Stella Moris sobre las propuestas estadounidenses a las autoridades británicas

RT · 10 de julio de 2021

Los detalles de las propuestas estadounidenses a las autoridades británicas fueron revelados por la Fiscalía de la Corona británica esta semana.
La prometida de Assange: "Lo que EE.UU. propone es una fórmula para mantener a Julian en prisión de forma efectiva durante el resto de su vida"
«Lo que EE.UU. propone es una fórmula para mantener a Julian en prisión de forma efectiva durante el resto de su vida»

Stella Moris, la prometida de Julian Assange, ha rechazado las propuestas de EE.UU. sobre las condiciones de una posible extradición del fundador de WikiLeaks, reporta The Guardian. «Lo que EE.UU. propone es una fórmula para mantener a Julian en prisión de forma efectiva durante el resto de su vida», afirmó la mujer.

Los detalles de las propuestas estadounidenses a las autoridades británicas fueron revelados por la Fiscalía de la Corona británica y salieron a la luz después de que esta semana se permitiera apelar contra el fallo judicial del pasado mes de enero, que denegó la extradición de Assange a Estados Unidos por motivos de salud mental.

Propuestas «groseramente engañosas»

El paquete de ofertas, al que se refirió la prometida del programador australiano, incluía las garantías de que Assange estaría exento de «medidas especiales administrativas«, así como de que no sería recluido bajo las más estrictas condiciones en la prisión ADX Florence de máxima seguridad (Colorado). Sin embargo, esto podría cambiar si el fundador de WikiLeaks hiciera algo que pudiera ser considerado por las autoridades norteamericanas como una razón para imponerle medidas de seguridad más severas.

Asimismo, entre las garantías figuraba la posibilidad para el activista de cumplir cualquier sentencia en Australia, su país natal, en el caso de que fuera condenado en relación con los cargos de espionaje y piratería informática a raíz de la publicación de documentos secretos en su portal WikiLeaks en 2010 y 2011.

Morris no dudó en calificar estas propuestas de «groseramente engañosas». «El Gobierno de EE.UU. también dice que puede cambiar de opinión si el jefe de la CIA se lo aconseja, una vez que Julian Assange esté bajo custodia estadounidense«, declaró la prometida del activista.

En cuanto a la posibilidad de que Assange pueda cumplir la condena en Australia, Morris señaló que él tiene derecho a solicitar un traslado de prisión, aunque subrayó que puede hacerlo solo cuando «todas las apelaciones se hayan agotado».

Stella Moris pide presión a Biden en Ginebra para detener su extradición

El País Honduras · 4 de junio de 2021

La abogada Stella Moris, pareja de Julian Assange, pidió hoy en un acto de homenaje al fundador de Wikileaks mayor presión para que el presidente de EEUU, Joe Biden, detenga el proceso de extradición del activista, quien según ella sufre un cautiverio inhumano en el Reino Unido y podría perder la vida.

«Encerrado en una celda metálica de nueve metros cuadrados desde hace dos años y medio, vive una situación con sólo dos posibles salidas: o recupera su libertad, o muere, y si muriera, no será porque cometa suicidio, sino porque le están asesinado», indicó la prometida de Assange, visiblemente emocionada.

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El llamamiento de Ginebra para liberar a Assange · @genevapressclub

La abogada, que tuvo dos hijos con el activista durante el periodo en el que éste se refugió en la embajada ecuatoriana en Londres, pidió de cara a la visita que Biden hará a Ginebra este mes (donde celebrará una cumbre con su homólogo ruso Vladimir Putin) que aumenten en esa ciudad las llamadas para liberar a su pareja.

«Todos deben pedirle que termine esta locura, esta aberración, pues en un mundo sensato su situación no puede ser concebida como algo normal», señaló Moris, quien en varios momentos tuvo que detener su discurso debido a la emoción.

Moris participó en un acto para pedir la liberación de Assange a orillas del lago Lemán, donde mañana sábado se inaugurará una escultura del artista Davide Dormino que homenajea tanto al fundador de Wikileaks como a otras dos famosas voces que revelaron secretos incómodos de la política de EEUU, Edward Snowden y Chelsea Manning.

