Assange prepara en prisión la próxima batalla judicial contra su extradición a EE.UU.

Lourdes Gómez · Sputnik · 25 de febrero de 2021

Julian Assange contempla interponer un «contrarrecurso» en el procedimiento de extradición a Estados Unidos para reivindicar el interés público de las divulgaciones de WikiLeaks, la libertad de prensa y la naturaleza política de su persecución.

El fundador de WikiLeaks continúa en la prisión de máxima seguridad de Belmarsh, en el sureste de Londres, en régimen similar al aislamiento solitario a fin de mitigar el riesgo de contraer Covid-19. Está confinado en la celda, con acceso a un ordenador conectado a un teclado prácticamente inservible y hablando con su equipo legal en esporádicas sesiones audiovisuales. «Sigue retenido en unas condiciones que merman su capacidad para preparar su caso legal», denuncia su prometida y madre de sus dos hijos pequeños, Stellla Moris.

MICROFINANCIACIÓN

Abogada de formación, con experiencia en derechos humanos, Moris ha lanzado una nueva campaña de recaudación de fondos (https://www.crowdjustice.com/case/assangeappeal/) para costear el proceso judicial. Más de 72.500 libras (unos 84.000 euros) se habían asegurado para el jueves 25 en contribución del recurso de apelación, que atenderá el Alto Tribunal de Inglaterra y Gales en una fecha aún por determinar.

La batalla judicial se aproxima a un punto crítico y decisivo, de acuerdo con expertos legales consultados por Sputnik. Assange ganó en enero el primer asalto contra el Gobierno estadounidense, que le acusa de conspiración para piratear sistemas informáticos oficiales y de obtener y difundir información confidencial sobre las guerras de Irak y Afganistán, partes diplomáticos y ficheros de los presos de Guantánamo. Se enfrenta a condenas de hasta 175 años en prisión si es entregado por el Reino Unido y juzgado en el Estado de Virginia.

La administración de Joe Biden revalidó este mes la decisión del Gobierno de Donald Trump de apelar la sentencia de la magistrada Vanessa Baraitser, quien rechazó la solicitud de extradición debido al riesgo de suicidio en una cárcel de alta seguridad estadounidense. «La salud mental del señor Assange se deterioraría, llevándole al suicidio con la ‘firme determinación’ de su trastorno del espectro autista», dictó antes de concluir que sería «opresivo» entregarle a EEUU en su estado de salud.

HECHO IRREBATIBLE

«No creo que Estados Unidos tenga alguna posibilidad de ganar la apelación. Cuando la magistrada falló que Assange correría un riesgo severo de suicidio, esa circunstancia se convirtió en un hecho legal, que ningún juez de apelación querrá ni podrá rebatir», sostiene un analista británico que atendió el juicio de extradición en Londres.

Hay dos precedentes judiciales recientes a favor de Assange. Su principal abogado a lo largo del procedimiento, Edward Fitzgerald, logró impedir la entrega a Washington de dos «hackers», Lauri Love y Gary McKinnon, sobre los que pesaban presuntos delitos de crimen cibernético. En 2017, el Alto Tribunal inglés reconoció que Love sufría Asperger y corría riesgo de suicidarse si era extraditado. Muchos confían en que el mismo juzgado eche por tierra la apelación estadounidense y ponga en libertad a Assange.

«Es un caso que desgasta al Reino Unido y terminará con la sentencia del Alto Tribunal. Es una barbaridad tener a un periodista entre rejas por publicar información veraz», denuncia un asesor jurídico europeo, tras recordar que el programador informático y exdirector de la plataforma digital lleva más de un año en prisión preventiva en Londres, sin cargos pendientes con la Justicia británica. «Debería estar en casa con sus hijos, pero le denegaron la libertad condicional», protesta su novia.

LIMPIAR LA REPUTACIÓN

El equipo de Assange baraja lanzar una «contraapelación» centrada en los motivos políticos y las cuestiones de derechos civiles fundamentales que Baraitser descartó en su sentencia. «Daría una oportunidad de limpiar la reputación de Julian», explica Moris en su último parte de la campaña de micro financiación.

«El «contrarrecurso» es una estrategia libre de riesgo, que permite a los abogados de Assange airear sus argumentos de nuevo», defiende al analista británico. Si los jueces admiten esta opción de recurso, el equipo del australiano tratará de obtener un veredicto que apuntale la libertad de expresión y reivindique el trabajo del exdirector de WikiLeaks y el interés público que avala la publicación de los muchos videos e informes secretos sobre aparentes crímenes de guerra y otros abusos perpetrados por EEUU.

