La Policía portuguesa detuvo a David Morales, exmilitar que espió a Assange en Londres, cuando viajaba a Lisboa

Público · 25 de abril de 2021

David Morales, propietario de UC Global, Julian Assange, creador de Wikileaks, e Ignacio Oliva, dueño de Hispa Exportaciones Deluxe.
David Morales y Julian Assange, fotos de archivo. — Público

El exmilitar español David Morales, propietario de propietario de UC Global, la empresa de seguridad que espió a Julian Assange en la embajada de Ecuador en Londres, fue interceptado el 8 de marzo por la policía portuguesa en el paso fronterizo de Castro Marim (limítrofe con Ayamonte, en Huelva).

Como Morales no puede salir de España por orden de la Audiencia Nacional, los agentes lusos alertaron a la Policía Española y procedieron a la devolución del exmilitar, que viajaba acompañado de Enrique y David Campos en un vehículo que portaba cuatro maletas, informa El Mundo.

Morales justificó el viaje alegando que estaba trasladando a Lisboa a sus acompañantes, según el informe de la policía portuguesa, que confirmaron con las autoridades españolas la prohibición de abandonar España que pesaba sobre Morales.

Tras la detención, un juzgado de la Audiencia Nacional ha deducido testimonio contra Morales «por un posible delito de quebrantamiento de medida cautelar a petición de la Fiscalía», añade el diario madrileño. Así, el juez Santiago Pedraz lo ha citado este lunes en calidad de investigado para que dé su versión sobre los hechos.

El exmilitar fue detenido en 2019 por ordenar la interceptación de las conversaciones del fundador de Wikileaks con sus abogados en las que preparaba su estrategia de defensa. Como recuerda El Mundo, entonces el juez José de la Mata acreditó la «invasión de la intimidad de Assange y sus abogados mediante la instalación de micrófonos ocultos y otros medios en la Embajada de Ecuador en Londres».

El espionaje se realizó «sin consentimiento de los afectados», por lo que el juez ordenó que se le retirase el pasaporte a Morales, quien podría haber incurrido en la «posible comisión de un delito de quebrantamiento de medida cautelar con respecto a la limitación de la libertad deambulatoria contenida en el auto de libertad», según Carlos Bautista, fiscal del caso Assange.

Morales ha alegado que acompañaba a unos clientes «hasta la frontera con Portugal en Ayamonte para que desde allí tomaran un taxi que les trasladaría desde el puesto fronterizo a Lisboa».

Según El Mundo, su versión «contradice por completo lo expuesto en su informe por la policía portuguesa», lo que ha llevado a Aitor Martínez, representante de la defensa de Assange, a calificarla de «falsa», pues entiende que ya se encontraba en territorio portugués.

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