La estatua reproduce a los tres activistas subidos a sendas sillas y a su lado hay otro asiento vacío, al que pueden subirse los visitantes para fotografiarse junto a los tres activistas.

«He tomado de la mano la estatua de Assange y la sensación ha sido muy real», señaló Moris, quien relató que no ha visto a su pareja desde el 6 de enero, cuando la Justicia británica denegó la libertad condicional al activista australiano, mientras que sus hijos llevan nueve meses sin ver a su padre.

En el acto participaron otras personalidades como la nueva alcaldesa de Ginebra (Frédérique Perler) o el relator de la ONU contra la tortura, Nils Melzer, quien aseguró que el de Assange es «uno de los escándalos judiciales más grandes de la historia».

«Es la historia de un hombre que está siendo perseguido por haber dicho la verdad sobre la mala conducta de estados y compañías poderosas», exponiendo crímenes de guerra, tortura y corrupción, afirmó.

Assange «está acusado de cumplir el deber de todo periodista, que es obtener y publicar información», añadió Melzer, quien también criticó las condiciones «inhumanas» en las que está encerrado, en la prisión londinense de máxima seguridad de Belmarsh.

«La única razón por la que está ahí es porque quieren evitar que se comunique, que ejerza su profesión, que esté con su familia», denunció el experto de Naciones Unidas.

De ser extraditado a Estados Unidos, Assange podría enfrentar penas de hasta 175 años de prisión por violaciones de la Ley de Espionaje y, según su defensa, su salud se ha deteriorado gravemente durante su encierro en Belmarsh.

Craig Murray: Tan doloroso como tortuoso

L’Hora · 7 de enero de 2021

La magistrada Vanessa Baraitser entró en el Tribunal de Magistrados de Westminster a las 10.12am de esta mañana con la sonrisa más radiante y la disposición más relajada que le he visto adoptar. Sus hombros parecían visiblemente levantados. Sonrió positivamente a Clair Dobbin, abogada del Gobierno de Estados Unidos, al invitarla a presentar el caso a la fiscalía en cuanto a por qué Julian Assange no debe ser puesto en libertad bajo fianza.

La Sra. Dobbin tiene una de esas sombrías personalidades presbiterianas que solo cobran vida cuando tienen la oportunidad de condenar a alguien. No hay nada como un acento plano de Belfast para una condena realmente fuerte, y esta fue una pieza de coleccionista.

Julian Assange, declaró ella en un tono que dejó claro que consideraba ese nombre en sí mismo como sospechoso y desagradable, había demostrado que haría todo lo posible para evitar la extradición a Estados Unidos. La sentencia contra su extradición se centra en un solo punto –el de su salud mental– y ese solo punto podría ser fácilmente revocado por el Tribunal Superior.

Assange había ayudado a Edward Snowden a huir de la justicia; se había jactado de ello. Como se detalla en la segunda acusación del Gobierno de Estados Unidos, organizó vuelos para Snowden y organizó una operación de distracción para despistar a la CIA. Cuando las autoridades estadounidenses sorprendieron a Snowden en Rusia cancelando su pasaporte, Assange trató de organizar no solo aviones privados, sino incluso presidenciales para ayudar a Snowden a escapar. Tal fue el alcance y la capacidad de Assange.

Ademas, el presidente de México ha hecho una oferta pública de asilo, dando a Assange un motivo firme para escapar. Muchos países desearían apoyarlo y podría volver a entrar en una embajada extranjera. Se había escondido durante siete años en la embajada del Ecuador para evitar la extradición a Estados Unidos. Había roto sus compromisos de libertad bajo fianza en 2012: “cualquier idea sobre las razones morales o de principios de la conciencia del Sr. Assange resultó ser infundada”.

El gobierno británico se había visto obligado a gastar 16 millones de libras esterlinas en la vigilancia del Sr. Assange mientras estaba en la embajada del Ecuador. Aquellos que se presentaron como garantes de él no cumplieron con su deber de asegurarse de que se presentara ante el tribunal en 2012. Tracy Worcester, que se encuentra entre los que ofrecen garantías ahora y ha ofrecido alojamiento para la familia Assange, no cumplió con su deber en 2012.

Además, Julian Assange había obtenido el estatuto diplomático del Ecuador, otro ejemplo de su búsqueda de medios para evitar la extradición.