Declaración de Doctors for Assange

L’Hora · 26 de noviembre de 2020

22.11.2020

El domingo 22 de noviembre de 2020 se han cumplido 12 meses desde que médicos de todo el mundo escribieron al secretario del Interior del Reino Unido, Priti Patel, pidiendo el fin inmediato de la tortura y la desatención médica de Julian Assange.

Desde entonces, Doctors for Assange ha advertido en repetidas ocasiones que el abuso documentado de los derechos humanos del Sr. Assange, incluida su detención en la prisión londinense de Belmarsh, es perjudicial para su salud y supervivencia. Nuestras advertencias han tomado la forma de cartas a los gobiernos, difusión en los medios de comunicación, declaraciones públicas y entrevistas, y dos llamamientos en la principal revista médica, The Lancet. Han sido ampliamente referenciadas en los medios, por abogados y por políticos de conciencia.

Ahora, un año despues, la tortura y la desatención médica del Sr. Assange no sólo continúa sin disminuir, sino que se ha intensificado. Sigue siendo arbitrariamente privado de su libertad en la prisión de Belmarsh, según lo determinado por el Grupo de Trabajo de las Naciones Unidas sobre la Detención Arbitraria, encarcelado por la actividad periodística que era legal cuando y donde ocurrió, y sigue siéndolo. El relator especial de las Naciones Unidas sobre la Tortura ha determinado que corre el riesgo de morir y que es víctima de tortura psicológica.

El Ministerio del Interior de Priti Patel no ha respondido directamente a nuestra carta, sino que emitió una declaración a los medios de comunicación, informando el 25 de noviembre de 2019:

“Las alegaciones de que el Sr. Assange ha sido sometido a tortura son infundadas y totalmente falsas. El Reino Unido se ha comprometido a defender el estado de derecho y garantizar que nadie está nunca por encima de él”.

Para que quede claro, cuando Doctors for Assange escribió al ministro del Interior, el Sr. Assange había sido evaluado como víctima de una tortura psicológica pasada y continua. No era simplemente el caso de que habia sido sometido a la tortura, sino que estaba siendo sometido a la tortura en curso, que continúa hasta hoy.

El Sr. Assange está detenido en la prisión de alta seguridad de Belmarsh por el gobierno del Reino Unido en respuesta a una solicitud de extradición del gobierno de los Estados Unidos basada en cargos políticos controvertidos y sin precedentes, en represalia por el periodismo de interés público premiado. Claramente, Julian Assange es un prisionero político de la “relación especial” entre el Reino Unido y Estados Unidos.

Y sin embargo, ninguna de las condiciones médicas y psicológicas detalladas en nuestra primera carta al gobierno del Reino Unido han sido tratadas o abordadas adecuadamente. Tampoco el gobierno australiano ha intervenido en nombre de su ciudadano a pesar de nuestros y otros llamamientos para que lo haga.

El Sr. Assange no solo permanece en confinamiento solitario, recientemente aumentado de 23 a 24 horas al día, sino que se encuentra en alto riesgo médico de Covid-19 dada una condición pulmonar crónica y probable inmunosupresión debido a la prolongada tortura psicológica. Cumple los criterios acordados internacionalmente para la liberación de prisioneros vulnerables a causa de la Covid-19. Sin embargo, la libertad bajo fianza de emergencia se ha denegado, y los presos positivos de Covid-19 se alojan en el ala de la prisión de Julian Assange a partir de noviembre de 2020. Su madre y su mujer, comprensiblemente han expresado sus temores por su vida.

Doctors for Assange comparte esos temores, por múltiples razones médicas, cuando se cumple un año desde nuestra primera carta con la renovación de nuestro llamamiento para que Julian Assange sea liberado de la cárcel, de inmediato.

Daño médico y psicológico previsible

Dada su continua tortura y negligencia médica, no es sorprendente que el tribunal de la audiencia de extradición de Julian Assange en el Old Bailey en septiembre de 2020 escuchara pruebas de un grave sufrimiento psicológico y médico, con un alto riesgo de suicidio. De hecho, los expertos médicos declararon que el Sr. Assange sufre muchos de los síntomas médicos, psicológicos y cognitivos sobre los que Médicos por Assange ha advertido durante los últimos 12 meses.

A la luz de los continuos abusos de los derechos humanos del Sr. Assange a la salud, a pesar de nuestras advertencias, era previsible que el tribunal oyera en septiembre de 2020 que Julian Assange sufre de depresión grave, traumatismos, riesgo de suicidio y deficiencias cognitivas que afectan a la concentración, la memoria y el habla.

En una carta abierta al gobierno australiano, ampliamente difundida en diciembre de 2019, Doctors for Assange escribió que el tratamiento de Julian Assange por parte de los gobiernos, el poder judicial y las autoridades penitenciarias (arbitrariedad, miedo constante, amenaza y trauma, y aislamiento prolongado):

– Se puede esperar que cause “extrema impotencia, desesperanza, desestabilización y desesperación, todos correlacionados con el suicidio”.

