Entrevista a Aitor Martínez

NTN24 · 22 de abril de 2022

Julian Assange: ¿Es inminente la extradición del fundador de Wikileaks en EEUU?

El fundador de Wikileaks, Julian Assange, se acerca a la extradición a Estados Unidos tras el fallo de un tribunal británico. La decisión está sujeta ahora a la aprobación de la ministra de Interior del Reino Unido ¿Se han agotado los recursos de su defensa? Lo cuenta Aitor Martínez, abogado del equipo defensor de Julian Assange.

Puedes ver la entrevista aquí.

Entrevista a Txema Guijarro: “Julian Assange estuvo condenado desde el minuto cero y lo que estamos viendo es una condena pública, una tortura”

El Salto · 14 de diciembre de 2021

Txema Guijarro

El pasado 10 de diciembre, coincidiendo con el día internacional de los derechos humanos, se dio luz verde a la extradición a Estados Unidos del periodista y fundador de WikiLeaks Julian Assange. Un previsible jaque más, dentro de esta persecución y tortura psicológica, a la que viene siendo sometido el periodista desde hace once años. La defensa deberá ahora recurrir ante la Corte Suprema británica, en un plazo máximo de 14 días, y en el caso de no prosperar, deberá hacerlo ante el Tribunal de Magistrados. El argumento principal de la defensa, que consistía en desacreditar la capacidad de Estados Unidos para garantizar unas condiciones dignas que pudieran proteger su salud física y mental en suelo estadounidense, parece no haber sido suficiente para detener su posible extradición.

Su abogada y pareja Stella Morris reveló el mismo día que salió la última resolución, que Assange sufrió un derrame cerebral el pasado 27 de octubre, cuando compareció en vídeo durante el juicio de apelación para conseguir su extradición ante el Tribunal Supremo, según un artículo publicado en el Daily Mail. Una prueba más del deterioro que sufre, relacionado con las condiciones de encierro, acoso y tortura psicológica prolongada que ha padecido durante todos estos años.

Guijarro fue testigo de la persecución y el deterioro progresivo del fundador de WikiLeaks, y de las distintas fases por las que pasó, pues estuvo implicado de manera directa en la defensa de Julian Assange desde la embajada de Ecuador en Londres

En primer lugar, en 2010, estuvo en prisión preventiva y después bajo arresto domiciliario en Reino Unido, a petición de la fiscalía de Suecia, donde fue acusado de varios delitos sexuales. Una causa que quedó finalmente archivada. Posteriormente, en 2012, por miedo a ser extraditado a Estados Unidos, donde estaba acusado de desvelar crímenes de guerra, huyó en búsqueda de protección a la embajada de Ecuador del Reino Unido. Allí permaneció encerrado como asilado político durante siete años, cuando sería espiado por la CIA. En 2019 fue expulsado de la embajada, tras perder su condición de asilado político, con la llegada al gobierno de Ecuador de Lenin Moreno, siendo trasladado por las autoridades británicas a una celda de máxima seguridad de Belmarsh, en Londres, llamada “la Guantánamo Británica”. Julian Assange cumplió este 2021 50 años, lo que quiere decir que lleva más del 20% de su vida encarcelado de una u otra manera.

El pasado 4 de enero, parecía que la defensa se había apuntado un tanto, con el anuncio de una resolución que se decantaba por la no extradición a Estados Unidos, por motivos de salud y existiendo un alto riesgo de suicidio por parte del periodista. La apelación presentada por la fiscalía estadounidense ante la Corte Suprema consiguió de nuevo revertir la situación el pasado viernes. De esta manera se está generando un bucle de apelaciones, que mantienen al periodista en un limbo jurídico interminable.

De lo que no hay duda, es que Julian Assange ha sufrido “una persecución política de libro, sin ningún tipo de garantía jurídica”, según Txema Guijarro, diputado de Unidas Podemos en el Congreso, el cual actualmente ejerce como Secretario General del Grupo Parlamentario Unidas Podemos-En Comú Podem-Galicia en Común. Guijarro fue testigo de la persecución y el deterioro progresivo del fundador de WikiLeaks, y de las distintas fases por las que pasó durante su estancia en la embajada, ya que trabajó para el gobierno ecuatoriano de Rafael Correa, y estuvo implicado de manera directa en la defensa de Julian Assange desde la embajada de Ecuador en Londres, siendo parte del equipo que hizo posible la protección del periodista durante el tiempo que estuvo en dicha delegación diplomática.

Para este diputado, la última resolución simplemente es otra muestra de fuerza más, que viene a representar este callejón sin salida, donde está en juego no solo la vida del periodista sino también nuestros derechos básicos ciudadanos y nuestras relaciones con quienes sustentan el poder. La opinión de Guijarro es que defender a Assange, tomar partido en este caso, es de importancia histórica, para evitar sentar un precedente en el que la democracia quede herida de muerte.

Cuando abandonaste tu trabajo para el Gobierno ecuatoriano, ¿creías que la evolución del caso llegaría hasta el punto en el que estamos hoy y que iba a durar tanto tiempo el proceso?
Yo estuve trabajando en el caso desde principios del 2011 hasta el 2014. A partir de ese momento me nombraron subsecretario en la cancillería, donde cambié de funciones. Me desvinculé del caso en agosto de 2015, cuando abandoné Ecuador, pero hasta ese momento siempre me mantuve de alguna manera involucrado, ya que llevaba mucho tiempo implicado. Pero efectivamente las cosas han evolucionado mucho desde el inicio hasta ahora, desde luego el parteaguas definitivo, sin duda, fue la llegada del presidente Lenin Moreno al Gobierno, lo que condicionó y cambió, de manera determinante, los factores que permitían o hacían posible el asilo diplomático de Assange en Londres.

¿Cuándo fue la última vez que estuviste en contacto con Assange, y qué seguimiento habéis dado a este caso en Unidas Podemos desde que el periodista abandonó la embajada?
Personalmente, la última vez que hablé con Julian, fue en condición de amigo y creo que fue en 2017. Él estaba todavía en la embajada, el gobierno acababa de cambiar, luego ya después de que se produjera un cambio de gobierno entraron las reglas de Lenin y ya fue imposible ir a verlo. Yo ya estaba fuera de Ecuador, era diputado en Madrid y fui a verle en condición de amigo, como camarada, y también efectivamente, como representante del grupo parlamentario de Unidas Podemos, para tratar de darle un cierto apoyo y un cierto seguimiento, que es lo que hemos intentado a lo largo de estos años. Desde entonces, el contacto que he tenido con él es de manera indirecta, a través de gente que trabaja con él, abogados, su compañera Stella; pero hace al menos cuatro años que no hablo con él de manera directa.

¿Cómo fue evolucionando el acoso y la falta de privacidad dentro de la embajada?
Como ya sabéis, por aquel entonces habían empezado a cambiar mucho las cosas. El asilo diplomático tiene varias fases. Tal y como yo lo viví, diría que hay una primera fase, cuando yo estuve allí, de mayo hasta noviembre de 2012. Digamos que esos meses de inicio fueron muy movidos, en cuanto a que se especularon con varias posibilidades, con varias salidas y de alguna manera “la agenda Assange” se movió bastante. Pero a partir de finales de ese año entramos en un páramo largo, un stand off, como dicen los ingleses, donde las cosas no se movieron.

Se empezó a pudrir una situación donde no había ningún tipo de novedad política fuera de la embajada. Luego además, en ese momento se produce un cambio a una tercera fase mucho más peligrosa, que es cuando la empresa de seguridad que trabajaba para la cancillería y para la embajada, pues empieza no sólo ya a desviar información a la CIA, sino a facilitarle un canal directo, por el cual la CIA puede acceder a cualquier tipo de información visual, de video y audio, etc., de todo lo que está ocurriendo en la embajada. Ahí empieza una nueva fase donde el acoso, que ya venía de antes, se multiplica. Por supuesto ya una fase final, donde el acoso ya se produce desde el propio gobierno ecuatoriano y del señor Lenin Moreno, y sus allegados, que acaban por hacer imposible las condiciones del asilo, y se efectua la entrega vergonzosa que ya se conoce. 

¿Y cuándo se entera usted de que la empresa de seguridad UC Global trabaja con “el enemigo”?
Yo me enteré años después por los abogados de Julian, que llevan el caso, como sabéis (en gran medida) está ahí el despacho de Baltasar Garzón. Fue gente de su equipo, la que en su momento me trasladaron tres años después, que se había abierto el caso en la Audiencia Nacional, que ellos estaban inmersos en el mismo, y me explicaron cuáles eran los contenidos de esa instrucción que se estaba llevando a cabo, y todo lo que eso significaba.  

