado a castigarlo por el tipo de periodismo que hace, agrega Gabriel Shipton. “La situación allí es realmente nefasta y Julian está sufriendo en esa cárcel”.

Stella Moris pide presión a Biden en Ginebra para detener su extradición

El País Honduras · 4 de junio de 2021

La abogada Stella Moris, pareja de Julian Assange, pidió hoy en un acto de homenaje al fundador de Wikileaks mayor presión para que el presidente de EEUU, Joe Biden, detenga el proceso de extradición del activista, quien según ella sufre un cautiverio inhumano en el Reino Unido y podría perder la vida.

«Encerrado en una celda metálica de nueve metros cuadrados desde hace dos años y medio, vive una situación con sólo dos posibles salidas: o recupera su libertad, o muere, y si muriera, no será porque cometa suicidio, sino porque le están asesinado», indicó la prometida de Assange, visiblemente emocionada.

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El llamamiento de Ginebra para liberar a Assange · @genevapressclub

La abogada, que tuvo dos hijos con el activista durante el periodo en el que éste se refugió en la embajada ecuatoriana en Londres, pidió de cara a la visita que Biden hará a Ginebra este mes (donde celebrará una cumbre con su homólogo ruso Vladimir Putin) que aumenten en esa ciudad las llamadas para liberar a su pareja.

«Todos deben pedirle que termine esta locura, esta aberración, pues en un mundo sensato su situación no puede ser concebida como algo normal», señaló Moris, quien en varios momentos tuvo que detener su discurso debido a la emoción.

Moris participó en un acto para pedir la liberación de Assange a orillas del lago Lemán, donde mañana sábado se inaugurará una escultura del artista Davide Dormino que homenajea tanto al fundador de Wikileaks como a otras dos famosas voces que revelaron secretos incómodos de la política de EEUU, Edward Snowden y Chelsea Manning.

La estatua reproduce a los tres activistas subidos a sendas sillas y a su lado hay otro asiento vacío, al que pueden subirse los visitantes para fotografiarse junto a los tres activistas.

«He tomado de la mano la estatua de Assange y la sensación ha sido muy real», señaló Moris, quien relató que no ha visto a su pareja desde el 6 de enero, cuando la Justicia británica denegó la libertad condicional al activista australiano, mientras que sus hijos llevan nueve meses sin ver a su padre.

En el acto participaron otras personalidades como la nueva alcaldesa de Ginebra (Frédérique Perler) o el relator de la ONU contra la tortura, Nils Melzer, quien aseguró que el de Assange es «uno de los escándalos judiciales más grandes de la historia».

«Es la historia de un hombre que está siendo perseguido por haber dicho la verdad sobre la mala conducta de estados y compañías poderosas», exponiendo crímenes de guerra, tortura y corrupción, afirmó.

Assange «está acusado de cumplir el deber de todo periodista, que es obtener y publicar información», añadió Melzer, quien también criticó las condiciones «inhumanas» en las que está encerrado, en la prisión londinense de máxima seguridad de Belmarsh.

«La única razón por la que está ahí es porque quieren evitar que se comunique, que ejerza su profesión, que esté con su familia», denunció el experto de Naciones Unidas.

De ser extraditado a Estados Unidos, Assange podría enfrentar penas de hasta 175 años de prisión por violaciones de la Ley de Espionaje y, según su defensa, su salud se ha deteriorado gravemente durante su encierro en Belmarsh.

Joseph Farrell: Lo que están haciendo con Assange es para avalar la persecución a periodistas

Juan Manuel Boccacci · Página 12 · 31 de mayo de 2021

El creador del sitio de megafiltraciones lleva 3.632 días privado de su libertad. En diálogo con Página|12 su amigo y colega en Wikileaks repasó la importancia de su trabajo y el método de investigación con que revolucionaron el periodismo.

En tres semanas se cumplirán diez años desde que Julian Assange entró a la embajada de Ecuador pidiendo asilo político. Son 3.634 días en los que el creador de Wikileaks estuvo privado de su libertad. Hoy permanece detenido en la prisión de Belmarsh, conocida como la Guantánamo del Reino Unido. Página|12 conversó con Joseph Farrell, amigo y colega de Assange. Juntos trabajaron durante más de diez años en Wikileaks. Actualmente Farrell cumple el rol de Embajador del sitio de megafiltraciones. “Lo que están haciendo con Julian es sentar un precedente para los gobiernos de todo el mundo, de que está bien perseguir a periodistas y editores”, señaló el investigador británico.