Dobbin declaró entonces que el Gobierno de los Estados Unidos estaba apelando contra la sentencia de no extradición y dijo que lo haría porque Baraitser había cometido un error de derecho al aplicar incorrectamente la prueba pertinente sobre las condiciones que impedirían la extradición. En efecto, Baraitser había establecido una nueva prueba de si se aplicarían medidas para hacer imposible el suicidio, mientras que la prueba correcta era si se aplicarían medidas para mitigar el riesgo de suicidio, y en esa verdadera prueba la evidencia era que el sistema de los Estados Unidos era suficientemente sólido.

La prueba requería una evaluación rigurosa de las instalaciones para el suministro de tratamiento y las condiciones de las prisiones en Estados Unidos. Esta evaluación no se había realizado.

Dobbin continuó diciendo que Baraitser había malinterpretado la ley en cuanto a si la causa del impulso suicida inmediato era una circunstancia actual o una condición médica subyacente. A continuación, sostuvo que los hijos de Assange no deberían ser un factor, porque habían nacido mientras Assange estaba en la embajada, y por lo tanto en pleno conocimiento de que su futuro era totalmente incierto. En conjunto, Dobbin concluyó, estos argumentos planteaban un obstáculo insuperable para la concesión de la libertad bajo fianza.

Edward Fitzgerald respondió entonces que la sentencia de Baraitser contra la extradición lo cambia todo. Desde octubre de 2019, cuando concluyó la sentencia de libertad bajo fianza, Assange se encontraba en la prisión de Belmarsh únicamente sobre la base de esta solicitud de extradición. Ahora que la solicitud se ha rechazado, debe tener derecho a su libertad en espera de cualquier apelación, como se especifica en la orden de liberación de la sentencia del lunes. El statu quo ahora era que la solicitud de extradición ha sido rechazada. Por lo tanto, los motivos de la detención han desaparecido, y una detención más larga sería opresiva.

El tribunal ha aceptado que el encarcelamiento era perjudicial para la salud mental de Assange y que necesita el apoyo de su familia. Las condiciones en la prisión empeoraron mucho más por el confinamiento adicional debido a la Covid-19. Assange no ha recibido una visita de la familia en la prisión desde marzo de 2020.

Hubo un extraño interludio en el que Fitzgerald afirmó que había una gran epidemia de Covid en Belmarsh y que 59 presos habían dado positivo en diciembre. Dobbin se levantó para negar esto y dijo que sólo había habido 3 pruebas positivas de Covid en Belmarsh, blandiendo un correo electrónico enviado por las autoridades de la prisión a las 10.49 pm de la noche anterior. Hubo una acalorada discusión sobre la veracidad de esta cifra.

Fitzgerald luego declaró que el fiscal supervisor de Estados Unidos en este caso había dejado constancia de sus dudas de que la administración entrante de Biden deseara continuar con este proceso. También señaló que la oferta mexicana de asilo fue específicamente para después de la conclusión de los procedimientos legales y después de la discusión con el Reino Unido a nivel de ministro de relaciones exteriores. No era una invitación a huir.

Assange no tenía ninguna razón para huir. Hay pocos o ningún precedente de que el Tribunal Superior anulara cualquier decisión contra la extradición por motivos de salud de la Sección 91. La defensa refutaba enérgicamente la afirmación del Gobierno de Estados Unidos de que las pruebas pertinentes no habían sido debidamente consideradas y aplicadas por el tribunal. Numerosos testigos expertos habían sido escuchados. El caso de Lauri Love fue el precedente más relevante. El seguimiento estricto y las condiciones de la libertad bajo fianza se pueden aplicar, pero con la actual premisa en contra de la extradición, Julian Assange debe ser devuelto a la vida con su familia en espera de cualquier apelación de Estados Unidos, para darle una oportunidad de recuperar su salud.

Baraitser entonces inmediatamente emitió su decisión. Declaró que Assange era un fugitivo de la justicia británica desde el 29 de junio de 2012, cuando no se presentó ante el tribunal como se había ordenado. Todos sus motivos para su estancia en la embajada de Ecuador habían sido para evitar una solicitud de extradición de Estados Unidos. Assange, por lo tanto, todavía tenía un motivo para huir. Tenia el respaldo de una poderosa red internacional de partidarios que podía facilitar su fuga.