Al igual que en Francia se lanzó la propuesta de reconocer a Assange como asilado político, ¿se ha llegado a considerar desde el grupo parlamentario de Unidas Podemos lanzar una propuesta similar en territorio español, teniendo en cuenta que aquí legislativamente existe la figura de refugiado político?
El problema es que para poder plantear políticamente una alternativa de estas características, hay que tener una opción de poder dar cobijo. Al fin y al cabo, el asilo político o diplomático, en realidad es un hecho jurídico de facto. Un estado soberano decide dar protección a una determinada persona, porque considera verosímiles determinadas amenazas sobre su persona. En este caso, el Estado español nunca ha tenido la posibilidad de facto de ofrecer ningún tipo de asilo, porque no está en nuestro territorio y no está en ninguna de nuestras premisas diplomáticas. 

Hemos sabido que la defensa recurrirá la resolución de extradición en un plazo máximo de 14 días ante el Tribunal Supremo, y que posteriormente, si esto no prospera, recurrirá ante el Tribunal de Magistrados. ¿Cómo se podría evitar que este caso se quede bloqueado en un bucle infinito de apelaciones, que impidan que Julian Assange pueda ser liberado? 
Yo ahí, distinguiría dos cuestiones. Por un lado, Julian Assange estuvo condenado desde el minuto cero, y lo que estamos viendo, desde hace muchos años y en adelante, es una condena pública, “una tortura”, donde la propia condena es su propio estatus permanente de limbo jurídico político, que lo mantiene literalmente encerrado, aprisionado desde hace más de 11 años, cuando no tiene ningún delito formal por el cual se le puede estar acusando. Más allá de unas especulaciones que aparecieron por parte del gobierno norteamericano, una vez fue sacado de su asilo político. Lo cual, por cierto, hace todo esto mucho más sospechoso.

El aparato militar norteamericano lo condenó en el año 2010, y lo que estamos viendo desde entonces es la secuencia, que visto con la perspectiva histórica, permite entender esa condena. A Julian Assange ya le han amargado su existencia y su vida a lo largo de estos años. Todo lo que vaya a ocurrir en este sentido es ahondar en esa misma tortura y en esa misma condena vital. 

Por otro lado, el sistema británico es tan garantista y tiene esa lógica de pesos y contrapesos tan fuerte, donde efectivamente al final uno nunca termina de ver cuál es la última instancia de apelación. En estos años que llevo siguiendo el caso, siempre tuve la sensación de que esto era una especie de juego de muñecas de Matrioskas, donde nunca terminas de encontrar el último elemento, con esa sensación de infinitud, que ahonda en esa lógica de condena en la que está inmerso Julian desde hace más de diez años, que le mantiene en esa inestabilidad vital en la que se encuentra. 

¿Podría existir realmente una vía de escape ante esta situación?
No me cabe ninguna duda de que en algún momento se lo llevarán a Estados Unidos. No han invertido todos estos años, todos esos recursos y personas, para perseguir a un solo hombre, a una sola organización, y a un solo ejemplo (porque es lo que es: un ejemplo) para llegar ahora y rendirse. Van a hacer todo lo que tengan que hacer para conseguirlo. En ese sentido, el puño de hierro que cae sobre Julian desde hace tantos años, seguirá notando su gravedad hasta el final. La única vía de escape, y es donde tienen puesta la confianza los abogados de Julian (por lo menos con los que yo he hablado), es que precisamente el caso español que se estaba investigando en la Audiencia Nacional (en referencia al espionaje cometido por la empresa española de seguridad UC Global) suponga un elemento nuevo que haga reconsiderar la situación en los tribunales británicos. Al fin y al cabo, lo que está investigando ahora mismo la Audiencia Nacional es que efectivamente los aparatos de inteligencia norteamericanos hicieron un esfuerzo continuado, no ya solo por seguir a un sujeto de interés, sino (de alguna forma) por violar los secretos de las comunicaciones abogado-cliente a Julian Assange, las cuales fueron monitorizadas por la CIA. 

El aparato norteamericano dice que está siguiendo de forma “legal” a este señor. Sin embargo, claramente ellos mismos (si se demuestra lo que se está investigando en la Audiencia Nacional) habrían estado violando ese secreto de las declaraciones abogado-cliente, con lo cual, a una persona perseguida por su administración no podría ser juzgada, puesto que se han violado todos sus derechos como ciudadano que está siendo juzgado. Esta esperanza, que es en la que más capital han depositado los abogados de Julian, yo en eso soy pesimista. Tiendo a pensar que (como ya he dicho) no ha llegado ese aparato norteamericano hasta este punto como para ahora rendirse. Van a hacer todo lo que tengan que hacer, y creo que además tienen todo atado y muy bien atado. Es decir, hay un tratado de extradición EEUU-Reino Unido, y ahí no hay organismo internacional, ni tribunal internacional que pueda inmiscuirse en el cumplimiento de la aberración que se va a producir.

La defensa ha utilizado el caso del ciudadano español David Mendoza para tratar de justificar que Estados Unidos no cumplirá los acuerdos de extradición, ¿por qué cree que eso no ha sido suficiente para evitar la extradición? ¿Quiere decir esto que Estados Unidos realmente cumplirá ahora con las condiciones que fije con la justicia británica?
Yo creo que el juicio de la historia será preclaro. Cuando los juristas dentro de algunos años (confío en que esto se pueda llegar a estudiar) vean el caso objetivamente, verán que ha habido una persecución política de libro. En ese sentido, lo duro y lo deprimente, es que algo tan evidente para mí, y seguro que para tantos juristas también, no lo ha sido para las distintas instancias que han llevado a cabo esta persecución. Han querido vender permanentemente la idea, colocando unos determinados marcos que han terminado por desvincular la propia causa, de que Julian es un loco, un radical enloquecido… básicamente lo que quieren es tapar al mensajero, y eso precisamente es lo que el resto de ciudadanos y ciudadanas no nos podemos permitir.

Es necesario que denunciemos, como estáis haciendo vosotras y como están haciendo otros muchos, que esta persecución es una persecución política, sin ningún tipo de garantía jurídica. Este señor fue condenado políticamente hace once años, y lo que estamos viendo ahora es el despliegue de su condena.  La señal a navegantes que envía la historia triste, que quieren construir entorno a Assange, es que ellos son los que controlan y todo aquel que los desafíe y quiera arrojar algo de luz sobre las cloacas en las que ellos se mueven, será fulminado y acabado, no solo políticamente sino también vitalmente.

Para cerrar ya la entrevista, y regresando al inicio. Según tu opinión, ¿a qué crees que se debe este silencio mediático que hay entorno al caso Assange?, ¿por qué apenas hay movilización social sobre este caso en este país?
Entre otras cosas porque ha habido una cierta complicidad mediática que ha logrado tapar el caso. Aunque sí que me consta que hay muchos activistas mujeres y hombres en España que han puesto mucho trabajo y esfuerzo en este caso. Es cierto que, si te fijas, el caso Assange está rodeado, en muchos sentidos, por españoles y españolas que en algún sentido le han puesto voluntad y ganas para tratar de dar luz y arrojar justicia en este caso. En este sentido, mi caso es solo uno más, hay un gran grupo de españoles que han estado durante estos años militando en la causa de Julian Assange. 

¿Por qué no ha sido más extendido? Pues porque yo creo que también en España hay un problema con los medios de comunicación, y con la credibilidad que estos medios tienen, y cómo se manejan las políticas de comunicación en este país. Yo sí que creo que la ciudadanía española es suspicaz entorno a los grandes medios, que están muy desprestigiados, pero eso no impide el hecho de que haya un cierto secuestro de la información en España, en el sentido de que las agendas mediáticas que se ponen encima de la mesa están fabricadas y responden a unos determinados intereses políticos de determinadas élites. No hay un periodismo honesto en ese sentido, o por lo menos dentro de los grandes medios, eso sin duda ha contribuido a silenciar el caso.

Pero es verdad, o al menos eso trato de advertir y reclamar, aunque sea un cierto clamor en el desierto, cuando hablo con otros compañeros y compañeras, el hecho de que lo que nos estamos jugando aquí es de dimensiones históricas. Si salimos derrotados en esta batalla, no es que Julian termine en una cárcel de dimensiones penosas, es que la libertad de información, la libertad de expresión y la democracia se van a resentir como ya se están resintiendo, precisamente por la amenaza de estos aparatos sobre la voluntad de otras organizaciones por alcanzar mayores cotas de libertad.

El juez Garzón cuestiona las garantías de EEUU a Reino Unido para la entrega de Assange

Sputnik · 23 de julio de 2021

Las garantías que el departamento de Justicia de EEUU dio al Reino Unido a cambio de la entrega del cofundador de Wikileaks, Julian Assange, no son fiables, declaró el abogado Baltasar Garzón, en una entrevista por correo electrónico con Sputnik.