Esperando Justicia

Desde hace años Farrell recorre el mundo militando por la libertad del periodista australiano. Al verlo en videos hablando sobre Assange queda en claro el cariño y la admiración que siente por él. Farrell tiene una voz cálida y amable que emociona cada vez que levanta el tono para exclamar “¡free Assange!”. “La única forma de que este caso termine, es que EEUU retire todos los cargos”, dijo el Embajador de Wikileaks. En concreto el gobierno norteamericano lo acusa de haber “conspirado” con su fuente, Chelsea Manning, para obtener y publicar millones de documentos secretos. Entre ellos destacan archivos sobre las guerras de Irak y Afganistán, de la cárcel de Guantánamo, y las comunicaciones diplomáticas entre embajadas estadounidenses y Washington.

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Puedes leer el texto completo aquí.

Gabriel Shipton: Los bitcoiners deberían defender a mi hermano

Estudio Bitcoin · 1 de junio de 2021

El procesamiento de la Ley de Espionaje contra Julian Assange no es sólo un ataque a la Primera Enmienda. Es un misil de crucero contra un Internet libre, y Bitcoin podría ser el siguiente.

Nunca pensé que mi hermano mayor Julian Assange necesitaría mi ayuda.

Siempre le he admirado. Es intrépido, inteligente, cariñoso y protector. No importaba lo que estuviera pasando en su mundo — ya fuera viajando por el mundo para publicaciones pioneras, viviendo bajo arresto domiciliario con una pulsera en el tobillo o buscando asilo en la Embajada de Ecuador—, podía escuchar mis problemas y ofrecerme (a veces sin pedirlo) consejos gratuitos. Cuando lo necesité, encontró la manera de estar ahí para mí.

En agosto de 2019, fui a ver a Julian a la prisión de Belmarsh, y me di cuenta de que algo había cambiado. Después de años de lo que los representantes de las Naciones Unidas han clasificado formalmente como tortura psicológica o «sin contacto», el efecto en él era más visible que nunca. Me di cuenta de que ahora me tocaba a mí ayudar a mi hermano.

Hablamos de cosas como la omnipresente respuesta del COVID-19, de cuándo iba a frenar nuestro padre y de la distracción y las consecuencias de QAnon. Sin embargo, uno de sus temas favoritos era Bitcoin y las criptodivisas.

Tanto WikiLeaks como Bitcoin nacieron del movimiento cypherpunk. Y fue en aquellos días embrionarios de la lista de correo de Cypherpunks donde Julian comenzó su largo interés y curiosidad intelectual por Bitcoin. Julian participó en discusiones y debates que cimentaron los valores del movimiento cypherpunk en torno a la libertad, la privacidad, el dominio de la tecnología y la curiosidad codificada. La mayoría de los presuntos creadores y primeros partidarios de Bitcoin pertenecían o se inspiraron en esta comunidad de pensadores.

En 2010, después de publicar tramos de material sobre las guerras de Irak y Afganistán de la era Bush y Obama, las reglas de enfrentamiento, los archivos de los detenidos de la Bahía de Guantánamo y los cables diplomáticos de Estados Unidos, WikiLeaks fue objeto de un bloqueo bancario internacional extrajudicial. Bajo una intensa presión política, Visa y Mastercard se negaron a procesar las donaciones y los bancos y PayPal cerraron las cuentas de WikiLeaks y de Julian.

Fue en estas circunstancias cuando Satoshi (quienquiera que sea) hizo una petición a WikiLeaks para que no aceptara esta incipiente moneda digital para las donaciones y así renunciar a la atención que podría atraer. Satoshi temía que Bitcoin no pudiera sobrevivir si el protocolo se enfrentaba al mismo escrutinio y a la misma presión política a la que se enfrentaba WikiLeaks. Julian y WikiLeaks hicieron caso a las llamadas de Satoshi.

Tras dar seis meses a bitcoin para que se fortaleciera, en junio de 2011 WikiLeaks se convirtió en la primera gran organización en adoptar Bitcoin. Esa alineación hizo que Bitcoin hiciera realidad parte de su principio fundacional como herramienta financiera, libre del control político e institucional centralizado. A lo largo de los últimos 10 años, WikiLeaks ha utilizado sus donaciones de bitcoin para defenderse de los ataques y bloqueos, tanto ilegales como legales, de gobiernos y corporaciones, para superar el bloqueo bancario extrajudicial, poder mantener su archivo en línea, seguir publicando y seguir siendo resistente a la censura.