– Es tal que “la voluntad de vivir en sí misma puede ser fatalmente socavada”.

– “Puede causar un grave deterioro cognitivo, incluyendo déficits de memoria, atención y concentración”, afectando a “la capacidad de una persona para razonar, pensar y hablar”.

Riesgo de sufrir daños

El tribunal también ha oído que el Sr. Assange sufre de psicosis en forma de alucinaciones. Esta es una causa de grave preocupación. También debe preocupar a los individuos o las autoridades que tengan con el Sr. Assange un deber de cuidado, que las condiciones de su detención son conocidos precipitantes de la psicosis. Los miembros de Doctors for Assange han advertido en declaraciones públicas y entrevistas que el aislamiento prolongado, como el que se ha impuesto al Sr. Assange, puede causar alucinaciones y psicosis en personas vulnerables.

El tribunal ha oído además que el Sr. Assange es vulnerable no sólo a las alucinaciones y al Covid-19, sino también a la depresión y al suicidio. Los expertos testificaron que Julian Assange sufre de una historia de depresion y alucinaciones, hay una historia familiar de suicidio, y tiene un diagnostico de Trastorno del Espectro de Autismo (TEA), especificamente el Sindrome de Asperger. Los expertos explicaron al Tribunal que el diagnostico de ASD del Sr. Assange estadisticamente lo coloca en un riesgo nueve veces mas elevado de pensamiento suicida.

Vulnerable al suicidio

Sobre la base de las pruebas médicas, Doctors for Assange coincide con los testigos expertos en que es probable que Julian Assange sucumba a los impulsos suicidas si la extradición a los Estados Unidos es inminente. Sin embargo, esto no significa que las condiciones actuales de la detención del Sr. Assange, que constituyen una “privación arbitraria de libertad” según el Grupo de Trabajo de las Naciones Unidas sobre la Detención Arbitraria, no supongan ya un riesgo sustancial.

Doctors for Assange desea agregar que la vulnerabilidad de Julian Assange al suicidio se ve exacerbada por la negligencia médica que hemos documentado y denunciado repetidamente. Se sabe que las enfermedades fisicas aumentan el riesgo de suicidio, en particular cuando se producen simultaneamente multiples dolencias fisicas. Prolongar el descuido médico de Julian Assange manteniéndolo en la prisión de Belmarsh, en lugar de liberarlo para que reciba la atención médica adecuada, constituye un riesgo adicional para su salud psicológica y mental, con consecuencias potencialmente fatales.

Vulnerable a los daños físicos

Doctors for Assange emitió una declaración en marzo de 2020 detallando las vulnerabilidades médicas del Sr. Assange a la Covid-19.

El Old Bailey oyó, además, que Julian Assange se rompió una costilla mientras se ataba un cordón del zapato, y que sufre de osteoporosis. Doctors for Assange han advertido anteriormente que Julian Assange probablemente sufriría problemas óseos como resultado de haberse visto obligado a solicitar asilo en la Embajada de Ecuador y de haber vivido durante muchos años sin luz solar, sin ejercicio adecuado y sin la atención médica apropiada.

Deber de cuidado

Dadas estas múltiples vulnerabilidades, las autoridades y los gobiernos responsables del bienestar de Julian Assange tienen el deber y la responsabilidad de prevenir acciones que puedan causar más daño a su salud física y psicológica. Doctors for Assange señala que un testigo de la fiscalía argumentó que, como los médicos tratantes no recomendaban el tratamiento hospitalario, los síntomas de Julian Assange no podían ser graves. Para ser claros, las pruebas disponibles públicamente indican que precisamente se hicieron esas recomendaciones, por ejemplo, en septiembre de 2015, enero de 2018 y junio de 2018. De hecho, esto fue documentado en nuestra carta al gobierno del Reino Unido en noviembre de 2019 y es una de las razones por las que nuestras cartas en The Lancet se refirieron a la tortura y la desatención médica de Julian Assange, los instrumentos del abuso y el sufrimiento del Sr. Assange y en los que los funcionarios son cómplices.

Nuestras recomendaciones médicas

A la luz de las pruebas médicas y del creciente registro público de la tortura psicológica y la negligencia médica sufrida por Julian Assange, incumbe a las autoridades gubernamentales del Reino Unido, incluidas las directamente responsables de la atención médica del Sr. Assange, abstenerse de ponerlo en mayor riesgo médico en una prisión de máxima seguridad, por tratarse de una persona no violenta en prisión preventiva, no acusada de nada en virtud de la legislación del Reino Unido y detenida únicamente por delitos políticos controvertidos en virtud de la arcaica y draconiana ley estadounidense, la Ley de Espionaje de 1917.