«EEUU ha vulnerado sistemáticamente las garantías ofrecidas en otros procesos de extradición con países europeos. De hecho, es una tónica habitual que en el marco de una extradición se ofrezcan unas garantías que posteriormente no se atienden. En el caso de la jurisdicción española ha ocurrido anteriormente», constata Garzón.

La causa ha pasado al tribunal de Apelación de Inglaterra, que autorizó el recurso, a principios de mes, bajo tres de los cinco puntos legales planteados por EEUU. Estos incluyen «garantías» de que Assange no será encarcelado en condiciones de extrema seguridad si Londres consiente la extradición.Además, el periodista australiano, que se enfrenta a 175 años entre rejas por 18 cargos de espionaje e intrusión informática, tendría la oportunidad de cumplir la condena en su país natal, si los jueces de apelación aceptan la propuesta de Washington.

«Esas obligaciones internacionales que pretende suscribir Estados Unidos no deben ser tenidas en cuenta por el tribunal británico», subraya el exmagistrado.

Trama de espionaje contra Assange

La trama de escuchas ilegales que se descubrió en la sede diplomática de Ecuador constituye unos «hechos gravísimos», aseguró el abogado español.

«Se trata de hechos gravísimos. La presunta implicación de los servicios de inteligencia de EEUU, a través de UC GLOBAL, para espiar a Julian Assange, sus visitas y específicamente a mí dentro de la Embajada de Ecuador es de una gravedad inusitada», enfatizó.

Garzón subrayó que «evidentemente se han vulnerado todos los derechos posibles y cualquier atisbo de un debido proceso está anulado en este caso«.

A la vez, indicó que el equipo de abogados de Assange confía en una segunda victoria en el Alto Tribunal, con un veredicto que garantice su libertad y ampare la investigación y difusión informativas.

«No sólo está en juego una persona, Julian Assange, ni una organización, WikiLeaks, sino que está en juego la libertad de prensa en el mundo. Este es un elemento que estoy seguro la justicia británica va a tener en cuenta, el peligrosísimo precedente que se podría asentar», observa el exmagistrado español.

La causa abierta en la Audiencia Nacional de España –iniciada por una denuncia de Assange– apunta a que existen indicios de que la empresa sometió al periodista y sus visitantes a una vigilancia durante las 24 horas del día a través de cámaras y micrófonos ocultos entre 2015 y 2018.

De acuerdo con el sumario, con la información que se recababa a diario en la Embajada esta empresa realizaba una serie de informes que posteriormente eran «entregados a terceras personas o instituciones», entre las que «se mencionan autoridades de la República de Ecuador y agentes de los Estados Unidos».

La defensa de Assange mantiene que este sistema de espionaje, entre otras cosas, violó la confidencialidad de las reuniones con su cliente, lo que a su modo de ver invalida el proceso de extradición a EEUU que actualmente está activo en el Reino Unido.

Además, Garzón insistió en que su cliente, el cofundador de Wikileaks, debería afrontar el proceso sobre la petición de su extradición por EEUU en libertad provisional.

«Es evidente que una persona que ha sufrido casi siete años de encierro en un minúsculo piso londinense, sin acceso a la luz solar o al aire fresco, debía haber afrontado este juicio de extradición en libertad provisional», afirmó.

Subrayó que esta «era la forma óptima de garantizar su derecho a la defensa y su delicado estado de salud».

«Sin embargo, se ha optado por mantenerlo en una cárcel de máxima seguridad [Belmarsh, al sureste de Londres], en medio de una pandemia, prácticamente aislado y con difícil acceso a sus abogados por las políticas contra el COVID-19», denunció.

A la vez indicó que «la decisión ya fue tomada y ahora simplemente procede confirmar la sentencia de primera instancia y acabar con este caso”.

Libertad de prensa

La desestimación de los aspectos políticos, en particular la libertad de prensa, para denegar la extradición de Assange

En enero de 2021 la magistrada de Westminster, Vanessa Baraitser, falló en contra de la entrega de Assange a EEUU por motivos humanitarios, incluido el riesgo de suicidio en el sistema penitenciario estadounidense, pero desestimó los argumentos «políticos» de la defensa de Assange.

Según Garzón, estos argumentos deberían de «formar parte de un pronunciamiento jurisprudencial contundente que erradique la posibilidad de procesar a periodistas por publicar información veraz sobre crímenes de guerra».

«Esa es la obligación de la prensa libre y el derecho de todo periodista. Todo lo que no sea proteger esas prerrogativas, acerca la prensa a un peligroso abismo. Y si la prensa cae por ese abismo, de alguna forma cae tras ella la democracia, ya que los ciudadanos dejaríamos de tener acceso a la información y el poder actuaría sin control», alerta Garzón.

Washington reclama a Londres la entrega del nacional australiano para juzgarle por un cargo de conspiración para infiltrar sistemas informáticos gubernamentales y otros diecisiete por supuestos delitos de obtención y difusión de información confidencial en violación de la ley de Espionaje.

Las 18 imputaciones, que se penalizan con hasta 175 años en prisión de máxima seguridad, están relacionadas con la publicación en WikiLeaks de unos 90.000 partes de la guerra de Afganistán, 400.000 de Irak, 250.000 cables del Departamento de Estado y más de 800 informes sobre Guantánamo.

Las informaciones desvelan aparentes abusos de derechos humanos y presión política por los que nadie ha sido condenado.

Joseph Farrell: Lo que están haciendo con Assange es para avalar la persecución a periodistas

Juan Manuel Boccacci · Página 12 · 31 de mayo de 2021

El creador del sitio de megafiltraciones lleva 3.632 días privado de su libertad. En diálogo con Página|12 su amigo y colega en Wikileaks repasó la importancia de su trabajo y el método de investigación con que revolucionaron el periodismo.

En tres semanas se cumplirán diez años desde que Julian Assange entró a la embajada de Ecuador pidiendo asilo político. Son 3.634 días en los que el creador de Wikileaks estuvo privado de su libertad. Hoy permanece detenido en la prisión de Belmarsh, conocida como la Guantánamo del Reino Unido. Página|12 conversó con Joseph Farrell, amigo y colega de Assange. Juntos trabajaron durante más de diez años en Wikileaks. Actualmente Farrell cumple el rol de Embajador del sitio de megafiltraciones. “Lo que están haciendo con Julian es sentar un precedente para los gobiernos de todo el mundo, de que está bien perseguir a periodistas y editores”, señaló el investigador británico.

Esperando Justicia

Desde hace años Farrell recorre el mundo militando por la libertad del periodista australiano. Al verlo en videos hablando sobre Assange queda en claro el cariño y la admiración que siente por él. Farrell tiene una voz cálida y amable que emociona cada vez que levanta el tono para exclamar “¡free Assange!”. “La única forma de que este caso termine, es que EEUU retire todos los cargos”, dijo el Embajador de Wikileaks. En concreto el gobierno norteamericano lo acusa de haber “conspirado” con su fuente, Chelsea Manning, para obtener y publicar millones de documentos secretos. Entre ellos destacan archivos sobre las guerras de Irak y Afganistán, de la cárcel de Guantánamo, y las comunicaciones diplomáticas entre embajadas estadounidenses y Washington.

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Entrevista con Gabriel Shipton

Lunaticoin · 30 de mayo de 2021

Julian Assange lleva 11 años privado de libertad bajo la amenaza de una  orden de extradición a Estados Unidos. ¿De qué se le acusa? De acto de  espionaje. De hecho, pesan sobre el 17 cargos que suman un total de 175  años. Esta ley es la que se suele usar con soplones (whistleblowers) o  agentes dobles pero es la primera vez que se aplica contra un editor, el  editor de Wikileaks.

Junto a Alfre Mancera como copresentador hablamos con Gabriel Shipton –  hermano de Julian – quien nos ayuda a entender quien es Julian, cuál es  su background, su trabajo como cypherpunk, su lucha con Wikileaks, su  opinión sobre Bitcoin y por qué debemos vlos bitcoiners volcarnos con su  caso. 

Te animo a apoyar la defensa de Julian Assange aquí:  https://wauland.de/en/donate/moral-courage/#77

Entrevista a John Kiriakou: Julian Assange no puede recibir un juicio justo en los EE. UU.