Durante todo este tiempo, también se ha pronunciado para defender a Bitcoin contra las estafas de confianza, como los intentos de Craig S. Wright de hacerse pasar por Satoshi falsificando firmas y documentos digitales. Me pregunto, si Julian estuviera libre hoy, qué tendría que decir sobre los últimos esfuerzos de Wright por utilizar los tribunales contra los desarrolladores de Bitcoin o cómo se defendería de las normas de intercambio de datos de clientes del GAFI o de las directrices del FinCEN sobre la divulgación de las tenencias de criptomonedas en el extranjero.

Bitcoin y WikiLeaks son intrínsecamente antisistema. Ambos proyectos nos piden que moderemos nuestra fe en las personas y las instituciones y que confiemos en la información públicamente verificable, sobre la base de que una población mejor informada crea una sociedad más libre y justa. Los «avispones», como se refiere a ellos Satoshi, no han podido acabar con Bitcoin o WikiLeaks. Sin embargo, han utilizado otras herramientas a su disposición. Una década de ataques individuales a la reputación, complots para envenenar a Julian y apuntar a su bebé recién nacido y abuso de los procedimientos legales con el fin de restringir su movimiento y su discurso.

En abril de 2019, mi hermano fue detenido por incumplimiento de la condicional y por cargos de la Ley de Espionaje de Estados Unidos de 1917. A pesar de haber cumplido la pena máxima de 50 semanas por el cargo de incumplimiento de la condicional, y de haber ganado con éxito su caso de extradición en un tribunal inferior del Reino Unido el 4 de enero de 2021 —un día después del 12º cumpleaños de Bitcoin—, Julian lleva ahora dos años encerrado en la prisión de Belmarsh, en las afueras de Londres, separado de su prometida y de sus dos hijos pequeños durante una pandemia mundial.

El magistrado del Reino Unido sólo rechazó la solicitud de extradición debido al historial de depresión clínica de Julian y a las extremas condiciones carcelarias estadounidenses a las que se enfrentaría si fuera extraditado. El juez concluyó que extraditarlo equivaldría a prescribir la pena de muerte. Unos días más tarde, se le denegó la libertad bajo fianza y ahora está a la espera de una vista de apelación en el Tribunal Superior del Reino Unido.

En todos los demás aspectos legales, Julian perdió. Sin duda, esto envió una señal escalofriante a la prensa del Reino Unido y de todo el mundo: Si publicas información veraz en cualquier parte del mundo sobre guerras, vigilancia masiva o corrupción política que el gobierno de Estados Unidos no quiere que conozcamos, podrías ser extraditado para enfrentar cargos en suelo estadounidense.

Los editores de todo el mundo tienen que considerar ahora lo que publican y que su editor o sus reporteros también pueden ser acusados bajo la Ley de Espionaje como lo ha sido Julian. Esta amenaza es la razón por la que hemos visto a los departamentos editoriales de muchas grandes organizaciones de noticias expresar su rechazo a la persecución de Julian y el consenso entre la prensa libre y las organizaciones de derechos humanos de todo el mundo, pidiendo el fin de esta persecución.

Pero no sólo los periodistas y editores están en problemas. Aquellos que no cuentan con la protección de las corporaciones mediáticas —bloggers, podcasters, YouTubers— están todos en el punto de mira. Lo más preocupante para los bitcoiners es que los tratados de extradición que se establecieron tras el 11-S para facilitar la extradición de terroristas a Estados Unidos se están utilizando ahora contra los tecnólogos que se oponen a los intereses de Estados Unidos. Mike Lynch, de Autonomy, en el Reino Unido, o Meng Wanzhou, de Huawei, en Canadá. Y, para Julian, la lucha aún no ha terminado.

La apelación de Estados Unidos podría ser vista por el alto tribunal del Reino Unido tan pronto como en mayo de 2021. Un nuevo rechazo a la extradición en el alto tribunal sería escuchado con fuerza por el Departamento de Justicia de Estados Unidos y sería un rechazo a la censura, a las regulaciones y a los ataques clandestinos que ha sufrido Julian en los últimos 10 años.

Bitcoin y WikiLeaks son las utilidades de una Internet libre. Son necesarias para que se desarrolle y prospere de forma significativa. Ambos nacidos del movimiento cypherpunk, Bitcoin y WikiLeaks se han mantenido fieles a sus visiones de descentralización y transparencia. El poder de la comunidad de criptomonedas ha crecido exponencialmente. Con ese poder viene la responsabilidad de defender las creencias fundamentales de Bitcoin frente a la institucionalización que se avecina.

Mi esperanza es que los tecnólogos racionales que hicieron grandes apuestas contra el establishment se unan para ver el beneficio de defender a uno de sus hermanos y sus propias raíces cypherpunk. Como lo hizo en 2011 cuando fue adoptado por WikiLeaks, Bitcoin tiene otra oportunidad de mostrar su metal al mundo. Una victoria para Julian Assange demostrará a las oleadas de intereses corporativos y reguladores que la comunidad de criptomonedas está dispuesta a usar su poder para defender lo que cree.