El gobierno de Estados Unidos tenía el derecho de apelar y el Tribunal Superior tenía el derecho de resolver los asuntos en cuestión. Por lo tanto, era esencial para garantizar que Assange compareciera ante el Tribunal Superior.

Assange había participado profundamente en la organización de la fuga de Edward Snowden, lo que puso de manifiesto su desprecio por la ley. Sus problemas de salud se pueden abordar bien en Belmarsh. Baraitser aceptó la cifra de 3 casos de Covid en Belmarsh dado oficialmente por las autoridades penitenciarias. En conclusión, la fianza fue rechazada.

Comentario

Todo el equipo de Julian era optimista antes de esta audiencia y parece perverso que, habiendo sido dictada una sentencia contra la extradición, Julian deba seguir en una prisión de alta seguridad a la espera de la apelación del Gobierno de Estados Unidos. Ya ha estado en la cárcel por más de 14 meses sólo por el asunto de la extradición, después de la expiración de su dura sentencia sin precedentes por saltarse la fianza.

En efecto, habiendo ya cumplido esa sentencia, Julian está siendo castigado de nuevo por el mismo delito, pasando años en condiciones de prisión extrema simplemente porque una vez se saltó la fianza, por lo que ya ha cumplido la totalidad de la sentencia.

La lógica de retener a Julian ahora simplemente no existe, dada la posición legal actual en la que no se le extradita. Además, esta continua subida y bajada de ánimo, y el interminable encarcelamiento sin límite fijo, está destruyendo su frágil salud. Baraitser ha jugado al gato y al ratón esta semana. Julian está viviendo su vida en condiciones tan dolorosas como tortuosas.

Es irónico escuchar a Baraitser declarar en tono condenatorio, sin equívocos, que Julian sólo entró en la embajada para escapar de la extradición a Estados Unidos. Esto es, por supuesto, perfectamente cierto. Pero recuerdo los muchos años en que la línea del establishment, desde el gobierno y repetida en varios cientos de columnas del Guardian, era que esta verdad era una ficción. Afirmaban que nunca hubo intención de extraditarlo a Estados Unidos, y que en realidad estaba evitando la extradición a Suecia, por acusaciones que nunca tuvieron fundamento y que desaparecieron como la niebla cuando llegó el momento. Supongo que deberíamos estar agradecidos por al menos esta verdad en los procedimientos.

La sentencia de hoy deja claro que lo que sea que esté pasando con la sentencia del lunes, no está genuinamente motivado por la preocupación por la salud de Julian. Yanis Varoufakis declaró ayer que el objetivo final sigue siendo matar a Julian a través del sistema penal. Nada de lo que ha pasado hoy lo contradice.

La extraordinaria cifra de sólo 3 infecciones Covid en Belmarsh es muy difícil de creer y contradice toda la información anterior. Claramente la Covid es menos peligrosa que en cualquier otro lugar de Londres, y tal vez todos deberíamos entrar para mejorar nuestro aislamiento y seguridad. La única explicación que se me ocurre es que a la gran mayoría de los prisioneros se les niega el acceso a las pruebas y por lo tanto no son casos confirmados. O que alguien ha decidido dar los resultados de las pruebas de un solo día y ha optado por tergiversar el significado de la estadística.  De hecho, el punto no es central en la solicitud de la fianza, pero como un posible ejemplo de otra mala conducta del equipo médico de Belmarsh es particularmente intrigante.

La decisión de no conceder la libertad bajo fianza puede ser apelada ante el Tribunal Superior. Espero que eso suceda (aún no ha habido oportunidad de consultar los deseos de Julian), y que suceda en unos quince días.

Craig Murray, 6 de enero de 2021

La jueza libra a Assange de la extradición pero avala las imputaciones de EEUU contra el periodismo de investigación

Carlos Enrique Bayo · Público · 4 de enero de 2021

«El sistema ha triunfado… Él no debería haber sido empujado hasta el borde del suicidio,» advierte Nils Melzer, Relator Especial de la ONU contra la Tortura, tras la sentencia que apoya los argumentos de los fiscales limitando los derechos de libertad de prensa y a recibir información veraz y rechaza todas las razones de la defensa del creador de Wikileaks… salvo la de que su encarcelamiento en una prisión de máxima seguridad norteamericana pondría en peligro su vida.