Demian · 16 de marzo de 2021

John Kiriakou es un exoficial de lucha contra el terrorismo de la CIA y ex investigador jefe del Comité de Relaciones Exteriores del Senado de los Estados Unidos. En una entrevista exclusiva con Sputnik, Kiriakou explica cómo se enfrentó a décadas de prisión después de ser acusado de delitos de la Ley de Espionaje luego de sus revelaciones de que la administración Bush estaba involucrada en la tortura de sospechosos de terrorismo. Kiriakou también dijo que no creía que fuera posible que el fundador de WikiLeaks, Julian Assange, recibiera un juicio justo, ya que se enfrentaría a un jurado compuesto por miembros del estado de seguridad nacional, el ejército o sus familiares.

Sputnik: ¿Puede explicar los hechos que llevaron a su arresto y procesamiento por parte del gobierno federal de los Estados Unidos?

John Kiriakou: La historia de mi arresto y enjuiciamiento tiene algunos antecedentes. Yo era el jefe de operaciones antiterroristas de la CIA en Pakistán después de los ataques del 11 de septiembre. Y en ese trabajo, dirigí una serie de redadas que resultaron en la captura de Abu Zubaydah, quien creíamos en ese momento era el número tres en Al-Qaeda*. Regresé a la sede de la CIA después de la captura de Abu Zubaydah, quien fue enviado a una prisión secreta. Una vez que regresé al cuartel general, me preguntaron si quería capacitarme en el uso de técnicas mejoradas de interrogatorio, cómo lo llamaban. Nunca había escuchado ese término antes y le pregunté qué significaba. Me dijeron que íbamos a empezar a ponernos duros con nuestros prisioneros. Le pregunté qué significaba eso. Mi colega explicó estas 10 técnicas que se iban a utilizar contra Abu Zubaydah y otros prisioneros.

Le dije que me parecía un programa de tortura y que tenía un problema moral y ético con él. Eso fue el 6 de mayo de 2002. El 1 de agosto de 2002, la CIA comenzó a torturar a Abu Zubaydah y utilizó técnicas que en realidad no habían sido aprobadas por el Departamento de Justicia de Estados Unidos y por la Casa Blanca. Además del submarino, del que todo el mundo ha oído hablar, se cometieron crímenes indescriptibles contra Abu Zubaydah: simulacros de ejecución, privación del sueño, hasta 12 días. Lo metieron en un ataúd durante dos semanas usando solo un pañal. Y sabiendo que tenía un miedo irracional a los insectos, dejaron caer una caja de cucarachas en el ataúd con él, todo tipo de cosas.

Seguí esperando a que alguien dijera algo. Seguí esperando a que alguien se hiciera público, porque, ciertamente, entre bastidores, la gente se quejaba de esto y decía ‘este programa es ilegal’. No es ético. Y la gente de hecho renunció a la CIA en lugar de participar. Y entonces, naturalmente, pensé, bueno, ciertamente alguien va a decir algo y el programa se detendrá. Eso no sucedió.

En 2004, renuncié a la CIA, todavía esperando que alguien dijera algo. Y finalmente, en diciembre de 2007, más de cinco años después de que Abu Zubaydah fuera torturado, decidí decir algo. Y así, en respuesta a la solicitud de un periodista, di una entrevista en las noticias de ABC aquí en los Estados Unidos, entrevista televisada a nivel nacional, en la que dije tres cosas. Dije que la CIA estaba torturando a sus prisioneros. No fue el resultado de una operación deshonesta, como había insistido el presidente Bush. Y dije que el programa de tortura había sido aprobado personalmente por el propio presidente.

En 24 horas, la CIA presentó algo llamado “un informe de crímenes” en mi contra ante el Departamento de Justicia, alegando que había revelado información clasificada. El FBI me investigó durante un año completo desde diciembre de 2007 hasta diciembre de 2008. Y luego enviaron a mis abogados lo que se llama una carta de rechazo, negándose a procesarme. Dijeron que habían descubierto que mi revelación no estaba clasificada y además es ilegal clasificar un delito —y yo creía que la tortura era un delito— pero el FBI se negó a procesarme. Y terminaron la investigación.

Lo que no sabía era que tres semanas después, cuando Barack Obama asumió la presidencia, John Brennan —Quien es un antiguo enemigo mío y se convirtió en el asesor adjunto de seguridad nacional de Obama— pidió al Departamento de Justicia que reabriera en secreto el caso en mi contra. No tenía idea de que mis teléfonos estaban siendo interceptados, mis correos electrónicos estaban siendo interceptados, que había equipos de agentes del FBI vigilándome. Y eso duró tres años hasta enero de 2012.

Y luego, en enero, fui arrestado y acusado de cinco delitos graves, incluidos tres cargos de espionaje, un cargo de violar la Ley de Protección de Identidades de Inteligencia de 1982 y un cargo de hacer una declaración falsa. Por supuesto, no había cometido espionaje. Eso fue ridículo. Y finalmente, esos cargos fueron retirados. Terminé aceptando un alegato por violar la Ley de Protección de Identidades de Inteligencia a cambio de una sentencia de 30 meses de prisión, donde cumpliría 23 meses en lugar de enfrentar 45 años. Tengo cinco hijos en casa. Fue una decisión fácil.

Sputnik: Se enfrentó a un juicio en el Distrito Este de Virginia, conocido como el “tribunal de espionaje”. ¿Por qué se le conoce como la corte de espionaje?

John Kiriakou: Me acusaron en el Distrito Este de Virginia, que se conoce como el ‘tribunal de espionaje’ y se llama tribunal de espionaje, por un par de razones muy simples. Número uno, es el hogar tanto de la CIA como del Departamento de Defensa. Número dos, ningún acusado de seguridad nacional ha ganado un caso allí. Zacarias Moussaoui, el presunto secuestrador número 20, fue acusado allí. [NSA whistleblower] Ed Snowden fue acusado allí. Jeffrey Sterling, el denunciante de la CIA, fue acusado allí. Julian Assange ha sido acusado allí.

Entonces, lo hacen porque el grupo de jurados es tal que los miembros del jurado serán empleados o familiares o amigos de empleados de la CIA, el FBI, el Departamento de Defensa, el Departamento de Seguridad Nacional, contratistas de la comunidad de inteligencia. Es casi imposible encontrar un jurado que sea verdaderamente independiente. Y es porque estas personas tienen que vivir en algún lugar y sus trabajos se basan en el norte de Virginia. Entonces, tienden a vivir en el norte de Virginia.

Sputnik: ¿Qué puede esperar Julian Assange si fuera extraditado a los Estados Unidos y juzgado bajo la Ley de Espionaje en el distrito este de Virginia?

John Kiriakou: No creo que sea posible que Julian Assange reciba un juicio justo en el Distrito Este de Virginia. Los jueces son muy conservadores. Como mencioné, los jurados tienden a ser muy conservadores. Hay un viejo refrán que dice que en el Distrito Este de Virginia, un sándwich de jamón sería procesado y condenado si fuera acusado de un delito. Sabes, en mi propio caso, contraté a un asesor de jurados. Yo contraté OJ Simpson consultor del jurado. Y voló desde Texas. Obtuvo una autorización de seguridad del Departamento de Justicia y revisó las 15.000 páginas del descubrimiento. Y después de que hizo todo eso, nos reunimos con todos los abogados, tenía 11 abogados en mi caso, y él me dijo: ‘si estuviéramos en cualquier otro distrito de Estados Unidos, ganaríamos esto’. Si estuviéramos en cualquier otro distrito de Estados Unidos, diría, vamos a por ello. Vamos a conseguir un buen jurado y vamos a ganar esto. Pero el Distrito Este de Virginia‘, dijo, ’no tiene ninguna posibilidad. Acepta el trato‘.

Julian Assange se encuentra en una posición aún más precaria porque muchas personas ya han tomado una decisión sobre Julian. Ha recibido tanta prensa. Es un ciudadano extranjero acusado de espionaje. Está siendo acusado en la corte de espionaje, en el Distrito Este. Simplemente no veo cómo es posible que Julian Assange pueda recibir un juicio justo.

Sputnik: En su decisión de rechazar la extradición de Julian Assange, la jueza falló a favor de la mayoría de los argumentos del gobierno de los Estados Unidos. Entre ellos estaba que Julian Assange podía esperar un juicio justo con respecto a la composición del jurado. En su juicio, la jueza de distrito Vanessa Baraitser dijo que, como señaló el fiscal federal de los EE. UU. Gordon Kromberg, “hay 1,100,000 personas que viven solo en el condado de Fairfax, y el jurado podría provenir de cualquiera de los seis condados. Dado este gran grupo de jurados potenciales , es difícil sostener la sugerencia de que doce individuos imparciales no pudieron ser empalmados “. Ella continuó: “Ningún miembro del jurado estará calificado para servir a menos que el juez presidente esté convencido de que es capaz de dejar de lado cualquier opinión o impresión previamente formada, está preparado para prestar atención cuidadosa y cercana a la evidencia, y es capaz de rendir un veredicto justo e imparcial, basado únicamente en las pruebas ”. ¿Cómo responde a las conclusiones de la jueza Baraitser al respecto? ¿Tiene razón?