La persecución de Julian Assange puede ser detenida, pero necesitamos tu ayuda. Una manera fácil de hacer algo es donando la cantidad de bitcoin que puedas permitirte a través de nuestro portal en el siguiente enlace. Nuestro objetivo es recaudar 40 bitcoin para pagar la apelación y la campaña asociada. Las donaciones son totalmente legales/deducibles de impuestos y se realizan a través de la Fundación Wau Holland, con sede en Alemania y sin ánimo de lucro.

Done aquí: supportassange.wauland.de

Entrevista con Gabriel Shipton

Lunaticoin · 30 de mayo de 2021

Julian Assange lleva 11 años privado de libertad bajo la amenaza de una  orden de extradición a Estados Unidos. ¿De qué se le acusa? De acto de  espionaje. De hecho, pesan sobre el 17 cargos que suman un total de 175  años. Esta ley es la que se suele usar con soplones (whistleblowers) o  agentes dobles pero es la primera vez que se aplica contra un editor, el  editor de Wikileaks.

Junto a Alfre Mancera como copresentador hablamos con Gabriel Shipton –  hermano de Julian – quien nos ayuda a entender quien es Julian, cuál es  su background, su trabajo como cypherpunk, su lucha con Wikileaks, su  opinión sobre Bitcoin y por qué debemos vlos bitcoiners volcarnos con su  caso. 

Te animo a apoyar la defensa de Julian Assange aquí:  https://wauland.de/en/donate/moral-courage/#77

Un llamado para liberar a Julian Assange en el décimo aniversario de la publicación de WikiLeaks de los archivos de Guantánamo

Andy Worthington · El mundo no puede esperar · 29 de mayo de 2021

Hace diez años, el día de hoy, estaba trabajando con WikiLeaks como un socio mediático — con el Washington Post, McClatchy Newspapers, the Daily Telegraph, Der Spiegel, Le Monde, El Pais, Aftonbladet, La Repubblica y L’Espresso — en la publicación de los “The Guantánamo Files”, documentos militares clasificados de Guantánamo que fueron las últimas filtraciones importantes de documentos clasificados del gobierno estadounidense filtrados por Chelsea Manning, después de las publicaciones del 2010 del video “Collateral Murder”, los registros de guerra de Afganistán e Irak y Cablegate.

Todos los periodistas y editores involucrados están en libertad de continuar su trabajo — e incluso, aunque Chelsea Manning a quien se le sentenció a 35 años después de su juicio en el 2013 fue liberada cuando Presidente Obama conmutó su sentencia antes de dejar el poder — Julian Assange permanece encarcelado en la prisión de máxima seguridad de Belmarsh, al sur de Londres, aunque en enero la jueza británica Vanessa Baraitser, que presidió las audiencias en relación a su extradición a los Estados Unidos, impidió su extradición en base a que, dado su estado mental y la brutalidad opresiva de las prisiones de máxima seguridad en los Estados Unidos, sería incapaz de prevenir su suicidio si fuera extraditado.

Ese debió ser el final de la historia, pero en lugar de ser liberado para reencontrarse con su pareja Stella Morris y sus dos hijos pequeños, la jueza Baraitser se negó a otorgarle la fianza y EE.UU. se negó a abandonar la solicitud de extradición, anunciando que apelarían y continuarían a hacerlo a pesar de que tomó posesión como presidente Joe Biden. Este es un margen oscuro en contra de Biden, cuya administración debió de haber concluido (como lo hizo la de Obama cuando él era vice presidente) que era imposible enjuiciar a Assange sin debilitar la libertad de prensa. Como declaró Trevor Timm, de la Fundación de Libertad de Prensa en abril del 2019: “A pesar del extremadamente decepcionante registro de Barack Obama acerca de la libertad de prensa, su Departamento de Justicia al final terminó tomando la decisión correcta cuando decidió que era muy peligroso acusar a WikiLeaks sin poner en riesgo a organizaciones mediáticas como el New York Times y el Guardian”.