La pareja de Assange, Stella Moris, tras el anuncio de la sentencia contra la extradición a EEUU. Detrás de ella, el director de Wikileaks, Kristinn Hrafnsson.
Vickie Flores / EPA-EFE

Dos hechos probados trágicos –el deterioro de la salud mental de Julian Assange tras una década de confinamiento y las brutales condiciones de reclusión en la prisión de máxima seguridad de EEUU (Florence ADX)– han salvado de momento al fundador de Wikileaks de acabar sus días entre rejas tras ser condenado a 175 años de cárcel por una Ley de Espionaje de 1917 que castiga la revelación de secretos de Estado aunque sean crímenes de guerra.

Porque la magistrada de distrito del Tribunal de Westminster Vanessa Baraitser, en su sentencia de 132 folios por la que rechaza la demanda de extradición presentada por EEUU, repite al pie de la letra casi todos los argumentos estadounidenses que socavan la libertad de prensa y de expresión protegida por la Primera Enmienda de la Constitución de ese país.

El único motivo que aduce la jueza para no entregar a Assange a la Justicia Militar estadounidense por los supuestos delitos de publicar informaciones auténticas es que los acusadores estadounidenses no la han convencido de que el reo no acabaría suicidándose si fuera sometido a la pena que piden contra él.

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Cierran por covid-19 el bloque de la prisión de Belmarsh en el que se encuentra Assange

RT · 19 de noviembre de 2020

El bloque de la prisión británica de Belmarsh en el que está encarcelado el fundador de WikiLeaks, Julian Assange, fue cerrado debido a un brote de coronavirus, señaló este miércoles The Guardian.

«Hemos adoptado medidas de seguridad adicionales después de [registrar] un número de casos positivos [de covid-19]», señaló un portavoz del Servicio de Prisiones de Su Majestad, mientras que el citado medio informó sobre tres infecciones en el bloque donde se encuentra Assange.

A su vez, en una carta citada por los representantes del fundador de WikiLeaks, el director de la prisión escribió que todos los reclusos y el personal de la cárcel deben someterse a pruebas. Además, todos los ejercicios fueron suspendidos y se les prohibió a todos ducharse, mientras que la comida ahora se les entrega en sus celdas.

«Estoy extremadamente preocupada por Julian. Sus doctores dicen que es vulnerable a los efectos del virus«, afirmó en ese contexto la pareja de Assange, Stella Moris, y agregó que el problema no es solo el riesgo de infección con coronavirus.

«Cada día que pasa es un riesgo serio para Julian. Belmarsh es un entorno extremadamente peligroso, donde los asesinatos y suicidios son comunes«, dijo Moris, e instó a las autoridades británicas a «cambiar el curso antes de que hagan que Julian pierda la vida».

Termina la fase de alegatos en el juicio contra Julian Assange

Página12 · 2 de octubre de 2020

Terminó la fase de alegatos en el juicio de extradición contra el creador de WikiLeaks Julian Assange. Sólo resta esperar la resolución de la jueza Vanessa Baraitser que dará su veredicto el 4 de enero.

Durante esta última jornada hubo nueva movilización en las afueras del tribunal. Allí Stella Moris, la esposa del activista australiano, dijo que la lucha es por Assange pero también por la libertad de prensa. Cualquier de las partes podrá apelar la resolución de la magistrada en instancias superiores. Durante todo ese proceso, que puede llevar años, el periodista seguirá en prisión preventiva. De ser extraditado el activista podría recibir una condena de 175 años de cárcel. En las cuatro semanas que duró el proceso la defensa sostuvo que se trata de un juicio político.

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«Esposado, desnudo y sometido a rayos X»: la pareja de Julian Assange revela cómo lo tratan en la cárcel

RT · 17 de septiembre de 2020

Stella Moris denuncia que el fundador de WikiLeaks no pudo consultar debidamente a sus abogados desde la «caja de cristal» donde lo ponen durante la audiencia sobre su extradición del Reino Unido a EE.UU.

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