John Kiriakou: El negocio del norte de Virginia es el gobierno. Período. Eso es. Aquí no hay manufactura. No somos un centro financiero. No somos un centro médico. Es el gobierno. Eso es. Todos trabajan para el gobierno o todos tienen un familiar que trabaja para el gobierno. Seguro, hay 1,1 millones de personas, incluidos niños, en el condado de Fairfax y el Distrito Este de Virginia cubre seis condados, alrededor de 3 millones de personas. Pero como dije, todo el negocio del área es el gobierno.

Déjame hacerte una pregunta. Cuando el ex director de la CIA, David Petraeus, fue acusado de los crímenes de seguridad nacional, no fue acusado en el distrito este de Virginia. Fue acusado en el Distrito Oeste de Carolina del Norte. Y después de que se declaró culpable de revelar ilegalmente información clasificada a su novia adúltera y aceptó un castigo por delito menor de 11 meses de libertad sin supervisión, el juez bajó del estrado para estrecharle la mano y agradecerle su servicio al país.

¿Por qué no fue acusado en el Distrito Este de Virginia? La respuesta es porque la solución estaba en su lugar y si hubiera sido acusado, habría sido condenado por un delito más grave. No querían que lo condenaran por un delito más grave. Querían seguir las mociones para que pareciera que el sistema judicial es ciego. Bueno, no es ciego. E incluso la fiscalía lo sabía. Y es por eso que David Petraeus no fue acusado en el Distrito Este de Virginia y Julian Assange fue acusado en el Este de Virginia. Entonces, el juez puede hablar todo lo que quiera sobre la honestidad e integridad del grupo de jurados en el norte de Virginia. No lo creo ni por un segundo.

Sputnik: John Kiriakou, gracias por acompañarnos en Sputnik.

John Kiriakou: Gracias por invitarme.

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* Al-Qaeda es un grupo terrorista prohibido en Rusia y muchos otros países.

Puedes leer la entrevista en inglés aquí.

Clandestino: conversación con Fidel Narváez

Isabel Galeote · Clandestino / Radio Campillos · 26 de enero de 2021

Hay una cita en el Tomo II de El Quijote que dice así: “La libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos; con ella no pueden igualarse los tesoros que encierra la tierra ni el mar encubre; por la libertad, así como por la honra, se puede y debe aventurar la vida, y, por el contrario, el cautiverio es el mayor mal que puede venir a los hombres.» He elegido esta famosa cita de El Quijote, porque hoy hablaremos de libertad con mayúsculas. O más bien de la falta de libertad que padecen quienes están en las cárceles por defender otra libertad primordial para las personas Me refiero a la libertad de expresión, que implica poder comunicarnos y expresarnos libremente. Un derecho fundamental para vivir en una sociedad justa y abierta. El derecho a expresar y difundir, buscar, recibir y compartir información e ideas sin miedo ni injerencias ilegítimas es esencial para nuestra educación, para desarrollarnos como personas, ayudar a muestras comunidades, acceder a la justicia y disfrutar de todos y cada uno de los derechos que aparecen en la Declaración Universal de los Humanos.

Nuestro invitado de hoy ha sido conocido y reconocido siempre en su país como un activista de izquierda, aunque terminara siendo Cónsul General de Ecuador en el Reino Unido entre los años 2010 a 2018. Siendo muy joven, con tan solo 16 años, ya saltó a la prensa de su país cuando, después de ser nombrado presidente del Concejo Estudiantil, en un acto de juramento a la bandera, ni corto ni perezoso y ante un auditorio repleto de gente, quemó una figura que personificaba al mismísimo Presidente de Ecuador de entonces, el ultraderechista León Febres Cordero, quien instauró una política de terror desde el Estado para controlar a la oposición y para exterminar al grupo subversivo “Alfaro Vive, ¡Carajo!”, aunque para ello violara los derechos humanos constantemente. Pero es que, como se suele decir, hijo de gato, caza ratones, y es que el papá de nuestro invitado era dirigente sindical de izquierda, con lo que eso conlleva y supone en determinados contextos. Eso, unido a que estudiaba en un colegio donde el ambiente era y estaba muy politizado, pues resultó formando a un joven rebelde, inconformista, luchador y defensor de los derechos humanos.

Fidel Narváez, que es como se llama nuestro invitado de hoy, convivió durante seis años con el fundador de WikiLeaks durante su reclusión en la embajada de Ecuador en la capital británica. Ahora, forma parte de la campaña que pide su libertad y denuncia lo que considera una persecución política de Assange.

Juan Passarelli: “El mundo de hoy tiene la memoria muy corta”

Octavio Fraga · Cuba Periodistas · 24 de enero de 2021

Transcripción de la videoentrevista a Juan Passarelli —periodista de investigación guatemalteco y realizador del documental La guerra contra el periodismo. El caso de Julian Assange— para la primera edición del espacio Diálogos en reverso, de la Unión de Periodistas de Cuba, celebrada el 8 de enero de 2021.

Octavio Fraga: Buenas tardes desde Cuba, desde la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC). Hoy inauguramos un espacio de conversación, de cruce de palabras a través de la videoconferencia: Diálogos en reverso. En este espacio serán invitados documentalistas, periodistas, ensayistas, críticos de cine, y todos los que tienen un protagonismo, articulación o relación entre el cine documental y el periodismo.

Quiero agradecerle al presidente de la UPEC, Ricardo Ronquillo, a Rosa Miriam Elizalde, Vicepresidenta Primera de la organización quién nos acompaña, su acogida para materializar esta cita que será cada miércoles a la una de la tarde. También a la directora de comunicación de la UPEC, Flor de Paz, que también está junto a nosotros.

El entrevistado de hoy es un invitado de lujo, Juan Passarelli, un guatemalteco radicado en el Reino Unido, periodista de investigación con una vasta experiencia en proyectos audiovisuales, que dirigió un fabuloso documental: La guerra contra el periodismo. El caso de Julian Assange. Bienvenido Juan a Diálogos en reverso, y comenzamos nuestra plática.

Juan Passarelli: Gracias, muchas gracias a la UPEC y a ti Octavio por invitarme. Me siento muy honrado de ser el primero de este espacio, y bueno, les deseo lo mejor, también en el futuro de esta apuesta, gracias.

Octavio Fraga: Juan está involucrado en todo el proceso de liberación de Assange, y su filme constituye un aporte esencial para el conocimiento y evolución del caso. Mi primera pregunta, ¿cómo se gestó este filme? ¿qué pretextos y razones tuviste para hacerlo?

Juan Passarelli: Yo llevo diez años de estar filmando a Julian Assange y al equipo de WikiLeaks. Comencé en octubre del 2010, en donde me invitaron a filmar detrás de escenas, detrás de cámaras, cómo se hacían las revelaciones sobre los papeles de la guerra de Irak.

Estos documentos básicamente mapeaban incidente por incidente, qué era la guerra de Irak, qué había pasado en cada suceso, donde estaba involucrado el gobierno de los Estados Unidos. Una revelación extremadamente importante donde se descubrió a quince mil personas civiles que no habían sido contabilizadas, y también se descubrió que el ochenta por ciento de las personas que habían muerto en esa guerra eran civiles, es algo desastroso. Esa fue una de las publicaciones por las cuales hoy Julian Assange está siendo imputado por espionaje. Los Estados Unidos están tratando de extraditarlo del Reino Unido para que enfrente una supuesta justicia en Virginia, por un jurado integrado por personal de la CIA, el FBI, etcétera.

¿Por qué hago el documental? Porque en septiembre de este año se celebró el primero de los juicios de extradición de Julian Assange, y me parecía muy importante recordarles a las personas que este caso no comenzó hace cinco meses, seis meses o un año. Comenzó hace diez años cuando se hicieron las revelaciones que se le atribuían a Chelsea Manning, una soldado estadounidense analista que tuvo un coraje increíble y que filtró unas de las revelaciones más grandes que se han hecho del Pentágono hasta el día de hoy, y del Departamento de Estado. Entonces quise quitar todo el ruido de los diez años y recordarles a la gente que lo que se expuso en esas revelaciones fueron crímenes de guerra, tortura, lo que pasaba dentro de la prisión de Guantánamo, allí en Cuba, y diferentes programas de tortura y asesinato que tenían los Estados Unidos, que constituyen crímenes de guerra y que las personas que hicieron esos crímenes están libres y felices de viajar y ser aplaudidos alrededor del mundo, como George Bush y Tony Blair, y la persona que está en la cárcel es Julian Assange, siendo torturado al igual que Chelsea Manning lo fue en su momento, torturada y encarcelada por exponer estos crímenes que cometieron los grandes gobernantes del mundo.