En consecuencia, Doctors for Assange se une a las principales organizaciones de derechos humanos y libertad de prensa del mundo para pedir la libertad de Julian Assange del encarcelamiento y la extradición por la actividad editorial. Como mínimo, Julian Assange debe ser puesto urgentemente en libertad domiciliaria por razones médicas, de conformidad con su derecho humano a la vida y a la salud, y con arreglo a la obligación médica inviolable de no hacer daño.

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Unos sesenta médicos temen que Assange pueda morir en prisión

La Vanguardia · 25 de noviembre de 2020

Más de 60 médicos están preocupados por el estado de salud del fundador de WikiLeaks, Julian Assange, detenido en Londres y amenazado con la extradición a los Estados Unidos que lo acusan de espionaje, en una carta abierta publicada el lunes en la que temen que pueda morir en la cárcel.

”Escribimos esta carta abierta, como médicos, para expresar nuestra grave preocupación por la salud física y mental de Julian Assange”, escriben estos profesionales de la salud en una misiva destinada al Ministro del Interior británico, Priti Patel, y Diane Abbott, responsable de los mismos asuntos en el partido laborista.

Sobre la base de varios informes, incluido el del relator de la ONU sobre la tortura, Nils Melzer, quien dijo a principios de noviembre que la vida de Assange estaba “ahora en peligro”, los firmantes desean expresar su “seria preocupación colectiva y llamar la atención de la opinión pública y del mundo sobre esta grave situación “. ”Somos de la opinión de que el Sr. Assange necesita urgentemente una evaluación médica de su estado físico y psicológico de salud”, escriben los médicos que practican en diferentes países: Estados Unidos, Australia, Reino Unido o Suecia. Sugieren que se brinde atención en un hospital con personal calificado. De lo contrario, “realmente tememos, según la evidencia disponible actualmente, que Assange pueda morir en prisión”, advierten.

A principios de noviembre, el relator sobre la tortura de la ONU dijo a AFP que su preocupación actual estaba relacionada con “nueva información médica de varias fuentes fiables que afirman que la salud de Assange ha entrado en un círculo vicioso de ansiedad, estrés e impotencia, típico de personas expuestas a aislamiento prolongado y arbitrariedad constante“.

Assange, prisionero en la cárcel de alta seguridad de Belmarsh en el sur de Londres, está bajo amenaza de extradición a los Estados Unidos, donde enfrenta hasta 175 años de prisión por espionaje. Las autoridades estadounidenses lo culpan por poner en peligro algunas de sus fuentes cuando publicó 250.000 cables diplomáticos y alrededor de 500,000 documentos confidenciales sobre las actividades del ejército estadounidense en Irak y Afganistán en 2010.

El 21 de octubre, el australiano de 48 años parecía desorientado durante su primera aparición pública en seis meses, tartamudeando durante una audiencia en Londres y parecía tener dificultades para recordar su fecha de nacimiento. Al final de la audiencia, declaró que no entendía lo que había sucedido y se quejó de sus condiciones de detención en la prisión de Londres en Belmarsh.

La audiencia sobre la solicitud de extradición se realizará en febrero.

Cierran por covid-19 el bloque de la prisión de Belmarsh en el que se encuentra Assange

RT · 19 de noviembre de 2020

El bloque de la prisión británica de Belmarsh en el que está encarcelado el fundador de WikiLeaks, Julian Assange, fue cerrado debido a un brote de coronavirus, señaló este miércoles The Guardian.

«Hemos adoptado medidas de seguridad adicionales después de [registrar] un número de casos positivos [de covid-19]», señaló un portavoz del Servicio de Prisiones de Su Majestad, mientras que el citado medio informó sobre tres infecciones en el bloque donde se encuentra Assange.

A su vez, en una carta citada por los representantes del fundador de WikiLeaks, el director de la prisión escribió que todos los reclusos y el personal de la cárcel deben someterse a pruebas. Además, todos los ejercicios fueron suspendidos y se les prohibió a todos ducharse, mientras que la comida ahora se les entrega en sus celdas.

«Estoy extremadamente preocupada por Julian. Sus doctores dicen que es vulnerable a los efectos del virus«, afirmó en ese contexto la pareja de Assange, Stella Moris, y agregó que el problema no es solo el riesgo de infección con coronavirus.

«Cada día que pasa es un riesgo serio para Julian. Belmarsh es un entorno extremadamente peligroso, donde los asesinatos y suicidios son comunes«, dijo Moris, e instó a las autoridades británicas a «cambiar el curso antes de que hagan que Julian pierda la vida».