Las revelaciones de WikiLeaks

Todos los documentos filtrados por Chelsea Manning y publicados por WikiLeaks en 2010 y 2011 fueron una revelación. El video de “Collateral Murder”, con imágenes de la tripulación de un helicóptero estadounidense Apache asesinando a once civiles desarmados en Ira en julio del 2007, incluyendo dos periodistas de Reuters, dieron evidencia clara que crímenes de guerra, como lo hicieron los registros de las guerras de Afganistán en Irak (Afghan and Iraq war logs), explicó en una declaración el periodista Patrick Cockbrun durante audiencias de extradición de Assange el pasado mes de septiembre y, como numerosas otras fuentes han confirmado revelaciones más espectaculares. Los cables diplomáticos también estuvieron llenos de sorprendentes revelaciones acerca de la conducta de la política estadounidense, mientras que “The Guantánamo Files”, como expliqué cuando se publicaron, “son la anatomía del crimen colosal perpetuado por el gobierno estadounidenses sobre los 779 prisioneros que, en su mayoría, no son ni jamás han sido los terroristas que el gobierno quiere que creamos que son”.

La publicación de los archivos, que originalmente quería hacerse en mayo del 2011, fue apresurada porque WikiLeaks escuchó que sus previos socios mediáticos Guardian y el New York Times, que ya se habían peleado con Assange y que obtuvieron los expedientes por otros medios, estaban planeando publicarlos así que la noche del 24 de abril del 2011 escribí la introducción a los archivos que acompañó el lanzamiento de su publicación.

En retrospectiva, ese artículo WikiLeaks revela los expedientes secretos de Guantánamo y expone la política de detención como una construcción de mentiras es uno de los artículos más significativos que he escrito, y que resume el por qué los archivos — que cubren 759 de los 779 hombres detenidos por el ejército de los Estados Unidos desde la apertura de la prisión el 11 de enero del 2002 — fueron tan importantes, la mayoría significativamente porque daban los hombres de aquellos que dieron testimonios falsos o alegatos sospechosos en contra de sus compañeros revelando la extensión de la poca confiabilidad de los testigos en los cuales se basó Estados Unidos para justificar la detención de hombres en Guantánamo que, o eran inocentes o fueron arrestados por error o simplemente eran soldados rasos sin ningún tipo de responsabilidad alguna.

Los expedientes también revelaron evaluaciones de amenaza, que fueron fundamentalmente exageradas. Ya que nadie en el ejército estadounidense o en los servicios de inteligencia querían admitir los errores que habían hecho, los prisioneros que no representaban ningún riesgo alguno fueron descritos como “bajo riesgo” y, por ende, los de “bajo riesgo” fueron etiquetados como “riesgo medio” y los prisioneros de “riesgo medio” junto con los prisioneros que tal vez podrían ser genuinamente descritos como “riesgo alto” fueron todos puestos juntos como “riesgo alto”.

Los archivos también dieron evaluaciones de amenazas basadas en el comportamiento de detenidos desde su llegada a Guantánamo, estableciendo que muchos hombres fueron detenidos (y algunos todavía lo están) no por algo que hayan hecho antes de ser arrestados, sino por la resistencia al brutal e injusto trato en Guantánamo. También se incluyeron evaluaciones de salud, estableciendo que incluso las autoridades estadounidenses reconocieron que, como el Guardian lo describe, “casi cien prisioneros de Guantánamo fueron clasificados…como enfermos mentales con depresión severa, esquizofrenia y bipolaridad”.

Desafortunadamente, a la semana de la publicación de “The Guantánamo Files”, la administración de Obama decidió que era importante asesinar a Osama bin Laden en una redada tipo Wild West en el lugar en donde había estado viviendo, en Pakistán, una movida con temporalidad, digámoslo así, sospechosa, especialmente porque inmediatamente después las fuerzas obscuras de los Estados Unidos comenzaron a promover la completamente falsa noción de que fue la tortura en los “sitios negros” del programa de la CIA, y la existencia de Guantánamo, lo que había llevado a la localización de bin Laden.

Después de la publicación de “The Guantánamo Files”, pasé el resto del 2011 en un detallado análisis de los expedientes, escribiendo 422 perfiles en 34 artículos en los cuales diseccioné la información de los prisioneros de los archivos, demostrando por qué, en la mayoría de los casos, era tan fundamentalmente poco confiable. Fue un proceso similar al que hice en el 2006, cuando yo ha ía sido el único en conducir un análisis detallado de los documentos publicados por el Pentágono después de perder la demanda de Libertad de Información, para mi libro The Guantánamo Files y mucho de mi trabajo subsecuente y sigo muy orgulloso de mi análisis de los archivos publicado por WikiLeaks. Quedé decepcionado porque, a través de una combinación de estar exhausto y sin fondos, no pude terminar mi análisis.

Espero, sin embargo, que lo que terminé ayude no solo a exponer la enorme injusticia de Guantánamo, sino que justifique más que nada la filtración de documentos, por la cual, vergonzosamente, Julian Assange continúa siendo perseguido.