Octavio Fraga: En tu documental edificas una especie de mapa por capítulos, por períodos, digamos, de la niñez de Assange hasta lo que estamos viviendo hoy ¿Lo construiste de esa manera por una mejor comprensión del personaje, para hacer un recuento de toda su historia?

Juan Passarelli: Bueno, comencé primero con lo más importante para mí, que son las revelaciones de Afganistán e Irak, los cables diplomáticos de los Estados Unidos y los documentos de los prisioneros en Guantánamo, de los cuales el noventa y ocho por ciento son personas que no son terroristas y todavía hoy se mantienen en esa desgracia de prisión que ha hecho los Estados Unidos y no han querido cerrar hasta el día de hoy.

Entonces comienzo con lo más importante, que es el nombramiento a las víctimas,  que fue expuesto hace diez años, que cambió el mundo a tal punto que uno de los cables que se expuso terminó la ocupación de Irak o la masiva ocupación de Irak en la época de Obama, cuando se descubrió que un grupo de soldados entró a la casa de un granjero, donde estaban él y su familia extendida, incluyendo cinco niños, y los esposaron y ejecutaron a sangre fría. Luego mandaron a un avión a que bombardeara la casa para quitar la evidencia. Eso causó que el primer ministro de Irak en ese tiempo dijera que ya los soldados no iban a tener inmunidad, lo cual hizo que Obama retirara las tropas; ese es el nivel de importancia que han tenido estas filtraciones.

Y quería recordarle al mundo que eso era lo que había pasado, porque fueron hace diez años, uno ya no se acuerda qué pasó en la política. El mundo de hoy en día tiene una memoria muy corta con respecto a lo que pasa, a nuestra historia reciente; y segundo, hay una nueva generación que está siendo políticamente muy activa, especialmente en lugares como Estados Unidos, el Reino Unido y Europa, que no vivieron estas revelaciones, que probablemente nunca las habían escuchado.

Y luego, exactamente después paso a hablar sobre las repercusiones de esta acusación que ha hecho los Estados Unidos: diecisiete cargos por espionaje. Es la primera vez que los Estados Unidos acusa a un periodista, y sí, hay muchas personas que niegan que es periodista, pero es innegable que es un editor, es alguien que publica, y es la primera vez que a un editor se le ponen cargos de espionaje en los Estados Unidos, que choca totalmente contra la Primera Enmienda, algo que realmente se le debe aplaudir a los Estados Unidos, la libertad de expresión como el primer punto de la Constitución, y que reglamenta que el Congreso no podrá legislar algo en contra de la capacidad de comunicación de los individuos, de la libertad de religión, etcétera.

El Acta de Espionaje hace exactamente eso, es una legislación que está en contra de la libre expresión, y cuando es usada para un periodista en la forma en que está siendo usada, lo que se sienta es un precedente que quiere decir que cualquier periodista alrededor del mundo, en los Estados Unidos y fuera, que publique un documento que los Estados Unidos considera como secreto se le puede acusar y extraditar por espionaje. Esto es algo que nunca se había dado antes y que podría, poco a poco, erosionar, la democracia de Occidente y la libertad de expresión a un punto donde llegaremos a un autoritarismo al que realmente no se debe llegar porque nos quita los derechos humanos.

Octavio Fraga: Assange fue víctima de la manipulación, de ataques, y hay un capítulo en el documental que le da un tratamiento biográfico ¿Responde a tu intención de intentar bloquear esa manipulación que hay contra él?

Juan Passarelli: Bueno, quería enseñar que él es una persona normal. Hay cinco países con aparatos muy sofisticados de propaganda para convertir a una persona en un monstruo, lo cual se puede hacer con los suficientes medios a cualquier persona.

Julian Assange es una persona normal, aunque cuando se le menciona a mucha gente dirán cosas como violador, narcisista, que es sucio, etcétera. Son propagandas que se han hecho y que realmente lo que se ha tratado de hacer es enfocar la atención en él y no en las revelaciones, que son los más importante. La tortura de una niña de seis años por las fuerzas iraquíes, la tortura y captura de una persona inocente en Macedonia, donde fue torturado por meses y después cuando se dieron cuenta que tenían a la persona equivocada lo fueron a tirar a una montaña de Albania, a un ciudadano alemán, y que gracias a esos cables logró una victoria en la corte europea de derechos humanos.

Lo que he tratado de hacer es enfocar nuevamente la luz en los crímenes y tratar de quitársela a él, porque él como figura puede ser cualquier otra persona, puede ser cualquier otro periodista, pero lo importante es el papel que él jugó, y el papel que va a jugar el próximo periodista. Porque esta filtración no fue la última, verán, habrá muchas más, y la pregunta es si tendrán las agallas los periodistas después de un precedente como este para publicar, o si estaremos condenados a ser ignorantes por legislaciones draconianas que nos quitan la habilidad de saber qué es lo que hacen los gobiernos en nuestro nombre.

Octavio Fraga: Yo percibo en tu documental que no te apropias de las llamadas estéticas postmodernas, sino más bien lo resuelves con imágenes limpias, sobrias, no te apropias de ningún elemento contemporáneo en el tratamiento de la imagen de tu documental ¿Me podías comentar sobre eso?

Juan Passarelli: Estás entrando en el lado artístico. Yo soy un documentalista con poco sentido de la estética, a mí lo que me apasiona es la historia. Entiendo muy bien que para el mundo moderno hay que enfocarse mucho en la estética y en ese tipo de cosas. Yo escribo la historia y le pongo las imágenes, después se la paso a mi hermano, que es realmente un artista visual, para que me la ponga bonita. Yo no tengo paciencia para eso, aunque el cine es algo que se hace con muchas personas, ¿verdad?

Al principio yo comencé siendo un camarógrafo, comencé siendo un pequeño editor, ahora prefiero no ser el editor principal, no ser el camarógrafo principal, sino más bien enfocarme en cómo se cuenta una historia. Si miras los documentales que he hecho en el pasado, es una estética de lo que está pasando en el momento. Cuando yo agarro una cámara no trato de hacer que la luz, que las sombras; no, yo agarro la cámara, me pongo hasta atrás y trato de captar la vida real porque eso es lo que me interesa, no me interesa una vida real construida, me interesa la vida real como es.

El director Juan Passarelli junto a Julian Assange y el vocalista René Pérez Joglar “Residente”.

Octavio Fraga: Tú te defines como periodista de investigación, ¿qué componentes tiene ese oficio tuyo en el arte final de tu documental? ¿cómo está incidiendo eso en el documental?

Juan Passarelli: Bueno, llevo diez años siguiendo el caso; para entender un caso tan complejo, con tantas sub-historias, realmente hay que pasar horas de horas investigando documentos. Por ejemplo, sólo en el caso de US Global yo podría hacer dos películas. Es el caso del espionaje que se le hace a Julian Assange en la embajada de Ecuador en el Reino Unido, y que se está celebrando ahorita en las cortes de España, donde hay una clara conexión entre los servicios de inteligencia de Estados Unidos y esta compañía que proveía seguridad a la embajada de Ecuador, y se grababan conversaciones de los abogados, se grababan todas las visitas de Julian Assange tanto en audio como en video.

Hay mucho que investigar detrás de cada una de las historias que destilé en treinta y ocho minutos. Pero si miras cada una de las publicaciones, es una película cada una; si miras sólo el juicio —uff— hay una cantidad de información que hay que destilar para entender realmente la gran imagen y poder darles a las personas en el audiovisual, ese poquito de información que les deja ver esa gran imagen con pocos detalles ¿verdad? Detrás de cada pieza que hago, hay rimeros de papeles de este tamaño, guías de guías de guías de información que me paso leyendo para poder construir la historia.

Octavio Fraga: ¿Cómo retratarías en pocas palabras a Julian Assange?

Juan Passarelli: Julian Assange es una persona con principios, con más principios que yo conozco en esta tierra. Tengo el privilegio de considerarlo un amigo, algunas personas dirían que eso no me hace apto para hacer un documental, pero lo he vivido yo de tan cerca que creo que soy una de las pocas personas que puede contar la historia de una manera verídica, porque he sido testigo de todo esto.

Julian Assange está donde está por sus valores, por su ética, por sus principios. Trump le ofreció un indulto en el 2017 a cambio de la fuente de los documentos del Partido Demócrata, de los correos electrónicos del Partido Demócrata y del líder de campaña de Hillary Clinton, John Podesta, y Julian Assange se negó. Pocos meses después se hizo público el primer cargo en contra de él y la orden de extradición.

Octavio Fraga: En tu documental incorporas como un elemento simbólico, y también de recordatorio, el video Asesinato colateral. Para los que no lo recuerdan, fue aquella imagen reveladora de unos soldados estadounidenses en un helicóptero Apache que mutilaron a una docena de civiles incluidos dos periodistas de Reuters. Partiendo de esa escena, que es simbólica, te pregunto ¿cómo aborda el documental la memoria pretérita de la historia?

Juan Passarelli: Bueno, ese acto, esa filtración fue clave —y creo que llegará a ser tan conocida en la historia como la imagen de la niña napalm en la guerra de Vietnam. Hay dos helicópteros viendo a once civiles y hay un civil que tiene un arma en el hombro, cosa que no era ilegal en ese tiempo en Bagdad, y confunden la cámara de video del periodista de Reuters con un lanzamisiles, un RPG. Ellos están dando vueltas, viéndolos, y comienzan a pedir permiso para dispararles. Las balas que ellos usan son calibre treinta de uranio y tienen tal potencial que se destrozan en miles de pedacitos cuando caen. En el audio que se escucha desde el Apache los soldados están muy dispuestos, quieren disparar. Al final les dan permiso, y se ve una lluvia de balas que despedaza a muchas personas que estaban ahí, y dejan a uno de los periodistas de Reuters herido. En ese momento dan una vuelta y se escucha a uno de ellos decir: “Miren a esos, a todos esos bastardos muertos”. Y el otro se ríe, porque cuando están en ese helicóptero realmente lo que parece es que están en un videojuego, lo que miran ellos es blanco y negro. Después de eso se ve que el periodista está caminando, está gateando, tratando de salvarse, y se acerca una VAM. En esa VAM iban dos hombres y dos niños, los niños iban a la escuela. El papá mira a un hombre en la calle herido y lo comienzan a levantar para meterlo a la VAM. Los helicópteros piden permiso para volver a disparar, el cual se les da por el simple hecho de que estaban recogiendo a alguien que estaba lastimado. Y aquí es donde realmente se puede decir que fue homicidio, que fue asesinato, porque no había ninguna razón lógica para dispararle a una persona que ya estaba herida y no tenía absolutamente nada que pudiera hacerle daño a los Estados Unidos.

En ese momento se ve mucho más claro. Todos son asesinados. Las únicas dos personas que sobreviven, fuertemente heridas, son los niños, y sólo porque su papá se tiró encima y logró salvarles la vida. Los niños fueron retirados y el ejército le preguntó al centro de operaciones que si podían llevarlos al hospital estadounidense, que tiene el mejor equipo en medicina. El permiso fue denegado porque los niños eran iraquíes. Entonces es un milagro que sobrevivieran. El editor de WikiLeaks ahora, Kristinn Hrafnsson, fue a conocer a la familia, y conoció a los niños, que ahora estarán en sus veinte. También a la esposa y al esposo de una de las víctimas de un misil que pasa más adelante en el video, donde hay otro incidente: dentro de una casa abandonada matan a una familia entera. El señor sobrevive y cuenta su historia también. Ese video cambió la percepción de qué era la guerra de Irak, pero creo yo que ahora no nos acordamos qué era la guerra, ahora después de eso fue Siria, fue ISIS ¿me entiendes? Ha sido una temporada de guerra perpetua desde el principio de los 2000, desde el 2001. Después del ataque de las Torres Gemelas no ha parado la guerra, ha sido una constante.

Y creo que sí, que tenemos muy poca memoria de la historia reciente; tanto, que para nosotros es normal pasar veinte años en guerra constante. O sea, Afganistán es la guerra más larga que ha tenido los Estados Unidos y para nosotros, pues ya está fuera de los medios todos los días, ya básicamente es una cuestión que ahí se están matando, pero no nos interesa.

Octavio Fraga: ¿Tu documental se ha puesto en el circuito comercial, o en un algún espacio público del Reino Unido, o en algún otro lugar fuera del Reino Unido?

Juan Passarelli: El documental estuvo nominado a mejor película para el Festival de Barcelona, pero para mí no era importante meterlo en algún circuito comercial. Cuando uno hace un documental para que sea distribuido en festivales y que gane premios y que después sea distribuido en televisiones o en cine, lo que uno genera es que el público en general no lo pueda ver hasta el momento en que el documental pierde su valor financiero. Para mí esto no era importante. Para mí lo importante era que todo el mundo tuviera acceso a esa información desde un mes antes de que fuera el juicio de Julian Assange. Es más, ahorita ya está perdiendo su relevancia el final del documental ¿Por qué? Porque ya ha habido varias cosas que han pasado que no están escritas. Si hablamos, por ejemplo, del trato inhumano que se le ha tenido y la cantidad de irregularidades que ha tenido este caso, eso sigue vigente, y sigue vigente hasta el día de antes de ayer cuando se le negó la fianza nuevamente a Julian Assange, aunque el lunes se le exoneró y la corte ordenó que no va a ser extraditado.

Octavio Fraga: A mí me resulta muy importante la presencia de John Pilger, documentalista y periodista australiano quien también radica en el Reino Unido, quien aporta testimonios, valoraciones importantes. ¿Cómo ha sido desde tu percepción la visión del gremio del cine británico en torno al tema de Julian Assange, el caso Julian Assange?

Juan Passarelli: El gremio del cine es un gremio que apoya a Julian. Cuando estrené el documental el cineasta británico Ken Loach estuvo conmigo en el lanzamiento. John Pilger es para mí un dios del periodismo y del documentalismo en el mundo. Tengo la suerte, el honor de poder decirle amigo. John lleva también diez años de estar apoyando a Julian constantemente, al punto que es una de las personas que maneja el fondo de defensa de Julian Assange.

Los artistas en Inglaterra y Europa entienden el problema de Julian Assange, las organizaciones de derechos humanos y de libertad de expresión entienden muy bien el problema de Julian Assange; incluso, las organizaciones de periodismo de Europa, e internacionales, como la Federación Internacional de Periodistas, entienden muy bien el caso de Julian Assange. Los grandes periódicos del mundo como The Guardian, The New York Times, Der Spieger, entienden muy bien lo que le está pasando a Julian. El problema es que en sí los grandes medios no le dedican presupuesto a la investigación, a las irregularidades de este caso, no le dedican una campaña, que debería de haber, que este hombre debe ser liberado hasta que sea liberado, eso no lo hemos visto, y hace falta urgentemente ¿Por qué? Porque hoy, el martes por la mañana, amanecimos en una Gran Bretaña donde se ha sentado un precedente: cualquier periodista que publique secretos de un gobierno extranjero puede ser extraditado por cargos políticos. Eso es un precedente muy peligroso para el Reino Unido.

Octavio Fraga: Cuando se revelaron más de ciento cincuenta mil documentos, de ellos se beneficiaron The New York Times, El País, The Guardian, etcétera. Hoy, con el consenso que se está viviendo con Assange ¿cómo ha sido la posición de estos medios en torno al caso Assange, a su extradición, o no?

Juan Passarelli: Todos estos periódicos han lanzado al menos un editorial diciendo que el caso que se está desvelando ahorita en las cortes británicas es un riesgo a la libertad de expresión y a la libertad de prensa; lo que no hemos visto realmente es una campaña concertada de medios a favor de Julian, haciendo presión a los estados, al legislativo, al judicial, al ejecutivo, de estos países, tanto en los Estados Unidos como en el Reino Unido, que son las dos jurisdicciones más importantes ahorita para la libertad de prensa del mundo occidental. Este es el caso más importante de nuestras vidas en términos de libertad de expresión, y sé que Cuba tuvo en algún momento un rol en el que casi le dan asilo a Snowden, y el gobierno cubano ha tenido un papel importante. Yo conocí muy bien a la embajadora cubana en Londres, apoyaba a Julian Assange. Cuba mantiene esa independencia que los países latinoamericanos, no en su totalidad, han logrado mantener en contra de un imperio que trata de comérselos vivos.

Octavio Fraga: Yo quisiera citarte una declaración que hizo el Relator Especial de Naciones Unidas sobre el tema de la tortura, seguramente lo habrás oído. Nils Metzer ha dicho: “Si Julian Assange es condenado será una sentencia de muerte para la libertad de prensa” ¿Qué opinas tú sobre eso?

Juan Passarelli: Es totalmente cierto. Lo que más miedo me da es que hacemos estas advertencias, así como las hicimos hace diez años. Julian Assange hace diez años se ve en mi documental hablando sobre este mismo tema, cuando todavía hace diez años nadie imaginaba que había la posibilidad de que en el Reino Unido hubiera presos políticos, periodistas que simplemente denunciaron crímenes de guerra. Ahora lo vemos diez años más tarde. Como estas situaciones toman mucho tiempo, lo que Nils Metzer está diciendo ahorita no se verá en los próximos meses, no es algo que pasa de un día para otro, es algo que va progresivamente.

El problema es que hay dos salidas para esto. Si el caso sigue por donde va, hay dos formas en que vamos a sufrir. Una es un periodista muy valiente que se atreva a sacarlo y va a la cárcel, y repetir lo mismo que le está pasando con Julian. Otra, la más peligrosa, es que vienen todos los abogados del medio que sea, pongámosle The New York Times, y dicen: “Esto no lo podemos sacar, porque hay riesgo de que el gobierno nos persiga”. Entonces quienes sufren son las personas, los ciudadanos del mundo, nosotros nos volvemos más ignorantes cada vez que algo no es publicado, y eso es lo que más seguro va a pasar a través de este precedente, que cada vez va a ser más peligroso para los periodistas publicar en las grandes publicaciones, las grandes revelaciones, y si no las publican no nos damos cuenta que estamos perdiendo nuestra democracia, nuestra libertad de expresión, porque ellos están decidiendo no publicarlo.

No van a comenzar a meter a todos los periodistas presos, eso sería muy escandaloso. Están comenzando con la persona más débil, la persona que lograron hacer un monstruo por diez años, para sentar el precedente y dejarlo ahí, y después decir: “¿Quién se anima, ¿quién se anima a hacer lo mismo que hizo Julian Assange? Si hay otro que se anima, bueno, entonces lo agarramos”. Y lo que vamos a ver es, cada vez más, que hay una autocensura que nos va a afectar a todos nosotros, los ciudadanos del mundo. Lo veremos en diez años.

Octavio Fraga: La jueza Vanessa Baraitser, ya es sabido, decidió no dar el visto bueno a la extradición de Assange; sin embargo, hizo revelaciones que han conmocionado al mundo, quisiera tu opinión sobre esos capítulos temas, sobre esas revelaciones que ha hecho en torno a la legitimación del espionaje contra Assange, etcétera, etcétera.

Juan Passarelli: El lunes Julian Assange tuvo una victoria. Julian Assange no va a ser extraditado. Esto lo pone a él en una posición mucho más fuerte entrando a la siguiente corte ¿Y por qué digo que va a haber una siguiente corte? Porque los Estados Unidos ya dijo que van a apelar la decisión de la juez. Ahora, Julian Assange tuvo la victoria, el periodismo la perdió. Por eso dije que a partir del martes de esta semana que acaba de pasar nos encontramos en un país que está dispuesto a extraditar a los periodistas por cargos políticos, que son los cargos que se le ponen a alguien que revela secretos de estado, entonces ya el precedente está hecho. Ahora nos queda pelear en la próxima corte. Pero básicamente durante la hora de audiencia que hubo el lunes la señora Vanessa Baraitser estuvo de acuerdo con cada uno de los puntos de la fiscalía estadounidense. Y solo fue porque no logró encontrar una forma de no extraditar a Julian por su estado mental y físico, porque las condiciones en los Estados Unidos que enfrentaría en prisión no pueden ser llamadas más que tortura por cualquier país o persona que tiene la más mínima decencia de derechos y valores de derechos humanos.

Los Estados Unidos tienen un sistema carcelario que es espeluznante, entonces por la salud de Julian Assange y el riesgo de que él se suicide, fue que no lo extraditó. Pero incluso, cuando se habló sobre el espionaje que hubo en contra de él por años, ella estaba de acuerdo que tal vez los Estados Unidos tenían razones para espiarlo, incluyendo sus conversaciones privilegiadas con sus abogados y sus citas con los doctores. Cuando se habló sobre las publicaciones, pues dijo de plano: “Cometió un crimen porque les reveló secretos”; cuando hablaron sobre que no se puede extraditar a alguien por cargos políticos como espionaje, ella dijo: “sí”. Pues entonces es cierto que en el tratado de extradición no se puede extraditar a alguien por cargos políticos, pero en la legislación del 2003, donde se legisló este tratado de extradición no se legisló que no se puedan extraditar por cargos políticos, por consecuente voy a usar la legislación. Significa que Julian Assange está siendo extraditado a través de este convenio de extradición, pero no se puede defender usando el mismo convenio de extradición que se está usando para extraditarlo. Es algo totalmente increíble.

Octavio Fraga: ¿Piensas que pudiera ser liberado Assange en un corto plazo?

Juan Passarelli: Este caso va a durar varios años antes de que él llegue a los Estados Unidos. Y estoy cien por ciento seguro de que lo lograremos liberar. El apoyo que teníamos hace un año exacto, comparado con el apoyo que tenemos hoy día es totalmente otra cosa. Hace un año a nadie le importaba, no había gobierno de Alemania detrás de esto, no había gobierno de Suiza atrás de esto, no estaban Reporteros sin Fronteras, Amnesty International, no estaban los grandes medios; apenas había un par de editoriales en los grandes medios. Graciosamente un medio que es muy populista y de carácter de derecha, que se llama el Daily Mail aquí en Inglaterra, ha sido uno de los grandes campeones defendiendo a Julian Assange. No había un Nils Metzer el año pasado, la ONU está a favor de Assange, y el Reino Unido actualmente está rompiendo leyes internacionales por este caso. Entonces estoy completamente seguro de que mientras vaya dando cada paso de las apelaciones y cortes que vendrán, habrá posibilidades de sacar a Julian; ahora, si será a principio o finales de este año, o si será hasta el año entrante, o si le dan una garantía de fianza mientras sigue luchando, pues eso todavía está un poco por decidirse, creo yo, ¿no? Es un caso tan importante que yo veo imposible que los Estados Unidos puedan llegar a extraditarlo.

Octavio Fraga: Cierro con una última pregunta, ¿podremos ver tu documental en Cuba?

Juan Passarelli: Está en YouTube ¿Cuba tiene acceso al YouTube? Y si no lo tienen yo se los pongo en cualquier plataforma donde lo puedan ver. Y si la televisión cubana lo quiere usar, pues ahorita les estoy diciendo que tienen mi total autorización de usarlo sin ningún problema. Yo no estoy pidiendo nada a cambio, yo no estoy reclamando derechos, los derechos para ese documental son para el mundo entero, no son míos.

Octavio Fraga: Pues te tomo la palabra porque seguramente lo vamos a poner en todos los lugares posibles para que se conozca ese valioso documento que tú has hecho y que ayudaría a la mejor comprensión del tema Assange.

Te agradecemos todos los que estamos aquí por tu presencia, tu participación, tus aportes hoy en este espacio Diálogos en reverso, y seguimos en contacto. Muchas gracias por estar con nosotros.

Juan Passarelli: Muchas gracias, Octavio. Un gran abrazo a todos los cubanos, yo los llevo muy cerca de mi corazón, y espero poder ir pronto a Cuba porque me muero por un buen arroz con pollo, un buen arroz congrí. Buenas noches.

Octavio Fraga: Yo te invito. Te va mi abrazo.

Entrevista con Serena Tinari, periodista de investigación

Carlos Enrique Bayo · Público · 2 de enero de 2021

Serena Tinari, periodista de investigación para la Swiss Broadcasting Corporation, cofundadora de la ONG de información sanitaria Re-Check e impulsora de la campaña #JournalistsSpeakUpForAssange.

Serena Tinari lleva trabajando en prensa escrita, online, radio y televisión desde 1994, especializada en periodismo de investigación sobre sanidad, derechos humanos y seguridad digital. De origen italiano pero establecida en la capital suiza, Berna, en 2015 fue cofundadora de Re-Check, una ONG suiza dedicada a destapar affaires sobre salud pública que produce publicaciones en múltiples idiomas, da apoyo a redacciones en todo el mundo y ofrece talleres de trabajo sobre cómo investigar en profundidad temas de medicina, sanidad y conflictos de interés.

Instructora de ética y estándares periodísticos, Tinari es portavoz y moderadora de la Global Investigative Journalism Network (Red Global de Periodismo de Investigación), miembro del Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ) y referente de documentales en la Swiss Broadcasting Corporation, la televisión pública de Suiza. Cuenta con varios galardones internacionales, incluido el Premio Daniel Pearl, concedido por el ICIJ por su investigación sobre el fármaco Tamiflu.

Tinari ha puesto en marcha la mayor movilización mundial de periodistas en defensa de Julian Assange, que ya reúne a 1.637 profesionales de un centenar de países decididos a alzar su voz para impedir la agresión contra la libertad de información que supone el proceso de extradición del creador de Wikileaks, por haber revelado crímenes de guerra cometidos por los mismos que ahora quieren condenarle a morir en la cárcel.

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Puedes leer la entrevista aquí.